El milagro de evitar la quiebra de su empresa, gracias a Blockchain

La nueva moda del Blockchain causa furor y empresas norteamericanas como Inpixon, Long Island Iced Tea o la última de la saga Kodak aprovechan esta locura para intentar revivir

Foto: (EFE)
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¿Sus márgenes de beneficios y sus ventas no mejoran? ¿Está su modelo de negocio en decadencia? ¿Tiene 'cash flow' negativo? ¿Son sus resultados considerados de baja calidad? ¿Valen sus acciones cada vez menos? No se preocupe, ya existe una solución. Láncese al criptomundo y verá cómo sus posiciones se recuperan y entra dinero en su compañía. O, por lo menos, su valor experimentará una buena revalorización en el corto plazo. La nueva moda está causando furor y empresas norteamericanas como Inpixon, Long Island Iced Tea o la última de la saga Kodak, están aprovechando la actual locura de los criptoactivos para intentar revivir. El uso perverso de los avances tecnológicos que algunos hacen. Hasta en España y, sin entrar en la situación financiera de la compañía, hemos visto ya un primer caso con similares consecuencias.

Basta con comunicar al mercado la intención de abrir una línea de negocio basada en Blockchain o, más fácil todavía, con cambiar el nombre comercial incorporando la palabra mágica y… las acciones se disparan. Hace menos de 15 días, la empresa fabricante de bebidas no alcohólicas y nada rentable Long Island (LTEA) informó al mercado de que a partir de ese momento pasaba a llamarse Long Blockchain. La cotización se apreció casi un 300% en una sesión.

Gráfico Long Island.
Gráfico Long Island.

En este caso concreto de una sociedad que perdió dinero en 2017, salvo el beneficio provocado por el alza de los títulos y la cancelación de una venta de acciones planeada (bajo la regla 10b5-1), no parece existir proyecto serio bajo Blockchain ni cambio de orientación de negocio alguno. Lo único que he conseguido descubrir es que han comprado el dominio longblockchain.com… Algo es algo.

Esta semana misma Kodak (KODK), la que una vez fue empresa componente del Dow Jones Industrial, que cuenta con más de un siglo de antigüedad y que salió de la quiebra hace unos años, anunció el lanzamiento del KODAKCoin, una criptomoneda basada en Blockchain que pretende gestionar los derechos de imagen en todo lo relativo a fotografía. Si bien una de las aplicaciones más claras que esta nueva tecnología tiene es la propiedad intelectual, no queda muy claro que la estrategia de Kodak sea ahora la de lograr una correcta transformación del modelo de negocio, si no más bien la de crear cierta atracción que ayude a impulsar el precio de la acción. Desde luego, desde un punto de vista fundamental, no parece tener sentido ver cómo sus títulos han pasado en dos sesiones de los tres a los 13 USD mientras, además, se confunden términos como el de criptomoneda y 'utility token'.

Gráfico de KODAKCoin.
Gráfico de KODAKCoin.

Otras empresas que producen zumo, o que están en el sector deportes o en la fabricación de sofás han desarrollado acciones parecidas con iguales desmadres de precios. En España, y utilizando de nuevo 'utility token' como criptomoneda, una firma propietaria de restaurantes cotizada en el MAB anunciaba el lanzamiento de su propia moneda virtual. A otro nivel, tanto el volumen como el precio han experimentado movimientos curiosos.

Golem gráfico.
Golem gráfico.

Ni la picaresca ni la inventiva son habilidades humanas nuevas, y el actual momento de euforia que viven los criptoactivos ayuda a desarrollarlas aún más, en lo que recuerda a lo sucedido a finales de los noventa. En aquellas fechas del 'boom' internet, si una empresa no sacaba su nota de prensa comunicando la conversión en empresa internet, aun sin tener nada que ver, no era nadie y no participaba de la burbuja cuyo final todos conocemos.

Blockchain, sobre la que se basa el bitcoin, es la llamada revolución industrial de internet. Y los llamados 'tokens' o unidades de valor emitidos de forma privada pueden ser una evolución o segunda etapa. Ya he comentado en varias ocasiones qué es la tecnología y qué aporta el BTC como activo de inversión. Pero no hay que confundir una cosa con otra. Mientras que una criptomoneda es siempre un 'token' y pretende funcionar como una forma de pago digital, quedando anotadas y aseguradas todas las operaciones en la Blockchain y manteniendo cierto 'pseudoanonimato', el 'token' cumple otra filosofía y no siempre es una criptomoneda (pues pueden representar otro activo). La idea es la de ser una unidad de valor que pueda utilizarse para obtener bienes o servicios proporcionados por el emisor del mismo. El ecosistema ethereum, que es una plataforma descentralizada que se basa en el modelo Blockchain, permite crear 'tokens' que pueden luego trasmitirse, intercambiarse o negociarse en una 'exchange'. De este modo, un 'token' puede representar una acción, un activo inmobiliario o cualquier otro activo del mundo real.

No me atrevo a afirmar que estemos o no en plena burbuja del criptomundo y si, de estarlo, el fin es cercano o lejano

Y es en este contexto cuando entra en juego el llamado 'utility token', que viene a ser una forma de financiar la compra futura de sus productos o servicios. Además, y como sucede en el caso de Golem, el 'token' puede emplearse también para crear un sistema autosuficiente o ser utilizado en el caso de los contratos inteligentes.

Así las cosas, y pese a que el futuro pasa inexorablemente por este modelo de negocio nuevo, la 'tokenización' está en una fase prematura y empresas como Kodak tendrán que demostrar que efectivamente hay un proyecto veraz, con ingresos y modelos de negocio reales y que no responden a una pura expectativa o solución tecnológica que no aporta valor. La idea de colocarle al nombre de la empresa el término Blockchain no parece ser muy seria, y pese a que pueda ayudar a salvar ciertos momentos de tensión en los precios, no lo veo como el milagro que ayude a salvar una posible quiebra. Kodak la superó hace unos años, pero dada su evolución posterior, no está muy claro que pueda recuperar su esplendor pasado. Ni usando 'tokens'.

No me atrevo a afirmar que estemos o no en plena burbuja del criptomundo, y si, de estarlo, el fin es cercano o lejano. Pero es verdad que ver a estas empresas, antaño exitosas, subirse al 'boom' actual en vez de afrontar reconversiones o cambio de negocios, es ciertamente preocupante y mal síntoma. Veremos qué sucede con el precio de esas acciones, pero, como siempre, debería extremarse la precaución y saber perfectamente el riesgo que está asumiendo, tanto en la economía real como en la criptoeconomía.

De Vuelta

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