Bitcoin no está muerto, ni mucho menos

Desde los máximos de diciembre de 2017, el bitcoin ha corregido cerca de un 56% a día de hoy y un 65% si lo medimos hasta los mínimos marcados en febrero de 2018

Foto: 'Monumento' al bitcoin. (Reuters)
'Monumento' al bitcoin. (Reuters)

Desde los máximos de diciembre de 2017, el bitcoin ha corregido cerca de un 56% a día de hoy y un 65% si lo medimos hasta los mínimos marcados en febrero de 2018. Si tomamos la globalidad de los criptoactivos, éstos cerraron el año pasado con una capitalización de mercado superior a los 512.000 millones de USD. El Ibex-35 en esa misma fecha capitalizaba unos 750.000 millones. Ver como esos criptoactivos se situaban en el top 20 del ranking mundial por capitalización (respecto a la renta variable), levantó aún más temores (si cabe) y constantes avisos de la formación de una gran burbuja de resultados dramáticos. A medida que ha ido avanzando el primer trimestre del año y situado ahora ese valor en unos 330.000 millones de dólares, no son pocos los que piensan que el mercado está herido de muerte y que le queda poco camino antes de su desaparición total.

Intentar predecir el precio futuro de estos activos es, sencillamente, imposible. Como mucho uno puede estar preparado para saber cómo actuar ante movimientos de los precios, ser consciente de las características intrínsecas de estos instrumentos, tener un perfil de riesgo adecuado y una estrategia de inversión contrastada. Además, debe entender qué es la descentralización y comprender en profundidad como funciona Blockchain. Contar con todos estos conocimientos le ayudará, por lo menos, a encontrar el camino en territorio totalmente desconocido y, de otro lado, a poder emitir opiniones con cierto sentido.

Atendiendo a la evolución del precio del bitcoin (BTC), el primer error que se comete es bastante básico y motivo de obtener una imagen poco fiel de lo que está sucediendo. Utilizar la escala aritmética ante las fuertes variaciones de precios experimentadas y a largo plazo, significa perderse toda la información disponible, y comparar unidades contra proporciones como si éstas fueran iguales. Mientras que un alza de precios de 1 a 2 se representa igual que una de 100 a 101, la proporción obviamente no es la misma. Por eso hay que utilizar la escala semi-logarítmica si quiere tener una imagen seria de lo que sucede. Para más detalles sobre la importancia del uso de esta escala, Carlos Doblado lo describe bastante bien en todos sus análisis.

Para ver lo que esto realmente significa, basta visualizar los gráficos del BTC en ambas escalas.

Bitcoin, escala aritmética
Bitcoin, escala aritmética

BTC en escala semi-logarítmica

Bitcoin, escala semi-logarítmica
Bitcoin, escala semi-logarítmica

Si lo analizamos bajo escala semi-logarítmica, y pese a que lógicamente la caída no es menor, podemos entender que el comportamiento hasta la fecha (y matizo esto) cae dentro de lo normal. Estudiado de este modo, no hay burbuja alguna y la corrección de precios responde a la naturaleza propia del activo. Cuando un valor sube en vertical, tiende a corregir en vertical. Cuando un activo tiene una volatilidad del 90% anual, implica que pueden darse este tipo de movimientos que caen dentro de su estructura normal. De ese modo y si atendemos al histórico de precios, ya hemos tenido ajustes brutales de precios en el pasado. Entre junio y octubre de 2011, el BTC perdió más de un 90% de su precio. Entre diciembre de 2013 y enero de 2015 la caída fue superior al 80%. En lo que llevamos de 2018 el precio pierde un 56%. Todo dentro de los parámetros normales posibles.

Según Carlos Doblado, el bitcoin ha corregido más bien poco si prestamos atención a una progresión logarítmica que es la única que arroja luz en estos temas. Lo ha hecho sin vuelta mensual, sin romper un primer mínimo relevante de los dejados durante la última parte de la escalada, sin nada de lo que escenifica un cambio de tendencia si queremos hablar un discurso chartista medianamente aceptable.

Si graficamos la línea de tendencia logarítmica, para terminar de cerrar el análisis del precio, vemos como se produce la regresión hacía la media y cada lector puede sacar sus conclusiones.

Bitcoin, tendencia logarítmica
Bitcoin, tendencia logarítmica

Todo esto nos lleva a tener que comprender que, pese a perder un 56% en lo que va de ejercicio, el año anterior subió un 1.387% y los últimos movimientos caen dentro de lo normal.

Fuera del precio, existen multitud de argumentos que apoyan el no estar ante el fin de nada. Desde razones de tipo de demográfico, hasta argumentos donde se considera a los criptoactivos como un activo de inversión y todo ello, sin olvidar el interés cada vez mayor de la industria de inversión.

Sabiendo que el análisis solo puede venir del lado de la demanda, el cambio generacional está llevando a que sean ahora los millennials los que tomen el relevo del mayor consumo y la nueva fuente de inversión. Ellos están detrás de muchos de los puestos de trabajo creados en ese ecosistema, son los nuevos emprendedores que crean sus startups y usan sus tokens, mientras alimentan la tendencia iniciada por las criptomonedas y por la tecnología subyacente. Es la primera generación que ha crecido en un entorno totalmente digital, jamás comprarán oro como lo hicimos los más mayores y entienden perfectamente los riesgos de la industria. Tener una divisa digital descentralizada, que sirva como reserva de valor y no entienda de fronteras cae totalmente dentro de su normalidad. Podrá ser el BTC u otra, no lo sé, pero si tengo claro que ellos sí visualizan poder pagar con su monedero digital sin necesidad de la tarjeta de crédito ni el efectivo. El 92% no cree en los bancos y Blockchain les ofrece confianza y la descentralización que buscan. Y están tomando los mandos.

Ya he demostrado que el BTC debe ser considerado ya como activo financiero en multitud de ocasiones. Incluso podemos abrir el abanico de activos posibles introduciendo algunos de los 10 mayores criptoactivos por capitalización. Logramos exposición a distintas áreas de las criptoeconomía: desde monedas digitales como BTC o LTC (Litecoin) hasta criptocommodities que permiten crear capas de valor como Ethererum. Como puede ver en el gráfico, la correlación con el S&P500 por ejemplo, es mínima y ofrece una efectiva diversificación y reducción de riesgo sistémico.

Bitcoin, correlaciones
Bitcoin, correlaciones

Colocando entre un 1% y 2% en una cartera tradicional, bien de BTC o una cesta optimizada desde el punto de vista de lograr la mínima volatilidad y correlación, no sólo se disminuye la volatilidad total sino que se optimiza la probabilidad de mayor rendimiento.

Cartera
Cartera

Por último, no podemos olvidar el interés creciente que la industria de inversión ha visto en la criptoeconomía. Desde el lanzamiento del mercado de futuros organizado sobre el BTC, hasta la entrada de bancos de inversión en Exchanges, sin olvidar el auge de los hedge funds sobre critoactivos.

Las posibilidades de ganar dinero en este sector son enormes. Para muestra y utilizando datos de Bloomberg & Fundstrat, la mayor Exchange de Estados Unidos regulada, CoinBase, se estima cierre el ejercicio 2017 con unas ventas superiores a los 1.000 millones de dólares y un margen estimado del 60%. Por comparación, el ICE (Intercontinental Exchange) lo hará por importe de 5.000 millones en ventas y un margen del 35%. Mientras que Coinbase tiene solo 4 criptoactivos disponibles, el ICE mueve cientos de instrumentos sobre petróleo, gas natural, electricidad…derivados y es propietaria, entre otras del NYSE. Los grandes bancos de inversión han visto esto y no dejarán pasar su oportunidad de poder participar en el próximo gran negocio.

Para muestra tenemos el caso de Goldman Sachs que acaba de comprar por 400 millones de dólares y a través de su subsidiaria Circle, la casa de intercambio Poloniex Inc que era la decimocuarta por volumen del mundo.

Si analizamos el mundo de los Hedge funds y a cierre de enero de 2018, el importe estimado que ya está invertido ronda los 5.000 millones de dólares. Si bien la cifra no es aún muy significativa, sí lo es el crecimiento experimentado tanto en AUM como en el número de fondos disponibles.

Criptos, estrategias
Criptos, estrategias

Si observamos ahora y, pese a la caída acumulada en 2018, lo que significa el volumen de los criptoactivos con un total de 330.000 millones de dólares (es una medida no equivalente al market cap del equity pero útil para entenderlo) sobre los mercados mundiales de renta variable, vemos como este mercado es mayor que la bolsa de México, Malaysia o Bélgica. A final de año estuvo muy cerca del ruso o incluso el español. Estar ahora mismo en el top 25 del mundo, con esa unidad de medida, no es un tema que esos jugadores vayan a dejar pasar.

Así las cosas y dejando claro que esta tribuna no representa oferta ni invitación alguna a invertir, desde mi punto de vista, los criptoactivos pese a los movimientos de los precios, siguen demostrando que hay valor al final del camino. Si bien hay que esperar cambios importantes en cuanto a regulación, existe un interés mundial por llegar a algún tipo de consenso normativo como hemos visto en la reunión del G20, y se esperan avances positivos a corto plazo. Desde el punto de vista tecnológico, Blockchain sigue recorriendo su camino hacia completar el paso entre las pruebas de concepto y las aplicaciones prácticas. Y desde el punto de vista de mercado, sin tener claro hacia dónde irán los precios, si es obvio que existe un mayor interés general y de las nuevas generaciones, aplicaciones muy interesantes desde el punto de vista de gestión de una cartera y, por supuesto, grandes intereses económicos que generarán futuros ingresos. Por eso mismo bitcoin no está muerto, sino todo lo contrario.

De Vuelta

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