Ampliación del Santander 'low cost'

Para aquellos accionistas que no tengan claro si deben acudir o no a la ampliación de capital, existe una fórmula a coste cero que les puede permitir suscribir una parte de acciones nuevas

Foto: Una sucursal de Banco Santander junto a una del Popular. (Reuters)
Una sucursal de Banco Santander junto a una del Popular. (Reuters)

Para aquellos accionistas del Santander que no tengan claro si deben acudir o no a la ampliación de capital, existe una fórmula a coste cero que les puede permitir suscribir una parte de acciones nuevas. Puede ser una buena alternativa para lograr un cierto equilibrio entre no invertir más dinero en el banco mientras se evita la dilución total que le supondría no comprar ningún título.

Una ampliación de capital es aquella operación destinada a incrementar el capital social con el objetivo de financiar nuevas inversiones. Pese a que son varias las versiones existentes, es la emisión de acciones nuevas la forma más utilizada por las empresas cuando quieren conseguir dinero fresco. En este caso, se aumenta el número de acciones en circulación provocando una disminución del valor contable de cada título al tiempo que el antiguo accionista ve diluido su peso en la compañía.

Cuando la ampliación se hace convirtiendo reservas, obligaciones o beneficios en acciones, no entran fondos nuevos (ni compensando créditos a acreedores). Además, otra modalidad de ampliación de capital es aquella que puede realizarse como forma alternativa para retribuir al accionista. Es el famoso 'scrip dividend' y evita tener que pagar un dividendo en efectivo mediante el truco de entregar acciones gratis.

Cuando se emiten acciones nuevas, se puede hacer de forma liberada, a la par o con prima de emisión. Si se hace mediante la emisión de nuevos valores, el accionista cuenta con el derecho de suscripción preferente (DSP), que permite compensar el efecto dilución.

De ese modo y en la fecha de inicio de la ampliación, se produce una especie de desdoblamiento de la posición del tenedor de títulos. Por un lado, conserva el mismo número de acciones, y de otro, se le asignan idéntico número de DSP. Es decir, si tiene 500 acciones del Santander a fecha 5 de julio de 2017, el día 6 cuenta con esas mismas acciones y 500 DSP. Al existir un plazo estipulado (fecha de inicio y final del periodo de suscripción), el accionista debe decidir si quiere acudir a la ampliación y suscribir las acciones nuevas correspondientes.

Si tiene 500 acciones del Santander a fecha 5 de julio de 2017, el día 6 cuenta con esas mismas acciones y 500 DSP

Si no quiere suscribir nuevas acciones, venderá sus derechos en bolsa y su posición en el capital se verá diluida en función de la proporción de la ampliación. También puede buscar algún tipo de operación intermedia, como la llamada operación blanca. En cualquier caso, debe tener en cuenta que finalizado el plazo estipulado (unos 20 días), el DSP desaparece y se regresa a la situación inicial donde solo conserva las acciones antiguas. Algunos intermediarios financieros, de no manifestarse el accionista al respecto, pueden proceder a vender el último día de negociación los DSP en bolsa. Es importante que siempre le comunique al bróker su decisión para evitar resultados no deseados.

En el caso de la ampliación del Santander, y sin entrar en el análisis de la proyección futura del banco, el inversor puede suscribir una pequeña parte de acciones sin tener que desembolsar nada. Esta fórmula 'low cost' (pues sí pierde porcentaje de participación en la compañía, pero sin tener que meter más fondos en riesgo) es la conocida como operación blanca y la idea es vender la parte suficiente de DSP para suscribir el equivalente en acciones nuevas.

La fórmula sencilla de aplicar, donde la incógnita es el número de DSP que tenemos que vender, es esta:

DSP a vender x (0,81 x cotización del DSP) = (Total DSP que tiene - DSP a vender) x precio emisión x (Nº acciones nuevas/Nº acciones viejas)

Fíjese que la cotización del derecho se ve mermada por la retención que le hará Hacienda en el momento de la venta. Sin entrar en cuestiones fiscales posteriores, al tratar de utilizar el importe de la venta de los DSP para adquirir títulos nuevos, debe contemplarse ese menor ingreso fruto de la retención practicada.

Para ver un ejemplo, veamos los números en una situación actual. Los DSP de Santander cotizan ahora a 0,101 euros. Las condiciones de la ampliación son de 10 acciones viejas por una acción nueva más 4,85 euros. Si tomamos a un inversor que tiene 2.000 acciones antes del inicio de la ampliación, significa que cuenta ahora con 2.000 derechos. Si desea ejecutar esta operación blanca, aplicará la fórmula con estos detalles:

DSP a vender x (0,81x0,101) = (2000 – DSP a vender) x (4,85x(1/10)

De este modo, tiene que vender 1.713 derechos para poder ingresar (tras la retención) 140,20 euros. A una prima de 4,85 euros, podrá suscribir 28 acciones nuevas y venderá los siete derechos que le sobran.

Al final, de lo que se trata es de aprender a invertir correctamente para poder realizar aquellas operaciones que resulten, para cada inversor, más interesantes y apropiadas en cada momento concreto. En este caso, con unos cálculos simples podemos plantear las distintas opciones que se tienen y, de ese modo, optimizar la decisión de inversión.

Aprender a Invertir
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios