Cuenta atrás del Brexit, queda un año: estado de situación

El acuerdo de transición se esbozó en una nueva versión codificada por colores del Acuerdo de Retirada Brexit en la Cumbre del Consejo Europeo, el lunes 23 de marzo de 2018

Foto: Reino Unido a un año del Brexit.
Reino Unido a un año del Brexit.

Cuando falta menos de un año para que el Reino Unido salga formalmente de la Unión Europea en marzo de 2019, los negociadores del Brexit han alcanzado un acuerdo político sobre los términos de un período de transición del Brexit que ha sido rubricado en un borrador del Acuerdo de Retirada.

¿Qué es el acuerdo de transición?

El Acuerdo de Transición se esbozó en una nueva versión codificada por colores del Acuerdo de Retirada Brexit, publicado por el jefe negociador de la UE, Michel Barnier, en la Cumbre del Consejo Europeo, el lunes 23 de marzo de 2018. El período de transición durará 21 meses, y finalizará el 31 de diciembre de 2020.

¿Por qué es tan significativo este acuerdo de transición?

El acuerdo de transición es un hito importante porque ofrece a las empresas de la UE, así como a nivel mundial, un escenario de 'statu quo' para los próximos dos años. Esto es exactamente lo que las empresas pidieron, por lo que, en principio, se garantizan una cierta tranquilidad a propósito del resultado general del Brexit. Este acuerdo también envía una señal positiva sobre el estado actual de las negociaciones, y del cual Michel Barnier ha dicho que se trata de "un paso adelante decisivo".

Todo ello define el escenario para la siguiente etapa de las negociaciones, con los equipos del Reino Unido y la UE pasando a la 'Fase II'.

¿Qué significa para la industria de servicios financieros?

La Fase II de las negociaciones es crucial para la industria de servicios financieros, porque se centrará principalmente en el comercio y, por lo tanto, en lo que podría ser la futura relación de servicios financieros entre el Reino Unido y la UE.

Como en todas las negociaciones, al final se trata de un juego de dar y recibir. El Reino Unido ha hecho una serie de concesiones sobre cuestiones tales como la pesca y los derechos de los ciudadanos de la UE actualmente en el Reino Unido, así como aquellos que lleguen al Reino Unido hasta el 31 de diciembre de 2020. A cambio, el Reino Unido podrá firmar, pero no implementar, 'acuerdos comerciales con países no pertenecientes' a la UE durante el período de transición.

Pero, mientras que el acuerdo de transición ha atenuado los temores sobre la posibilidad de una "caída al precipicio" post-Brexit para las empresas en el Reino Unido y la UE-27, un tema polémico y decisivo permanece irresuelto: la frontera irlandesa.

Una breve historia de la frontera irlandesa

La historia es inmensamente compleja, pero es importante comprender algunos de los hechos clave para entender por qué la cuestión de la frontera irlandesa es tan crucial para el resultado final del Brexit.

La cuestión de la frontera irlandesa está ligada a cientos de años de conflicto político-religioso entre la República de Irlanda (católica) e Irlanda del Norte (protestante). Irlanda del Norte ha sido parte del Reino Unido desde 1922, cuando se creó la República de Irlanda (o el Estado Libre Irlandés). En ese momento, y hasta el día de hoy, la mayoría de la población de Irlanda del Norte deseaba permanecer en el Reino Unido.

Estatua de lord Edward Carson en los jardines del Parlamento de Stormont en Belfast, Irlanda del Norte.
Estatua de lord Edward Carson en los jardines del Parlamento de Stormont en Belfast, Irlanda del Norte.

El Acuerdo de Viernes Santo, también conocido como el Acuerdo de Belfast, entró en vigor el 2 de diciembre de 1999 y puso fin a siglos de derramamiento de sangre entre católicos y protestantes, y llevó la paz a lo que ahora se conoce como la "Isla de Irlanda" en las negociaciones del Brexit.

El proceso de paz de Irlanda del Norte creó una serie de instituciones entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda, y entre esta y el Reino Unido. Lo más importante es que desapareció la frontera entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte.

¿Qué está en juego con la frontera irlandesa?

Al invocar el artículo 50, el Reino Unido ha rechazado las "cuatro libertades" de la Unión Europea: la libre circulación de bienes, personas, servicios y capitales a través de sus fronteras. Sin embargo, al Reino Unido todavía le gustaría seguir comerciando libremente con sus vecinos europeos y, lo que es más importante, busca un comercio lo más "suave" posible, al tiempo que descarta una frontera dura para la "Isla de Irlanda".

El problema fundamental que reside en el corazón de todo este asunto es que, si el Reino Unido opta por abandonar la Unión Aduanera y el Mercado Único, entonces la República de Irlanda quedaría como la frontera más alejada de la UE con el Reino Unido. El tema de la frontera, por lo tanto, encapsula los espinosos problemas relacionados con los aranceles, las aduanas y los pasaportes, y resucita la cuestión irlandesa. La conclusión lógica es que la posibilidad de una frontera aduanera dura, y una frontera de inmigración, se impondría nuevamente entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda.

¿Qué piensan los profesionales de la inversión sobre la competitividad?

En este contexto, una reciente encuesta global realizada entre profesionales de la inversión reveló una preocupación por las implicaciones que el Brexit pueda tener en la industria de gestión de activos, incluido su impacto sobre el rendimiento de las inversiones y la competitividad del mercado. Desde todas las regiones participantes en la encuesta se cree que el Brexit perjudicará los rendimientos de las inversiones en el Reino Unido, mientras que las opiniones son mixtas sobre el impacto del Brexit en los rendimientos de las inversiones de la UE (excepto en el Reino Unido). Los encuestados de la UE (ex-Reino Unido) y del resto del mundo, en general opinaron que el Brexit habría causado que la competitividad de sus respectivos mercados aumentara o se mantuviera igual.

¿Qué pasa con los indicadores tempranos de los resultados comerciales?

Los resultados de la encuesta revelan cierta confianza sobre el resultado de las negociaciones comerciales entre el Reino Unido y la UE. Además, hay un moderado optimismo en la evaluación del Brexit, y los resultados sugieren, también, un cauto optimismo sobre las negociaciones comerciales posteriores. A nivel mundial, casi la mitad de los encuestados espera que las negociaciones de Brexit den como resultado un acuerdo comercial integral que abarque tanto bienes como servicios (25%) o un acuerdo de bienes únicos (24%). También existe la percepción entre los participantes del Reino Unido de que su país no se embarcará en una carrera regulatoria para atraer negocios después de abandonar la UE, una opinión expresada por el 51% de los encuestados del Reino Unido y el 41% a nivel mundial.

Y para concluir...

El sentimiento de los profesionales de la gestión de activos permanece dividido dentro y entre las diferentes regiones, lo que refleja la incertidumbre actual sobre cómo quedará finalmente el Brexit. Si bien el período de transición brinda cierto tiempo y grado de certeza, no proporciona una garantía absoluta de cómo será la vida a partir del 1 de enero de 2021. La frase de Michel Barnier "no hay nada acordado hasta que todo esté acordado" es traída a colación frecuentemente, pero que el diablo está en los detalles es algo que se está demostrando con certeza según va tomando velocidad la llegada del Brexit.

Por Rhodri Preece, CFA, Head of Industry Research en CFA Institute.

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