El Eurostoxx y el Ibex: de 26 a 6 o de 6 a 4

La falta de financiación al I+D, la excesiva burocracia, la envidia como deporte nacional, hacen que la regeneración de la economía sea aún más complicada

Foto: Varias pantallas muestran la evolución del IBEX 35 en Madrid. (EFE)
Varias pantallas muestran la evolución del IBEX 35 en Madrid. (EFE)

Esta semana, justo por el tema del que vamos a tratar en esta columna, ha sido una locura para mí, días de catorce horas, revisión de modelos antiguos, creación de modelos nuevos, todo encaminado a lo que sucedería al cierre del viernes: posicionamiento ante el ajuste anual del mayor índice europeo: SX5E o Eurostoxx50. El mayor ajuste de su historia con rotación clara de valor a crecimiento, de “vieja economía “a nueva. Una rotación de aproximadamente 6,000 millones de euros al cierre de mercado.

En un mundo con más de 15 Trillones de dólares, el estar o no estar dentro de un índice de los importantes del mundo, es fundamental para la salud de tu accionariado y normalmente para la evolución del valor.

Para muestra un botón, al cierre del 31 de agosto se tomaron como referencia las capitalizaciones bursátiles de los principales valores europeos, y a través de la aplicación de la metodología establecida por STOXX, se decidió que valores saldrían del índice el 18 de septiembre y cuáles entrarían; desgraciadamente entre las salidas estaban Telefónica y el BBVA. Ambos valores lo han hecho aproximadamente 6% peor que el índice desde el anuncio, y aproximadamente un 9% si calculamos que los arbitrajistas (como es mi caso) empezaron a prever el evento al menos un par de semanas antes.

"España fue “país fundador”en el 2000 de Eurostoxx50 con nuestros cinco grandes, Telefónica, Santander, BBVA, Repsol y Endesa"

El día del anuncio, una amiga y antigua compañera de Credit Suisse, me pidió que escribiera de esto, pero había prometido que no iba a entrar en ninguna complejidad en estos artículos, ni en ninguna valoración política. Sin embargo, ayer al salir de la oficina iba oyendo el programa de 'La Linterna de la cadena Cope' y dijeron que el número clave del día era el 6, el 6% del peso de las compañías españolas en el índice europeo, pero no explicaron nada más. Por ello decidí intentar de manera muy sencilla darle algo de color al lector sobre lo que eso involucra y el porqué algo tiene que cambiar en la economía española.

España fue “país fundador” en el 2000 de Eurostoxx50 (Euroland en sus termino original) con nuestros cinco grandes, Telefónica, Santander, BBVA, Repsol y Endesa en él, y la posterior inclusión de Iberdrola en el 2003. En su época de mayor apogeo la “economía española” representaba el 26% de la europea, frente al 6% actual y tenía 6 valores frente a los 4 actuales (aunque mucho tiene que cambiar la historia para que Santander no salga en la siguiente revisión)

Tenía sentido, los sectores: financiero, telecomunicaciones, eléctrico y energético representaban más del 60% del índice y España era fuerte en ellos, compartíamos podio con Alemania y Francia en el Índice de Referencia, España era un “grande de Europa”. Un grande que aposto por invertir en Latinoamérica en vez de en Asia, algo que si en papel tenía mucho sentido ha resultado catastrófico para algunas de sus empresas.

En el Ibex los sectores mencionados originalmente siguen representando casi el 60% de la capitalización

A día de hoy esos tres sectores no llegan al 20% del índice, pero lo curioso es que Francia y Alemania siguen en el podio con un 36.6% y 35.49% respectivamente. ¿Cómo es posible que nosotros nos hayamos diluido y nuestros compañeros de viaje se hayan hecho más fuertes?

La respuesta es muy sencilla y se encuentra en la composición del gran índice europeo frente al Ibex: En el Ibex los sectores mencionados originalmente siguen representando casi el 60% de la capitalización. Solo Amadeus (parte del Eurostoxx) y relativamente Inditex, reflejan con fuerza la nueva economía.

En el Índice de referencia europeo: el sector tecnológico pasa a ser el más importante en la elite bursátil, seguido del de consumo discrecional (lujo) y sector industrial…España suspende en los 3 casos.

En resumen, nuestra economía se ha quedado anclada en el pasado, ha seguido jugando de la misma manera sin darse cuenta de que las reglas del juego han cambiado. Ha suspendido de manera trepidante su viaje al siglo XXI.

La falta de financiación al I+D, la restrictiva legislación al emprendedor, la excesiva burocracia, la malentendida protección al inversor, la constante cantinela contra los “empresarios del Ibex”, la envidia como deporte nacional, hacen que la regeneración de nuestra economía sea aún más complicada que la necesitada regeneración política, sin la cual creo que la anterior no será posible. Una última reflexión, si España es el país de Europa con mejor fibra como es posible que nuestro sector tecnológico sea tan pobre.

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