Mayo revienta (de nuevo) a las bolsas

Enero propuso velas mensuales potencialmente alcistas, de tipo penetrante, y febrero las confirmó. El propósito de una vuelta a máximos históricos fue conseguido en muchos índices

Foto: Foto: EFE.
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2019 es un año que recibimos con un aspecto bursátil muy delicado. De forma casi milagrosa, con una maravillosa e inusual vuelta en “v”, sobre zona de último gran soporte en Wall Street y con todo aparentemente perdido en Europa, los alcistas se levantaron de forma tan impetuosa como notable. Tan notable como inesperada considerando que los bonos no revertieron nada de lo conseguido en el último trimestre de 2018.

El rebote que cabía esperar iba a llegar de la mano de un sentimiento inversor extremo, pero impropio de mercados alcistas sostenibles como comentaba en mi primera tribuna del año. Incluso el fastuoso movimiento vivido en 2011 tras los atentados contra Nueva York, superior al 30 por ciento, no fue más que un rally de mercado bajista. Hablé de ello en mis primeras tribunas de este ejercicio considerando que haríamos historia si no volvíamos en algún momento no muy lejano a los mínimos de 2018.

Enero propuso velas mensuales potencialmente alcistas, de tipo penetrante, y febrero las confirmó. El propósito de una vuelta a máximos históricos fue conseguido en muchos índices. Alguno, como el SMI suizo, consiguió incluso reventarlos de una forma impresionante. La excepción.

Las dudas para los bajistas ya eran máximas en abril -hablé de órdago alcista en la primera de mayo- tras cuatro meses de desenfrenada aunque muy desigual recuperación, proponiendo patrones de vuelta (hchi) para sectores como el bancario y el de automóviles, tan rezagados en todo; patrones que ahora parecen banderas de continuidad (AXC) como he señalado en las últimas semanas.

Finalmente mayo no sólo ha tomado nota de ello, sino que ha reventado a los compradores en todas partes menos en Suiza; con el mercado de bonos volando como lo hiciera en el último trimestre del año pasado. Lo ha hecho, además, sin proponer elementos potencialmente bajistas como sí tuviera el detalle de hacer el mercado el pasado mes de octubre ya en su primera semana. Esta vez ha hecho falta un mes para que suenen cuernos bajistas relevantes desde un punto de vista chartista, no hemos visto circunstancias como las que propondría el SMI suizo total return perdiendo los 19.660 puntos por confirmación de doble techo -que sin embargo tiene una inequívoca pauta envolvente semanal que presagia su confirmación-. Algo así hubiera permitido una más pronta defensa. No siempre las cosas suceden con la claridad con la que lo hicieron el pasado octubre. De hecho el pasado enero, en sentido contrario, es un reciente y claro ejemplo de ello.

Las pautas envolventes en gráfico mensual que proponen los índices norteamericanos, sin excepción, no dejan lugar a la discusión. La del Stoxx600 tras recuperar verticalmente hasta la tangencia con su antigua directriz alcista y zona de múltiples tampoco. Estas pautas son lo que son, violentos contraataques vendedores potencialmente bajistas más allá del muy corto plazo, y sugieren lo que sugieren, más corrección a la vista durante los próximos meses. Como lo hicieron las del pasado octubre. Se producen, además, en zona de extraordinaria resistencia. Un mercado que no es alcista puede ser también un mercado lateral, por tanto una vuelta a máximos como la que hemos visto no ha anulado los augurios de octubre de 2018. Dejar de ser alcista no es necesariamente bajista, sólo potencialmente bajista.

La situación de corto plazo deja sin embargo algún argumento para el rebote. Los sectores bancario y automóviles podrían hacerlo sin mejorar su pésimo aspecto. Hay pasos que índices como el citado SMI o el IBEX35 en versión total return tendrían que dar para que los alcistas hayan claudicado. El IBEX35, como el Standard & Poor´s 500 TR, mantiene su media de 200 sesiones. Llama la atención en relación a este último índice que los nuevos y claros máximos descendentes que presenta no estén apoyados por el VIX -puede verse en el último gráfico como, en el segundo movimiento de la primera fase de la caída del pasado octubre, tuvimos el mismo comportamiento-. Sin embargo, no deja lugar a la duda el dólar/yen, insistiendo en el doble techo (T1T2) del que he hablado ya desde aquí, esta vez rompiendo soporte descendente parar desplegar un asa que añadir a la citada pauta, al tiempo que el Russell2000 pone sobre la mesa su propio doble top (T1T2).

No tendremos condiciones de mercado bajista en tendencia, teóricamente, mientras no perdamos los mínimos del pasado octubre si al mercado norteamericano nos referimos. Y es al que debemos referirnos. La caída hacia ese nivel, lógicamente, es algo que un sistema de protección de capital -que es lo que debería centrar el trabajo del analista técnico- intenta evitar. Hay muchísimo camino hasta esa zona.

Bolságora
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