¿Sancionamos a Alemania por exportar demasiado?
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Kike Vázquez

Perlas de Kike

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¿Sancionamos a Alemania por exportar demasiado?

Imaginémonos a un grupo de alumnos de un centro de enseñanza elegido al azar. Entre ellos hay algunos que son brillantes, se esfuerzan y saben cómo

Imaginémonos a un grupo de alumnos de un centro de enseñanza elegido al azar. Entre ellos hay algunos que son brillantes, se esfuerzan y saben cómo conseguir resultados en las pruebas planteadas, y otros que son víctimas del fracaso escolar, alumnos que por determinadas razones no llegan al nivel mínimo que se exige. ¿Cómo conseguir que el fracaso escolar se reduzca? ¿Bajando el nivel o aumentando la calidad de la enseñanza? La respuesta parece bastante obvia, si bajamos el nivel el fracaso escolar se reducirá estadísticamente a costa de empeorar la enseñanza real, por la contra mejorando el nivel se mejorará en la estadística y en la realidad, que es el verdadero objetivo.

Este símil se usa reiteradamente para comparar a los avanzados germanos con los rezagados del sur, culminando en una intuitiva solución: la forma de resolver los problemas de la Eurozona es “igualar por arriba” y transformarse todos en alemanes. De hecho la forma de proceder ha sido similar, aplicándose la receta del sudor y lágrimas en el sur y la palmadita en la espalda y el seguir igual de bien en Alemania. Pero, ¿es todo tan sencillo? Desgraciadamente no, por eso cuando esta semana la Comisión Europea planteó la posibilidad de expedientar e investigar, lo que podría terminar en una sanción, a Alemania por su excesivo superávit comercial no es porque se hayan vuelto locos, es porque estamos ante uno de los debates más complejos que existen ahora mismo y necesitamos más reflexión.

Existe una diferencia sustancial entre la educación y el comercio internacional, y es que mejorando la enseñanza ganamos todos, solo se necesitan recursos y buen hacer, por la contra ¡es imposible que todo el mundo exporte a la vez! Salvo que montemos una colonia en la Luna o descubramos una nueva civilización extraterrestre el resultado neto global de exportaciones e importaciones debe ser cero, no todos los países pueden exportar más de lo que importan. Por lo tanto aquí la receta de “hagámonos todos más competitivos y seamos felices” no funciona, aquí algún país tiene que "consumir" para que otro "ahorre", eso o cerrar las fronteras y dejar el marcador a cero, forzando el peor de los desenlaces posibles.

Solemos darle al consumo una connotación negativa, y teniendo en cuenta la situación de España es bueno que así sea, si bien hay que matizar quecuando coloquialmente se dice que un país tiene que aumentar su consumo o que vive por encima de sus posibilidades hablamos en realidad de la demanda interna. Y que alguien invierta con recursos ajenos, pues la inversión es demanda interna, no es nada malo puesto que no siempre quien tiene la oportunidad tiene el dinero y viceversa, ¡lo importante es la finalidad!

De hecho, en el blog de Olli Rehn, miembro de la Comisión Europea encargado de los asuntos económicos, se explica qué es lo que se pide exactamente a Alemania:

“Germany should create the conditions for sustained wage growth, for instance by reducing high taxes and social security contributions, especially for low-wage earners. The country should further stimulate competition in services (...) The energy transition requires an improved regulatory framework to unlock private investment in energy networks.”

¿Dónde se menciona que Alemania, alumno aventajado de este particular grupo de alumnos, deba rezagarse para ayudar a sus compañeros del sur? Se habla de bajar impuestos a los trabajadores, reducir cotizaciones a la seguridad social, aumentar la competencia en el sector servicios o mejorar la regulación en el sector energético para favorecer la inversión privada. Con esto lo que trato de hacer ver es que este debate no va de medidas liberales o intervencionistas, por la contra lo que se debate son los intereses nacionales y geopolíticos.

El sistema monetario actual tiene a mi juicio innumerables ventajas, pero también, entre otros, un grave problema sin resolver. Anteriormente con el patrón oro los países por medio de la exportación y la importación aumentaban o reducían sus reservas del metal, lo que a su vez aumentaba o reducía el valor de su moneda haciendo menos o más competitiva su economía. Esto servía de sistema regulador, evitando grandes desequilibrios, ya que si bien existían y se usaban “trampas” para beneficiarse del comercio internacional, por ejemplo a través del proteccionismo en sus distintas versiones, también existían límites.

En la actualidad, aun sin patrón oro, el sistema debería de funcionar de forma similar, pero la realidad es que los mecanismos para alterar el valor de la moneda están muy de moda. Hoy se comercia más que nunca, el proteccionismo se reduce paulatinamente y todo el mundo entiende que el comercio es una fuente de riqueza, pero también hay distorsiones comparables en su importe a las “trampas” anteriores. ¿Qué me dicen si no de cómo China altera el yuan? ¿Y qué me dicen de cómo Alemania dentro del euro se beneficia de un tipo de cambio muy inferior a lo que les correspondería de estar fuera?

El sistema es manipulable, no hay referencia, no hay un precio justo exacto más allá de las estimaciones. Lo que en un principio se solucionó con dialogo y acuerdos como el “Plaza Accord”, actualmente se está mostrando una debilidad. Esta misma semana la Reserva Federal de San Francisco publicaba un documento donde instaba a China a consumir más y a EEUU a hacerlo menos, para devolver al mundo el equilibrio. ¿El problema? En este sistema quien consume vive mejor, pero quien ahorra, y por tanto financia, gana poder. Y recuerden, no todo el mundo puede exportar a la vez, ni todo el mundo puede tener una cuenta corriente positiva a la vez.

Actualmente gran parte del mundo desarrollado necesita tipos de interés nominales negativos y la rentabilidad de los activos se deprime. ¿Es esto culpa de los bancos centrales, o es que existe demasiada liquidez en el mundo buscando retorno? Según Krugman el tipo de interés es una recompensa por ahorrar en vez de consumir, pero si actualmente existe una enorme cantidad de liquidez que no tiene a donde ir, ¿por qué recompensarla? En su opinión decir lo contrario se debe exclusivamente a defender el privilegio de los rentistas que quieren un retorno a su dinero aun cuando, ahora mismo, no aporta nada. Sin duda una teoría controvertida, pero que parece tener cierta relación con la obsesión por los superávit en cuenta corriente.

Alemania alcanzó un sostenido superávit en cuenta corriente superior al 6% del PIB desde el año 2006, en parte por unacompetitividadganada a pulsopero en parte por el euro. Ya que todos los países se necesitan mutuamente, siendo la colaboración el verdadero win-win,lo normal será que exista dialogo y acuerdo reduciéndose ligeramente dichas cifras.No obstante, las crecientes llamadas de atención por parte de Estados Unidos o de la propia Comisión Europea hacen que este sea un tema a seguir, algo que se corroboraría si finalmente existe expediente.Yes queuna nueva forma de proceder para ganar peso global se está consolidando, y el sistema aun no está preparado.

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