Los pelotazos no existen

Cuando la avaricia y las ganas de dinero fácil son las razones que llevan a muchos a especular en bolsa, la historia demuestra que se suele acabar totalmente atrapado

Foto: Foto: iStock.
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Los pelotazos muy pocas veces se dan en bolsa y si suceden, la probabilidad de que sea usted el beneficiado es ínfima. Cuando la avaricia y las ganas de dinero fácil son las razones que llevan a muchos a especular en bolsa, sin conocimiento o fundamento alguno, la historia demuestra que se suele acabar totalmente atrapado por toda esa basura de acciones que compró pensando en dar el pelotazo del año y que terminarán siendo parte de la cartera (por llamarlo de alguna forma) trasmitida a sus hijos como parte de su legado.

A lo que antes llamábamos 'penny stock' o chicharros de forma general, ahora algunas de esas han ascendido de categoría (a nivel de nombre) y han pasado a formar parte de los Small Caps. Es el caso de Amper, Deoleo, Duro Felguera o Ezentis. Otras, como Sniace, Inypsa, Abengoa o Codere no han tenido tanta suerte y han quedado entre las acciones sin categoría definida en ese sentido.

Este tipo de acciones que ya expliqué aquí hace un tiempo, se caracterizan por ser de pequeño tamaño y de baja capitalización bursátil. Suelen estar involucradas en problemas económicos que provocan total inestabilidad de sus cuentas y son precisamente esas empresas a las que se les da el nombre de chicharros (por analogía con ese pescado barato y no demasiado apreciado).

Cotizan a precios muy bajos y es precisamente ese atractivo, el que atrae a muchos inversores incautos llevados por las ganas de dinero fácil

Esto provoca que coticen a precios muy bajos y es precisamente ese atractivo, el que atrae a muchos inversores incautos llevados por las ganas de dinero fácil. Si compro a 0,18 y puedo vender a 0,20 en poco tiempo, ya he hecho la jugada perfecta. Si eso lo repito equis veces, la rentabilidad que puedo acumular no me la da ningún otro activo. Y si soy capaz de aguantar hasta que doblen de precio, he hecho la jugada del mes.

Lamentablemente la realidad no siempre es así. Bueno, suele ser así las dos o tres operaciones iniciales que dotan de una seguridad teórica al especulador, pues obtiene beneficios en condiciones más o menos parecidas. Pero tras varias idas y venidas, la situación se le va de las manos y lo que iba a ser una posición de muy corto plazo se convierte, dado el movimiento adverso de los precios y la incapacidad absoluta en la toma de decisiones que involucren pérdidas, en una posición de muy largo plazo.

Es tal la frustración que la situación provoca que, muchos de los que no quisieron vender aceptando un 10% de pérdidas

Y la historia se repite una y otra vez. Con nuevos actores que se van incorporando al mercado e incluso, con los mismos que ya cayeron en la trampa tiempo atrás, y cuya memoria histórica no sirve ni para aprender la lección ni para cambiar la estrategia. La mente humana es caprichosa. Y esto mismo lo tenemos de nuevo en nuestro mercado.

Chicharros que acapararon mucho interés en un momento determinado, con fuerte incremento de volumen donde unos pocos aprovechan para soltar y otros muchos para acumular, regresan a su zona de mínimos y disfrutan de un largo sueño que desespera a todos esos especuladores convertidos en accionistas a largo plazo. Es tal la frustración que la situación provoca que, muchos de los que no quisieron vender aceptando un 10% de pérdidas, tiran ya la toalla para asumir pérdidas del 50% o del 90% en muchos casos con el alivio de por lo menos, recuperar algo tras tanto sufrimiento.

Así las cosas y como les decía, estamos asistiendo al mismo patrón de comportamiento que el vivido tantas veces en el pasado. Fuertes movimientos de precios, con aumento de volumen y vuelta al origen poco tiempo después. El comportamiento de Inypsa es un claro ejemplo de lo que estamos comentando.

Codere es otro valor con un comportamiento similar, aunque de mayor extensión, que ha supuesto una triple trampa mortal pues ha tardado más en volver al origen, dejando a un mayor número de especuladores atrapados. El contra Split que llevará ahora a cabo, lejos de ser una oportunidad para pensar en un cambio de tendencia, me temo será una fuente más de problemas.

Y lo mismo sucede con multitud de acciones similares.

La conclusión de todo esto es que, desgraciadamente, el dinero gratis no existe y toda toma de posiciones del tipo que sea, deberá contar con un plan y una estrategia de gestión adaptada a su perfil. Acudir al mercado con ilusión y avaricia es sinónimo de fracaso absoluto y son muchos ya los inversores que salen escaldados del mercado por actuar de esa forma.

Si ya todo proceso de inversión presenta un riesgo elevado, el hacerlo de esa manera solo puede ser catalogado de temerario. Y como la historia demuestra, ese tipo de especulador termina atrapado y sin dinero. Siento decirle que los pelotazos no existen.

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