Las lecciones del Nobel Markowitz para diversificar tu inversión

Una cartera correctamente diversificada tendrá menos riesgo y proporcionará mayor beneficio en el largo plazo, que cada uno de los activos que la componen individualmente

Foto: Foto: iStock.
Foto: iStock.

Cualquier inversión, como una acción de Telefónica observada en solitario contiene dos riesgos, el riesgo específico y el riesgo sistemático o de mercado. Es de general aceptación que el mercado no remunera el riesgo específico. ¿Qué queremos decir con esta afirmación?

El riesgo específico se corresponde con el asociado a las características específicas – cómo su nombre indica - de la industria y empresa. Por ejemplo, en el caso de Telefónica con la propia compañía o el sector de las telecomunicaciones, cómo un cambio regulatorio o una avería grave en sus líneas. Se dice que el mercado no remunera este riesgo porque puede ser minimizado (incluso eliminado según la teoría económica) con una correcta diversificación.

El riesgo sistemático o de mercado es aquel riesgo sobre el que no podemos actuar debido a que es común a todo el mercado. Es el originado por las políticas monetarias, políticas fiscales, y cualquier acontecimiento del día al día que afecte globalmente. También es riesgo de mercado la publicación de un dato de IPC o crecimiento económico (PIB).

Una cartera correctamente diversificada tendrá menos riesgo y proporcionará mayor beneficio en el largo plazo, que cada uno de los activos que la componen de manera individual. Diversificar no implica tanto incluir una gran cantidad de activos en la cartera cómo que estos sean clases de activos diferentes, por sectores, divisas, países....

El concepto formal de diversificación fue desarrollado por el profesor Harry Markowitz (galardonado con el Premio Nobel de Economía en 1990). La diversificación tendrá sus mayores efectos cuando los activos que componen la cartera no se encuentren correlacionados entre sí. Vamos a explicar a continuación el concepto de correlación.

Cuanto menor sea la correlación entre los activos incluidos en una cartera mayor será el efecto positivo de la diversificación. Es fácil entender este punto, imaginemos que contamos con una cartera con una sola acción de la cadena hotelera Sol Melia.

Decidimos diversificar añadiendo una segunda compañía a la cartera. Si decidiésemos comprar una acción de NH Hoteles el efecto beneficioso sería muy inferior a si la segunda empresa que añadimos a nuestra cartera fuese la cadena de distribución textil Inditex. Una cartera de Sol Melia e Inditex siempre estará más diversificada, y por ello presentará un riesgo inferior a una cartera compuesta por una acción de NH Hoteles y otra de Sol Melia, ya que los fundamentos que afectan a la cotización de ambas cadenas son similares.

La idea que subyace detrás de la no correlación de activos en una misma cartera es que los fundamentales, los factores externos, que mueven sus cotizaciones al alza y a la baja sean diferentes y con ello preservar en la medida de lo posible el patrimonio global.

Desde el punto de vista de un fondo de inversión la diversificación supone invertir en diferentes países y sectores que se encuentran en diferentes momentos del ciclo económico y con ello poder aprovechar el crecimiento en cualquier lugar del mundo. Pero la diversificación real y estadísticamente significativa se realiza invirtiendo entre distintos tipos de clases de activos cómo nos muestra la tabla adjunta.

La tabla contiene las correlaciones entre diferentes clases de activos. Las correlaciones entre dos activos se encuentran en un rango comprendido entre menos uno y uno (-1 y +1). Una correlación uno significa que las cotizaciones de ambos activos se mueven de forma idéntica ante los eventos de mercado, es decir una subida del 1% en uno de ellos supone el mismo aumento de precio en el otro.

En la tabla anterior la correlación entre la cartera de deuda global entre uno y tres años está correlacionada en un 0,95 con la cartera de deuda global entre cinco y siete años; con lo que la inclusión de ambas en nuestro patrimonio no significaría ninguna diversificación, sino casi duplicar el riesgo.

La diversificación tendrá sus mayores efectos cuando los activos que componen la cartera no se encuentren correlacionados entre sí.

En el caso contrario una correlación de menos uno supone que los dos activos se comportan de forma totalmente asimétrica, un aumento del 1% del precio de uno supone un descenso en el otro del 1%. En la tabla la correlación entre la cartera de deuda pública global entre cinco y siete años y la cartera de renta variable de la UME es del -0,31. Lo que significa que un aumento/reducción de precios en una de ellas supone una reducción/aumento del 0,31% en la otra. Incluir ambas carteras en nuestro patrimonio si supondría diversificación. En un mercado tan globalizado cada vez es más difícil encontrar correlaciones negativas.

Una correlación cero supone activos que no presentan relación entre ellos. Por ejemplo, la renta fija High Yield y la deuda pública de la zona euro entre 1 y tres años muestra correlación de 0,01.

Para poder realizar esta diversificación, el único modelo realmente eficiente es a través de carteras de fondos de inversión. En resumen, una correcta diversificación es clave en nuestro proceso de decisión como inversor y de media es determinante del 85% del resultado de nuestras inversiones.

Diversificando
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios