Que no cunda el pánico (todavía)

Cuatro meses de recuperación sin piedad para con los osos han devuelto al más importante índice paneuropeo a sus altos previos

Foto: Foto: EFE.
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Le hablaba la semana pasada del órdago bursátil que ha planteado la renta variable de la mano de una vuelta en “v” descomunal. Con ella, el mercado se ha enfrentado a patrones como el que confirmó el Stoxx600 total return a finales de diciembre. He comentado en otras ocasiones que un eventual fracaso de los mismos sería el tropezón más gordo que de la historia de los índices europeos en la historia moderna de nuestras bolsas. En ellos estamos, y es por ello que el órdago resulta ser tal cosa.

Cuatro meses de recuperación sin piedad para con los osos han devuelto al más importante índice paneuropeo a sus altos previos, con ligera ruptura del patrón bajista del Stoxx600 total return, aunque no de su antigua directriz alcista principal; ahora notable resistencia. Es así donde mayo se bate el cobre. Ese es el contexto técnico. Y no digo lo del cobre porque sea precisamente éste sea el único elemento que chirría tras una llamativa ruptura de soporte clave en otra formación de vuelta evidente. Confirmada y `pull-backeada´, ésta mantiene a los precios en tendencia bajista para esta importante materia prima mientras no se supere el 2,85.

Este es el único fantasma que me permito en este momento por mucho que los gráficos insinúen una pauta bajista mensual muy llamativa en el Stoxx600. Faltan muchas sesiones para el cierre mensual. Nótese que en el caso de la corrección del mercado suizo, lo que habríamos visto es un movimiento de retorno a la resistencia ascendente que podemos ver en el gráfico y que el mercado, de forma impresionante, intenta dejar atrás. Son 20 años de resistencia.

Y si resultase que, cómo ha afirmado recientemente Buffett en una entrevista con su socio y Bill Gates, el mercado estuviera extremadamente barato pese a lo que él mismo sostiene? La condición que establece es la de que los tipos de interés permanezcan en estos niveles por mucho tiempo. Y en ese sentido, tanto el rendimiento del tipo a 10 años norteamericanos como el del 30 años, agotaron a finales del tercer trimestre de 2018 su importantísima recuperación de los últimos tiempos, precisamente, en la que es la zona de resistencia estructural de muy largo plazo.

Sí, Trump ha vuelto a darle un buen susto a los inversores, pero convendremos que en zonas de resistencia tan fuertes como las que enfrentaban algunos de los principales índice norteamericanos estos días -el Nasdaq o el S&P500 total return habían roto ligeramente y con demasiada verticalidad sus altos históricos como para considerarlos soportes dignos de relevancia tendencial por el momento-, el mercado estaba esperando cualquier excusa para dejarse llevar. Tocaba, y más allá de la volatilidad no hemos visto elementos de sentimiento inversor predicando en favor de un movimiento bajista relevante. Demasiado poco para dudar de una tendencia bursátil que ha dejado muy claro durante el primer cuatrimestre lo caro que puede salir eso.

En cierre semanal, de hecho, el fantasma de la vela mensual del mercado europeo queda muy claramente contenido. Las formaciones desplegadas por el mercado norteamericano, son velas más consolidativas que otra cosa gracias a dos vigorosas recuperaciones desde mínimo intradiario como las que se vivieran el jueves y el viernes. Es siempre más fácil salir que volver a entrar, no me cansaré nunca de recordárselo por muy escondido que procure tener esto la escuela técnica.

Bolságora
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