Parecen garantizados, pero no lo son

Si es o ha sido suscriptor de un fondo garantizado, la probabilidad de que, al vencimiento, su patrimonio pase a un fondo con objetivo de rentabilidad

Si es o ha sido suscriptor de un fondo garantizado, la probabilidad de que, al vencimiento, su patrimonio pase a un fondo con objetivo de rentabilidad es bastante alta. A la fecha de vencimiento, consultará usted con el asesor de su oficina bancaria, quien probablemente le haya sugerido su traspaso a un fondo de este tipo, o le haya informado de cómo su fondo garantizado se transforma en otro muy similar, con objeto de rentabilidad.

Los fondos con objetivo de rentabilidad y garantizados guardan ciertamente una gran similitud. Ambos establecen una fecha de referencia para el mantenimiento del patrimonio total invertido y otra para la obtención de la rentabilidad que el fondo se propone obtener. Pero una diferencia que es clave para el inversor es la falta de garantía de los fondos con objetivo de rentabilidad. Si a la fecha de vencimiento la rentabilidad ofrecida ha sido inferior a la propuesta o si el patrimonio se ve disminuido por una pobre evolución del fondo, tendrá que aceptarlo sin más.

Por esta razón, la presidenta de la CNMV anunciaba recientemente que clasificarán a los fondos con objetivo concreto de rentabilidad, junto con estructurados, como productos complejos. Esta decisión supondrá que, siguiendo la normativa MiFID, deberá aplicarse un test de conveniencia a los inversores que tengan acceso a este producto.

Puesto que ni rentabilidad ni capital están garantizados, el partícipe debe ser plenamente consciente de que su inversión no cuenta con la garantía de un tercero ajeno al fondo. A este propósito, las entidades deben remitir un escrito a los partícipes de los fondos garantizados cuando estos se transformen en otros no garantizados, haciendo hincapié, en letras mayúsculas, en que el fondo deja de estar garantizado, debiendo además, remitir a la CNMV el borrador de dicha carta. Junto a esta carta a los partícipes, deberán adjuntar el Documento de Datos Fundamentales para el Inversor (DFI) inscrito en la CNMV, de forma que el inversor disponga de información más completa.

Los datos indican una tendendica de sustitución de un tipo de fondos por otros, o bien un redireccionamiento de un porcentaje importante de partícipes de garantizados a fondos con objetivo de rentabilidad, sin garantizar. Puesto que el patrimonio de fondos de gestión pasiva suma a 31 de marzo 21.810 millones y los fondos de rentabilidad objetivo, incluidos en esta clase de activo, suponen 19.939 millones, podemos inferior que un 90% corresponden a fondos con objetivo de rentabilidad no garantizada. Así, durante el primer trimestre del año, frente a una pérdida de cuota en garantizados de 371 puntos básicos, los productos que ofrecen un objetivo de rentabilidad no garantizada crecen 196 pb.

Las entidades están claramente diseñando gamas con diferentes clases (ver tabla) cuyo propósito es ir captando el patrimonio de fondos garantizados que vencen en diferentes fechas. De las diez primeras gamas por patrimonio, Invercaixa Gestión, suma 7.200 millones de patrimonio a 31 de marzo de 2014 con sus gamas Foncaixa Rentas y Foncaixa Horizonte. En el caso de BBVA, el patrimonio de sus cinco mayores gamas es de 5.272 millones, mientras que los fondos Santander Cumbre cuentan con 1.525 millones y 2.369 millones los Kutxabank RF y Kutxabank Horizonte.

Puesto que no se garantiza ni patrimonio invertido ni rentabilidad, al invertir en fondos con rentabilidad objetivo nos ponemos en manos del gestor, como en cualquier otro tipo de producto sin garantía. Algunos de estos gestores están sabiendo obtener resultados notablemente positivos, como es el caso de Fonteleco 5 de Espirito Santo Gestión que lleva ganado un 13,53% en el año y un 39,44% a un año, aunque también con una volatilidad bastante elevada, 27,54% a un año, como corresponde a un fondo que invierte en un solo sector. Obtiene también  un buen resultado Premium Plan Rentabilidad VI de Banco Madrid Gestión de Activos, con un 11,20% de revalorización desde enero, invirtiendo en renta fija. De las diez gamas destacadas, BBVA Bonos Patrimonio XI se anota una rentabilidad de 6,26% en el año, invirtiendo en deuda pública  Puesto que la mayoría son de reciente creación, de las gamas reseñadas, Kutxabank Horizonte 2017 I es uno de lo que cuenta con una historia más dilatada, obteniendo la calificación cinco estrellas de VDOS y una revalorización desde enero de 3,62%, con su inversión en renta fija euro a largo plazo.

Es por tanto importante que, tanto si es usted partícipe de un fondo garantizado que va a transformarse en un fondo de rentabilidad objetivo, como si decide invertir en uno de estos fondos, se informe con detalle de las condiciones que regirán su inversión. Tras confirmar que ni el patrimonio invertido ni la rentabilidad ofrecida no está garantizada, debe conocer el tipo de activo en que invierte el fondo y la trayectoria del profesional que estará encargado de gestionar su patrimonio, pero también las ventanas de liquidez del fondo, o fechas en que podrá rescatar su inversión sin penalización. En definitiva, como cualquier otro fondo que no ofrezca garantía, pero teniendo además en cuenta que puede entrar en un periodo en que no podrá reembolsar su patrimonio sin sufrir una penalización, a menos que respete las ventanas de liquidez.

 

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