Facilidad y riesgo de los préstamos al consumo

Estos excesos de apalancamiento, bien mediante el incremento del crédito al consumo, bien para especular o para recomprar acciones se terminarán pagando a nivel particular y global

Foto: iStock.
iStock.

Realizar una compra con Visa y recibir al instante un mensaje ofreciendo la posibilidad de pagar en varias cuotas. Ir a sacar dinero del cajero y, antes de poder retirarlo, tener que negar la aceptación del “préstamo preconcedido” que tu entidad te ofrece. Pagar con tarjeta y recibir devoluciones por las compras realizadas, bien en dinero en efectivo, bien en cheques canjeables. Tantear la posibilidad de adquirir una nueva moto y encontrarte con la opción “triple financiación” donde al tercer año, puedes cambiarla, quedártela o devolverla. Planificar el viaje de verano y darte cuenta de que, por un “gasto mínimo” puedes aplazar el desembolso hasta en doce mensualidades. Y es que el crédito al consumo vive un momento especialmente dulce en España, encontrando facilidades de pago de todas las formas y magnitudes.

Entidades mercantiles ofrecen préstamos inmediatos, sin comisiones de ninguna clase y vía web, de entre 500 y hasta 4000 euros a tipos superiores al 24% (TAE). Otras te pasan su oferta de préstamo en 1 minuto a intereses de entre el 57% y el 133% TAE en función del plazo (hasta 60 meses). “Por menos de lo que piensas y en 15 minutos”, es el reclamo para poder encontrar en internet ofertas de hasta 5000 euros.

En este caso, a una TAE mínima del 24,90% y hasta un máximo del 381,28%. Y si lo que necesita es un “mini crédito” inmediato de entre 100 y 1000 euros a un máximo de 90 días, una entidad domiciliada en Estonia le ofrece esa financiación a una TAE máxima del 1009,48% (ha leído bien, mil nueve con cuarenta y ocho por ciento). Es decir, y como anuncia en su web, un préstamo de 300 euros a 62 días que se puede obtener desde el móvil, le supondrá un importe a devolver de 451,49 euros.

Las entidades bancarias clásicas, que no quieren perderse el tirón y han visto en este negocio una de las pocas formas de sacar rentabilidad, no escatiman en sus ofertas. Solicitar 6000 euros a 2 años para reformar una vivienda puede salir a una TAE cercana al 10% sin tener que cambiar de banco. Si la finalidad es la de comprar un coche, 15000 euros a 5 años se pueden obtener, es ese caso concreto, a una TAE del 8,25%. El préstamo “pre concedido” que puede iniciar desde el cajero automático, llega hasta los 30000 euros a pagar en un máximo de 96 meses. La TAE en este supuesto sería del 8,92%.

Sin embargo, entre tanta fiesta, el Banco de España advierte ya de los peligros del aumento de estas concesiones de crédito al consumo y de los efectos que pueden verse en la morosidad. La adquisición de bienes duraderos supone la mayor parte de este consumo, y vistas las tasas de crecimiento del stock de crédito en los últimos años, se están empezando a disparar las alarmas.

.
.

El mismo BdE en su informe de estabilidad financiera, comentaba los factores de riesgo a vigilar en un entorno donde la cantidad de créditos solicitados en nuestro país, han aumentado el doble que en el resto de la Unión Europea. Además, aquellos se conceden a un tipo medio que supera los 3 puntos porcentuales a los europeos.

Esta problemática también se empieza a trasladar al saldo vivo deudor mantenido en las tarjetas de crédito, y empieza a ser frecuente que cada vez más españoles fraccionen los pagos. Basta con meterse en la página del emisor de la tarjeta, cambiar la forma de devolución y, por un módico tipo de interés (puede superar el 20% TAE) puedes trocear la deuda. En Estados Unidos, donde es mucho más sencillo encontrar estudios actualizados, los datos empiezan a ser preocupantes. Cerca de un 37% de los que tienen tarjeta, han mantenido deudas durante un mínimo de 2 años (del saldo de crédito), y un 56% de los encuestados manifiestan que ese periodo es, por lo menos, de 1 año. Por si fuera poco, un 7% manifiesta no tener ni idea del tiempo que llevan arrastrando esa deuda.

Estos niveles de apalancamiento al alza pueden verse, de igual forma, en los mercados de acciones. Si seguimos con los datos de Estados Unidos y centrados en el índice mundial de referencia (el S&P500), los niveles de deuda alcanzados marcaron máximos históricos en el último trimestre de 2018. Desde ahí y coincidiendo con la fuerte caída de fin de año, se reducen esas ratios para, en la actualidad, volver a recuperar el movimiento al alza, coincidiendo con la recuperación del sentimiento del inversor. Pedir dinero, hasta para especular, nunca fue tan barato durante tanto tiempo.

.
.

Así las cosas, estos excesos de apalancamiento que vemos a todos los niveles, bien mediante el incremento del crédito al consumo, bien para especular o para recomprar acciones propias (entre otros muchos) se terminarán pagando a nivel particular y global. Si tomamos la deuda de los componentes del Russell 2000, los actuales niveles son solo sostenibles si asistimos a crecimientos de beneficios como los vistos hasta la fecha, lo que siembra ya serias dudas. Lo que está claro es que tarde o temprano, todo este monto de deuda tendrá que devolverse y veremos si somos capaces de hacerlo, cada uno a su nivel.

De Vuelta
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios