Financiados 36 millones en 30 segundos. Las ICO que están cambiando el mundo

Las ICO (oferta inicial de monedas) son, por tanto, una fórmula para captar fondos con el objetivo de financiar proyectos relacionados con 'blockchain'

Foto: Foto: Reuters.
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¿Tienes una idea para mandar remesas de forma instantánea a otros países y a menor coste? ¿Eres capaz de desarrollar un sistema para crear una identidad digital que, por fin, nos libre de tener varios usuarios y contraseñas 'online'? O si te ves con capacidad para crear bases de datos, no gestionadas por terceros, donde almacenar tu historial médico, registrar la compraventa de casas y coches, o incluso de matrimonios y nacimientos para poder utilizarlo a nivel internacional, las ICO (oferta inicial de monedas) se están estableciendo como la mejor opción para captar fondos y poder desarrollar esas ideas tecnológicas sin pasar por sistemas tradicionales de financiación. La ICO basada en Ethereum BAT (Basic Attention Token) levantó 36 millones en 30 segundos.

Del mismo modo, hace unas semanas se cerró con éxito el fondeo de Polybius, el primer banco 100% digital. Aquí se combinan 'blockchain', 'big data' e inteligencia artificial especializada junto a cumplimiento regulatorio y de seguridad exigido por las directivas europeas, para poder ofrecer todo tipo de servicios bancarios. En este caso y utilizando una ICO se han creado 'tokens' (criptomonedas) en la forma de contratos inteligentes registrados en la 'blockchain' de ethereum, que dan derecho a recibir el 20% de los beneficios futuros del banco digital y el fondo conseguido ha superado los 31 millones de dólares.

Las ICO son, por tanto, una fórmula para captar fondos con el objetivo de financiar proyectos relacionados con 'blockchain'. A cambio del capital que se recibe en bitcoins o ethereums, se entregan los llamados 'tokens' a esos inversores. Vendrían a ser una especie de unidades de valor digital que posteriormente se podrán vender en internet sin la necesidad de una tercera parte, o simplemente mantener en cartera esperando el buen desarrollo del proyecto sobre el que se hace la apuesta. Obviamente, si el proyecto falla o no cumple con las expectativas, esos 'tokens' perderán parte o la totalidad de su valor, como sucedería en una inversión errónea cualquiera. Estos emprendedores que utilizan la tecnología de la cadena de bloques para nuevos desarrollos han superado en captación mediante las ICO (en lo que va de 2017) a sistemas como el Venture Capital.

Este éxito en la captación de fondos, unido al incremento brutal de precio que han tenido casi todas las criptomonedas (ya capitalizan más de 85.000 millones de dólares), ha hecho que muchos hablen de la existencia de una gran burbuja e, incluso, de estar frente a un gran sistema tipo Ponzi.

Para ver dónde está el punto de equilibrio real, hay que analizar lo que aportan estas ICO y qué riesgos implícitos se asumen. Obviamente, y como en cualquier inversión, el mayor peligro reside en realizar operaciones sin conocimiento ni buen juicio.

Las ICO están haciendo posible el desarrollo de nuevos protocolos que al principio comentaba. En el caso de ethereum, que capitaliza más de 20.000 millones de dólares, ha permitido ser la plataforma sobre la que crear nuevos proyectos. Del mismo modo, ha democratizado la inversión en desarrollos tecnológicos que, hasta la fecha, parecían solo destinados a inversores muy sofisticados y de carácter marcadamente local. Ahora es posible entrar en un desarrollo en su fase inicial y, en caso de éxito, lograr buen posicionamiento y rentabilidad. Así mismo, se ha permitido crear una comunidad alrededor de los proyectos, mejorando la credibilidad y haciendo partícipes a esos inversores.

De otro lado, obtener fondos mediante una ICO requiere de menos trámites burocráticos. La documentación a presentar a los inversores se concentra en el llamado 'white paper', que contiene los detalles esenciales del proyecto. Esta facilidad, unida al éxito mencionado, ha supuesto un claro incentivo para muchos emprendedores de cara a lanzarse a impulsar nuevas aplicaciones que intenten superar los logros obtenidos hasta la fecha.

Si analizamos los riesgos, el más claro viene justo de aprovechar algunas de las ventajas de los ICO como fuente de estafas. Se han dado caso de emprendedores que han utilizado proyectos fantasma para intentar captar fondos y desaparecer después.

Así mismo, otro de los problemas que afronta el inversor es la viabilidad del proyecto. Si tenemos en cuenta que el 90% de las 'startups' no funcionan, lo mismo puede suceder con los nuevos protocolos. Al no tener un sistema de valoración clásico (en base a PER, resultados, etc.) y apoyarse en expectativas futuras, no es fácil intuir la viabilidad del proyecto en cuestión, y ese es el riesgo que se corre y se debe entender. Los ataques de 'hackers' son también posibles, como ya sucedió con TheDAO. También existe un riesgo regulatorio que se puede presentar en cualquier momento. No olvidemos que todo el sistema de criptomonedas se basa en un sistema descentralizado y sin control de los gobiernos.

Así las cosas, mediante las ICO se está consiguiendo financiar novedosos y ambiciosos desarrollos 'blockchain' que cambiarán nuestras vidas, simplificando y abaratando muchos de los procesos hoy existentes. Pero mientras que no todos los proyectos valen realmente la pena y ofrecen promesas difícilmente realizables, otros presentan verdadero interés y soluciones disruptivas. A medida que veamos cómo las expectativas se convierten en realidad y se gana confianza, la burbuja desaparecerá y quedará el poso para esa verdadera revolución del internet del valor.

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