Querido bajista, no eches el resto mientras Wall Street siga manteniendo la esperanza

La lateralidad de los últimos tiempos está derivando en ruptura de soportes con despliegue de un patrón de tipo cabeza y hombros (HCH) muy claro. Da para salir corriendo, no puedo negarlo

Foto: Oso dentro de una jaula. (EFE)
Oso dentro de una jaula. (EFE)

La semana pasada me centraba en confirmarle el creciente deterioro del mercado. Las estructuras que habían anunciado una recaída hacia los mínimos -como la pérdida de los 10.000 puntos del IBEX35 en nuestro caso o la ruptura de los 2.000 puntos del Standard & Poor´s 500 en el caso norteamericano- han cumplido sobradamente, de tal forma que se han puesto en jaque los cimientos de la estructura alcista del ciclo de medio plazo de forma generalizada; a la espera de una confirmación en cierre mensual. Un ejemplo de eso e el Footsei100 británico, por no traer el nuestro que es especialmente grotesco en tanto en cuanto que hemos visto una caída cercana al 30 por ciento desde el máximo del año pasado sin contar con un mercado bajista declarado en Wall Street. Puede verse como dicho índice ha perdido los mínimos de anteriores correcciones relevantes en corto/medio plazo por primera vez en mucho tiempo.

Cuando los índices presentan estas condiciones, como pasa con el IBEX35 o el EuroStoxx50, no podemos afirmar que siguen siendo alcistas. De hecho, están pasando a bajistas porque la lateralidad de los últimos tiempos está derivando en ruptura de soportes con despliegue de un patrón de tipo cabeza y hombros (HCH) extraordinariamente claro. Da para salir corriendo, no puedo negarlo. Puede verse esta formación también en un IBEX35 que ha corregido el 50 por ciento del alza previa, un retroceso que expone la teoría de onda como zona de fuerte soporte natural y que coincidiría con la base del canal bajista en curso. ¿Una gran bandera (abc?) de continuidad alcista pese a todo? Es una posibilidad que no debiera descartarse mientras no rompa a la baja Wall Street, aunque por supuesto justifica exposiciones en nuestro mercado especialmente moderadas.

Pero... ¿Y si el lateral del último año y medio del S&P500 fuese algo así como el de 1994?

Es cierto que entonces vivimos una secuencia de subidas de tipos que aquí sólo han empezado -se supone-, aunque también se hablaba de crisis y de hecho en España veníamos de una recesión que recordará perfectamente si tiene o empieza a peinar canas; y también de un subidón bursátil descomunal previo. No conviene buscar ni la repetición exacta de los patrones, ni el que los drivers que explicaron aquellos movimientos sean los mismos de hoy.

Humildemente, todo esto es tan difícil como simple. Somos mendigos en esta tierra, y por eso algunos vamos tramo a tramo entre la bruma cambiando de opinión cada vez que nos parece conveniente. Para nosotros todo es más simple: ¿Qué no quiere perderse usted? ¿Un alza aún probable? ¿Qué acepta padecer usted? ¿Cierto castigo mientras no esté todo confirmado para los bajistas? Entonces usted aún debe tener una cierta exposición compradora a nivel general. Mientras Wall Street no rompa a la baja, y no es algo que haya sucedido de ningún modo en los índices más célebres, no podremos tener clara conciencia de que hemos entrado en un mercado bajista. A grandes impulsos, grandes ajustes en tiempo o profundidad.

El toro está acribillado a banderillas, ciertamente, pero las velas semanales desplegadas sobre zona de extraordinario soporte del mercado norteamericano son potencialmente alcistas aunque requieren confirmación. Mi consejo ha sido y sigue siendo el mismo: no diga oso -especialmente por siempre- antes de cazarlo, si es que tiene la bendita costumbre de poner su dinero en esto. Y sobre todo no me pida a mí que le diga que estamos en un mercado bajista mientras el S&P500 y el Nasdaq100 mantienen el suelo de sus canales alcistas en medio de un altísimo pesimismo inversor que ha alcanzado de nuevo las lecturas extremas del pasado septiembre. Yo no soy adivino, soy un simple analista técnico que describe hechos y de ellos intenta sacar algunas derivadas para, sobre todo, controlar el riesgo. Para tener un mercado bajista hay que romper los cimientos del mercado alcista, y eso no ha pasado en Estados Unidos aunque en Europa el deterioro esa evidente y existan argumentos más que suficientes para considerarlo. Esto es así, y no lo he inventado yo.

¿Dos gráficos más para pensar en todo ello?

La volatilidad, que ha tocado la zona de máximos de la corrección de 2014 aunque no los altos del año pasado, y un dólar/yen que ha vivido una potente vuelta semanal sobre un extraordinario soporte horizontal. Sí señor, el mismo soporte que mantiene Wall Street. Qué cosas.

Bolságora

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