Cuidado con lo que subes a Instagram, pagarás más por tu seguro

El asegurador terminará discriminando a aquellos usuarios con peor "estilo de vida" y beneficiando en teoría a los más conservadores

Foto: Las aplicaciones Facebook, Whatsapp e Instagram en un móvil.
Las aplicaciones Facebook, Whatsapp e Instagram en un móvil.

Los datos mundiales sobre el uso de las diferentes redes sociales existentes, no deja de crecer año tras año y casi la mitad de la población del planeta, entra a diario en alguna de estas plataformas. YouTube y Facebook mantienen las posiciones de liderazgo, pero Instagram ha experimentado un crecimiento muy importante que la ha situado en el tercer puesto a nivel mundial. Pinterest, Snapchat, Linkedln y Twitter las siguen a cierta distancia, pero dentro de una misma tendencia alcista. En Estados Unidos, y según datos del PRC, el 73% de los adultos utilizan YouTube, un 68% Facebook y cerca del 35% Instagram.

Sin embargo, y en función de ciertos parámetros como el sexo o la franja de edad del usuario, existen diferencias importantes a considerar. El 88% de los comprendidos entre los 18 y 29 años manifiestan estar utilizando algún tipo de red social, decreciendo ese porcentaje según se amplía la edad. Si observamos la franja 18-24 años, resulta que estos tienden a utiliza más redes como Snapchat, Instagram o Twitter que aquellos que se acercan más a la treintena. El 41% de mujeres utilizan Pinterest contra sólo el 16% de hombres. El 50% de norteamericanos con estudios universitarios superiores y altos ingresos utilizan LinkedIn. Solo el 9% de aquellos con titulación inferior lo hace. Hasta junio del año pasado, se habían subido más de 50.000 millones de fotos en Instagram y unos 5.000 millones de videos en YouTube.

Si tomamos datos de un estudio realizado en España, son 25,5 millones los que diariamente se conectan a una u otra red social. En nuestro caso, Facebook y Twitter ocupan los primeros puestos, seguidos de Instagram, que presenta el mayor crecimiento de todas entre los menores de 23 años.

En ese entorno, las empresas están obligadas a utilizar estas redes sociales para llevar a cabo acciones de posicionamiento, 'branding', ventas o para conseguir ofrecer un mayor y mejor servicio al cliente. Desde la industria de consultoría hasta la deportiva, las distintas compañías han tenido que adaptar sus estrategias de marketing al nuevo panorama digital y social en el que nos movemos, incrementando su presencia en esos canales. En este sentido, el sector de los seguros no ha permanecido ajeno a este cambio y se ha convertido en un jugador muy activo.

Un estudio del ITDS centrado en el sector analizaba las 20 mayores empresas aseguradoras mundiales de 11 países, mostrando como todas ellas estaban presentes en las distintas redes sociales y mantenían algo de actividad. Hace un año, contaban con más de 10 millones de seguidores y, viendo los datos de crecimiento anteriores, la oportunidad que este medio les ofrece no es menor. Empresas como MetLife, Geico, Allianz, Zurich, Aviva o Mapfre estaban entre las estudiadas y se veía como, por ejemplo. en Facebook el número de mensajes recibido había subido un 17% en un año.

Estudio de ITDS sobre el sector de las aseguradoras en redes sociales.
Estudio de ITDS sobre el sector de las aseguradoras en redes sociales.

Asimismo, aquellas aseguradoras que mayor atención y menor tiempo de respuesta ofrecen al cliente ya obtienen mejores resultados que sus competidores. El 80% de estas empresas analizadas tenía un tiempo de respuesta en Facebook no superior a las 2 horas. Twitter ha experimentado un importante crecimiento respecto a lograr mayor compromiso con el cliente. El estudio concluye con ciertas carencias que deberían ser subsanadas: desde la introducción de las opiniones de los clientes (solo un 20% lo hacían) hasta el uso de chatbots, como forma de mejorar.

Este mayor uso de las redes sociales está generando por otro lado una enorme cantidad de información personal del usuario que, al igual que Facebook hace para 'plantarnos' anuncios específicos, las aseguradoras estarían utilizando para determinar las primas de los seguros que terminamos pagando y, de paso, descubrir situaciones de fraude. Es decir, mejorando su presencia en las redes no solo logran captar y mantener más clientes, sino que, además, pueden utilizar ese mismo 'data' para incrementar las primas a cobrar y reducir sus pérdidas por engaños al sector.

Pueden utilizar ese mismo 'data' para incrementar las primas a cobrar y reducir sus pérdidas por engaños al sector.


En el primero de los casos, y sin entrar en los temas de privacidad, las cosas que compramos, lo que comemos, el tiempo que vemos la televisión o hacemos deporte impactarán en los precios pagados por un seguro de salud o de vida. Una vez que fotos, tuits, videos o cualquier otra forma de datos que subamos a la red se procese mediante algoritmos específicos, la ventaja para la aseguradora es obvia. El asegurador terminará discriminando a aquellos usuarios con peor "estilo de vida" y beneficiando en teoría a los más conservadores (procesamiento de la data originado). Para ver que esto es algo del presente, nótese cómo el regulador del estado de Nueva York está a punto de permitir una utilización legal del 'Big Data' originado mediante el Facebook o Instagram de turno a la hora de fijar las primas a pagar. Y es solo el principio. La compañía de seguros sabrá que tiene que denegarnos o cobrar más de lo normal ante un seguro de vida que le solicitemos, pues, como comentó usted mismo ayer en Twitter, está emocionado ante la próxima entrega de su nueva motocicleta.

En el segundo caso, y tomando Estados Unidos, se estima en unos 80.000 millones de dólares el coste para la industria fruto de estafas a las aseguradoras, que representarían un 10% del total de partes dados contra los seguros. El uso del 'Big Data' que proporcionamos ha ayudado, por ejemplo, a resolver ciertos fraudes. Un parte de salud reclamando una discapacidad por ciertos dolores de espalda, se demostró ser falso cuando el beneficiario subió una foto a Instagram al finalizar una media maratón. Del mismo modo, una reclamación por la pérdida de un anillo de compromiso resultó ser mentira al identificar el sistema de la compañía de seguros, una foto posterior de la novia portando el susodicho anillo.

Dónde esperan las empresas emplear el 'Big Data' recolectado.
Dónde esperan las empresas emplear el 'Big Data' recolectado.

Así las cosas, estamos ante una industria que, como hacen tantas otras, sabe cuál es nuestro nivel de educación, estado civil, los hijos que tenemos y hasta el nivel de riqueza en el que estamos. Además, ahora recolectan y analizan lo que comentas en Twitter, saben con qué partido político simpatizas, lo que compras 'online' por Amazon, tienen las fotos del buceo del verano pasado que subiste a Instagram, la ruta por la montaña que hiciste y que el GPS te marcó y las deudas que tienes. Si has perdido el trabajo y te pones a buscar empleo en la red, o si entras en un estado de stress o pasas por un divorcio, el modelo preverá que tus gastos de salud pueden aumentar. Y toda esta información, pese a los límites de privacidad que intentan imponerse, alimenta de una forma u otra los programas algorítmicos que obtienen las predicciones sobre cuánto le costará a la compañía de seguros tenerte como cliente. El año pasado, 'ProPublica' realizó varias investigaciones sobre las tácticas que la industria del seguro de salud estaba utilizando para maximizar sus beneficios, con resultados ciertamente interesantes y en línea con lo comentado. Al final, resulta que la foto molona que subiste anoche a Instagram, terminará por impactar en el seguro de vida que pagarás en breve.

De Vuelta

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