Bitcoin debe estar en su plan de jubilación

El mundo de los criptoactivos sigue su auge, batiendo semana a semana su capitalización total, que está ya muy cerca de los 300.000 millones de dólares, mejorando su liquidez

Foto: Fotografía de archivo, del 29 de agosto de 2017, de un hombre que sujeta un bitcoin. (EFE)
Fotografía de archivo, del 29 de agosto de 2017, de un hombre que sujeta un bitcoin. (EFE)

Definitivamente, hay que tener algún tipo de criptoactivo en un plan de jubilación. No solo por la apuesta que se quiere hacer por un nuevo orden descentralizado y por el triunfo de la nueva tecnología que Blockchain representa, sino por las ventajas que aporta desde el punto de vista de rentabilidad, descorrelación y diversificación respecto a una cartera tradicional.

Cuando acude a un asesor físico o robótico para plantear una cartera de jubilación, se suele incluir un pequeño porcentaje en algún activo de mayor riesgo que le permita obtener mayor rentabilidad. Normalmente, el porcentaje que se destinará a ese instrumento no debería superar el 8-10% del total del portfolio (la edad y objetivos tienen aquí su lógico peso). Eso permite acceder a una fuente de rentabilidad alta mientras que se limita el impacto en el global invertido.

El oro, la plata, el 'real estate', los 'hedge funds' y algunas 'commodities' son los activos sobre los que han caído parte de esos nuevos flujos

Si miramos la composición media de un plan de pensiones norteamericano 401(k) o 403(b), veremos que cerca del 50-60% está invertido en renta variable (local e internacional), un 20-30% en renta fija (de varios tipos), un 5% en 'real estate', un 5% en 'cash' y un 10% en inversiones alternativas. Así mismo, destaca cómo, dados los tipos de interés actuales, se ha empujado cada vez más al partícipe hacía el riesgo. El oro, la plata, el 'real estate', los 'hedge funds' y algunas 'commodities' son los activos principales sobre los que han caído parte de esos nuevos flujos que buscan esa mayor rentabilidad y diversificación. Y mientras no han faltado los avisos de precaución de las autoridades sobre esa toma de riesgo, lo cierto es que los proveedores de pensiones han tenido que añadir más riesgo para poder hacer frente a sus obligaciones y pagos.

Si utilizo por ejemplo al asesor automático Indexa Capital para ver, con un perfil de riesgo de 5 sobre 10 y con una edad de 45 años, la cartera que me recomienda para un plan de pensiones, estos son los datos que obtengo:

Dentro de la renta variable hay Nasdaq, emergentes y Topix. En la parte de bonos encontramos 'high yield' y también emergentes. Y al final, vemos que no difiere mucho de lo que hacen los homólogos norteamericanos.

Muchos de ustedes ya conocen de mi especial apuesta por el bitcoin como activo de inversión. Lo publiqué en un capítulo especial dedicado a inversión en el libro 'Blockchain' (próximamente tendrán una versión más detallada sobre la misma idea) y en estas tribunas de forma recurrente. Y pese a que me han llovido críticas varias y diversas, la realidad se va imponiendo y son los datos que voy aportando los que realmente vale la pena analizar.

El mundo de los criptoactivos sigue su auge, batiendo semana a semana su capitalización total, que está ya muy cerca de los 300.000 millones de dólares, mejorando su liquidez, número de 'exchanges' serias donde poder contratarlos y pese a la regulación que tendrá que caer de un momento a otro, demostrando que algunos de sus componentes pueden ser ya considerados como activos aptos de inversión.

Si bien es cierto que son muy numerosos los que aún critican esta nueva economía y que se habla de burbuja, sistemas Ponzi y del número de 'altcoins' que terminarán muy mal, no es menos cierto que hay que admitir que se ha producido un avance muy significativo en cuanto a información disponible sobre estos activos, sobre lo que aporta la tecnología subyacente, el valor de muchos de los protocolos que se están desarrollando y sobre la capacidad para poder contratar, como si un activo clásico fuera, tanto bitcoin (BTC) como ethereum (ETH).

De esta forma, se puede tener ya un conocimiento de lo que implica el apostar por uno u otro criptoactivo, existe un mercado líquido e inmediato (24 horas, 365 días al año) y la última pregunta sería la de saber si uno es capaz de gestionar una posición no especulativa, sino de largo plazo en un plan de pensiones.

Si atendemos al punto de vista operativo y a la espera aún del primer ETF sobre bitcoin o ethereum, la gestión tiene que hacerse por uno mismo, utilizando monederos digitales y aplicando técnicas pasivas o activas en función de cada inversor. También están proliferando los 'criptofondos' como una nueva industria que aplica distintas técnicas de gestión, superando los 100. Para los que estén interesados en este tipo de fondos, estudio obligado es el Coinbest como caso de éxito de gestores españoles.

Los futuros que está a punto de sacar el CME sobre bitcoin merecen un artículo aparte y no son de mi agrado 'a priori'.

Entonces, ¿cuánto debería colocar un inversor sofisticado en un plan de pensiones? Para responder a la pregunta, tomo una cartera clásica que puede invertir en Ibex, Eurostoxx50, S&P 500, Nasdaq, bonos, 'real estate', petróleo y oro. Saco sus datos de rentabilidad, riesgo y correlación, añadiendo al bitcoin (BTC) como activo de inversión posible.

Y ahora solo faltaría buscar la mejor cartera en términos de rentabilidad y riesgo que pudiera formar. Como entiendo que muchos lectores verían como una temeridad el colocar un 10% en criptoactivos, voy a ser mucho más conservador y limitar el peso que estos pueden tener (uso BTH, aunque al final amplío a ETH) en el fondo de pensiones. De esta forma, solo voy a arriesgar en este mundo un 2% del total de mi cartera.

De esta forma, voy a ver (hasta hoy) qué cartera eficiente puedo lograr combinando los activos anteriores y tomando un 2% para bitcoin.

Los datos no pueden ser más impactantes y claros. Si busco el portfolio más eficiente, resulta que debería distribuir entre renta variable (25%), bonos (50%), oro y un 2% de bitcoin mi dinero para lograr la mejor composición. Tomando datos de los últimos años, lograría una TAE del 6,5% y una volatilidad del 8,5%. Así mismo, las lecturas de Sortino (Sharpe ajustado) son mayores a 1 y el máximo Drawdown se queda en un -11%.

De esta forma, puede ver que, comparando esos datos con los de su fondo actual de pensiones y a modo informativo, una composición de estas características supera con creces los resultados obtenidos por muchos de los planes de pensiones actuales. El nivel de riesgo que aporta en este caso bitcoin no hace más que mejorar la rentabilidad global sin afectar apenas al riesgo. Es decir, vale la pena meter un 2% en un activo de ese tipo.

Para aquellos que quieran apostar más por el lado tecnológico y menos por el dinero digital (bitcoin), mi recomendación pasa por hacerlo en ETH. Esta criptomoneda reúne todos los requisitos para ser activo de inversión y pensando en el largo plazo —y aun asumiendo que pueden caer la mayoría de 'altcoins' que se negocian hoy en día—, será de las que deberían sobrevivir a los momentos negros. Algo así como el Amazon de la burbuja puntocom.

Así las cosas, y dejando claro que esta tribuna no representa oferta ni invitación alguna a invertir, los números son lo que son y lo que importa al final. Estos reflejan claramente que no es ninguna temeridad incorporar estos activos digitales a una cartera de largo plazo o fondo de pensiones. Solo con un 2% de inversión conseguiremos diversificar, mejorar la rentabilidad y obligarnos, de paso, a estar atentos a la nueva revolución industrial de internet que estamos viviendo.

De Vuelta

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
8 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios