Gloria a Pfizer y al gráfico 'total return'

Lo sucedido a las bolsas les viene de maravilla, pero la realidad es que no supone nada nuevo en tendencia, porque esta no había sido deteriorada fuera de Europa

Foto: El parqué de la Bolsa de Madrid. (EFE)
El parqué de la Bolsa de Madrid. (EFE)

Siendo una semana grandísima la vivida en las bolsas europeas tras la victoria sobre el covid de la norteamericana Pfizer, lo cierto es que el pescado se vendió en la anterior, que el mercado venía perfectamente orientado tras alejarse volando de sus soportes tal y como contaba la semana pasada.

Lo sucedido a las bolsas les viene de maravilla, pero la realidad es que no supone técnicamente nada nuevo en tendencia porque no había sido deteriorada en lo más mínimo fuera de Europa, y marginalmente en esta si atendemos al común de los grandes índices. Venimos de un rally alcista global desde marzo sin fisuras relevantes salvo en el caso de Madrid y Londres, donde no hemos visto largos movimientos laterales con soporte en los mínimos de junio, sino canales bajistas de corto plazo que, ciertamente en el caso español, han llegado a resultar realmente dolorosos y consentido una vuelta a los mínimos de marzo en multitud de compañías. Una excepción en el panorama global que, por muy nuestra que sea, no es nada más que eso: una excepción.

Como padrino mundial que soy de la idea de que los 'chartistas' deben usar gráficos con dividendo y ampliación ajustada por ser lo que mejor encaja con una definición de análisis técnico que podamos aceptar todos (el estudio de la acción del mercado), aprovecharé la ocasión que nos da la brutal continuidad del rally para poner de manifiesto lo importante que puede llegar a ser el hacer uso de gráficos ajustados también en los índices, de usar 'total return' en lugar de los habituales 'price return' que usan comúnmente los 'chartistas'. Y es que como colectivo somos más planos que el carné de identidad.

Comparar los últimos meses del Ibex de toda la vida, 'price return', con el Ibex 'total return', permite constatar la enésima demostración de cómo los gráficos comúnmente aceptados nos aleja de los momentos clave. Si coge el Ibex-35 'total return' se dará cuenta de que este no perdió, ni siquiera ligeramente, los mínimos de marzo. Sí sucedió en el Ibex al uso. No diré que la de este fue una señal de venta, no me lo parece, pero desde luego el analista de turno estaba mucho menos dispuesto a tomar posiciones alcistas que el que ve como el soporte se respeta escrupulosamente; tal y como sucede en el chart total return. Más si, como es el caso, tienes también en el mismo punto el suelo de canal bajista del índice.

El mismo suelo que el gráfico comúnmente aceptado tenía bastante más abajo… Ve esperando que se toque el suelo de canal alcista para pensar entrar, querido 'chartista'. Es evidentemente, una vez más, que el gráfico 'total return' hace un mejor trabajo. Y es así porque este gráfico respecta mejor la definición de análisis técnico. Ampliaciones y dividendos no son acción del mercado, pero sus efectos se dejan sentir en los índices que utilizan comúnmente los analistas técnicos. Salvo en el Dax-30 y el Bovespa brasilero, que por lo general ignoran que son gráficos total return, porque no saben lo que son hasta el día que leen a un “grillado” como yo.

No es fácil cambiar hábitos y costumbres. En 'elEconomista', medio en cuya génesis intervine, donde creé la herramienta de inversión de la que tanto presumen, regresaron inmediatamente al gráfico 'price return' tras echarme a patadas por no querer incrementar la operativa de la herramienta de inversión ni dejar de usar gráfico 'total return' por el bien de la causa. Hay analistas mucho más fáciles de conducir hacia los intereses del que manda. Esos gráficos no los conoce nadie, van a pensar que estamos locos… Como digo, hay que estar un poco “grillado”.

Tengo que dar las gracias al El Confidencial por haber entendido y respetado mi decisión de hacer uso de gráficos que la mayoría de gente no conoce aún, sabiendo que eso supone para todos tener menos lectores. Pero nunca le ha valido cualquiera a este medio…

Dicho esto, la vivida es una semana impresionante en Europa, con nuevos altos crecientes respecto a los últimos meses en promedios como el Stoxx600 y el AEX holandés en versión total return. No en referencias como el DAX alemán y el SMI suizo. Y aunque no fue perfecta al otro lado del charco, hay que decir que tampoco resulta neceario: no han tenido una sola tentación bajista destacable en precio desde los mínimos de marzo, lo que es sencillamente un prodigio.

Durante la semana el movimiento alcista en el mercado norteamericano ha sido dispar. El Nasdaq ha relajado la presión compradora con cesiones por motivos que podemos entender, si bien su volatilidad cerró en mínimos semanales y descendiendo pese a las pérdidas del mercado. El S&P 500 ha estado tímido por el fuerte peso que en él tienen los grandes de la tecnología, dejando el esfuerzo comprador sobre todo para el Dow Jones Industrial y el Russell2000, que eran los únicos dos grandes promedios del mercado que no habían marcado altos históricos en versión 'total return'. Bien, pues ya los tenemos.

Y con ello se supera de modo general la falta de confirmación que aquejó al mercado en la segunda parte de 2019. Todos los grandes índices, a la espera de confirmación en cierre mensual, se han movido claramente por encima de los altos del 2018. No es algo que refuerce el corto plazo, para eso solo necesitábamos ver en la corrección del Dow Jones Industrial la bandera de continuidad alcista que presentaba hace dos semanas, pero sí es algo que hace que eventuales correcciones corto plazo no deban considerarse —en principio— tan amenazantes para el proceso de fondo como podía serlo, por ejemplo, la de marzo. Incluso aunque a nivel sentimiento inversor hayamos visto cosas incluso más extremas. Entonces la bolsa tenía un peor virus.

En relación con el corto plazo, la semana no puede ser considerada en ningún como caso negativa aunque no haya habido continuidad a los 'gaps' alcistas semanales dejados de la mano de la noticia de Pfizer. Al menos mientras estos sigan en pie de modo general. El S&P 500 tiene pendiente una brutal resistencia creciente que tiene origen en 2018, pero no los altos de 2018. Mientras no se cierre el hueco alcista semanal desplegado el pasado lunes, debe considerarse a la ruptura de esta resistencia como lo más probable. Mientras no se pierdan los mínimos de septiembre, zona 320 para un ETF ajustado por dividendo y ampliación de capital —lo que en este momento coincide perfectamente con el 3.200 del S&P 500 'price return'—, debemos considerar a la tendencia como alcista. Más dura en términos 'chartistas' eran los 10.300 del Nasdaq100 y estamos donde estamos…

Bolságora
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