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David vence a Goliat financiando pymes
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Kike Vázquez

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David vence a Goliat financiando pymes

Suele decirse que el tamaño no importa, pero no nos engañemos, en la mayoría de los casos ayuda. No obstante, en ocasiones, vemos claros ejemplos donde

Suele decirse que el tamaño no importa, pero no nos engañemos, en la mayoría de los casos ayuda. No obstante, en ocasiones, vemos claros ejemplos donde David vence a Goliat y el pequeño, a pesar de contar con la desventaja de su tamaño, se las apaña para ganar. Tal es el caso de la financiación a pymes. Actualmente en Estados Unidos la plataforma financiera OnDeck está poniendo patas arriba el sector, mostrándose más competitiva que las entidades tradicionales en satisfacer las necesidades de las pequeñas empresas. Tanto es así que BBVA Compass, la filial de BBVA en Estados Unidos, ha llegado a un acuerdo con OnDeck para externalizar parte de su financiación a pymes. Un win – win que sabe a gloria en la empresa neoyorkina.

OnDeck es una empresa constituida en el año 2006 que ofrece un sistema novedoso de financiación. Por medio de una plataforma online el interesado ofrece los datos necesarios, éstos son analizados en tan solo unos minutos gracias a un scoring propio, y una vez la solicitud es aprobada se ingresan los fondos en menos de 24 horas. Los únicos requisitos para participar son que el negocio tenga una antigüedad superior al año, una facturación probada de más de 100.000 dólares, un FICO superior a 500 y un saldo medio en cuenta de 1.000 dólares. Vamos, que estamos ante un modelo de negocio rápido y sencillo que se centra en aquellas empresas que no son atendidas por las entidades financieras tradicionales por ser considerarlas demasiado arriesgadas (los grandes bancos rechazan más del 80% de las solicitudes).

No solo no estamos ante una entidad financiera tradicional en su forma de operar, tampoco en la regulación, y es que lo que la empresa ofrece es dinero de inversores privados, o si alguien lo prefiere “shadow banking” puro y duro. El capital procede de actores tan conocidos como Google Ventures, Tiger Global Management, RRE Ventures o SAP Ventures, y cuenta con financiación de hedge funds, de Goldman Sachs o Deutsche Bank, entre muchos otros. Por si fuese poco acaba de emitir al mercado un bono de 175 millones de dólares respaldado por sus préstamos a pymes en un acto sin precedentes (“OnDeck Achieves Direct Non-SBA Lending Industry's First Securitization Of Small Business Loans” 30-04-2014), lo que refrenda su modelo de negocio y garantiza capital cuando lo necesiten.

Desde el año 2007, cuando comenzaron a prestar, ya han otorgado unos 1.000 millones de dólares a 18.000 empresas de todo Estados Unidos, siendo a 31 de marzo su saldo vivo de unos 300 millones de dólares repartidos entre 9.000 clientes. Este dato nos deja intuir un poco más por dónde va la estrategia de la compañía, ya que su especialización es financiar el circulante. Así el importe medio de la financiación actual es de unos 33.000 dólares, con un vencimiento medio de 11,6 meses, solo concediendo préstamos de entre 5 y 250 mil dólares con una duración de entre 3 y 24 meses.

Una compañía que consigue dinero de los inversores más importantes del mundo, que consigue emitir un bono respaldado por préstamos a pymes, que consigue que un banco de la importancia de BBVA le confíe parte de su negocio… una compañía así no puede ser calificada más que como un gran éxito. Sin embargo, a pesar de ello, también existen incertidumbres que vale la pena mencionar, la principal es que según algunas voces estamos ante el campo de cultivo perfecto para generar una nueva ola subprime (“Selling Subprime Loans to Wall Street Investors, This Time for Small Businesses” 1-04-2014).

El tipo de interés medio de los préstamos en cartera es del 57,07%, del 54,4% en el bono vendido abarcando desde un 28,7% hasta un 134,4%. ¿Alguien cree que es un interés del 134,4% es razonable desde algún punto de vista? Cierto es que en pequeñas cantidades el elevado interés se nota menos, pero en cualquier caso un modelo de negocio que necesita realizar este tipo de préstamos para sobrevivir muestra que tiene carencias. Parte del problema es que OnDeck realiza un 43% de sus préstamos de forma directa, un 10% por medio de acuerdos como el recientemente firmado con BBVA, y un 47% por medio de brokers que cobran entre 7 y 17 puntos porcentuales del principal por operación (“Brokers Get Big Commissions for Selling Entrepreneurs Costly Loans” 31-03-2014).

Realmente el problema no es que el intermediario se lleve unos 5.000 dólares por hacer que un cliente firme, el problema aparece cuando vemos la ‘big picture’. Y es que tenemos un enorme mercado potencial de clientes con baja calificación crediticia, tenemosbrokers que cobran altas comisiones para que las operaciones se firmen, sean buenas o no, tenemos emisiones de paquetitos con estos activos excelentemente recibidas por inversores desesperados por obtener rentabilidad, rating con grado de inversión en el tramo A (157 millones)¿alguien dijo ‘modus operandi’ de las subprime?

Desde esta emergente industria argumentan que, si bien los tipos de interés son altos, éstos tenderán a bajar en el futuro una vez el negocio se estabilice y, también que la satisfacción de sus clientes es muy alta puesto que en torno al 75% vuelven (esperemos que no para refinanciar el préstamo anterior, porque entonces estaríamos ante una preciosa estafa piramidal… y claro, además hablamos de ‘shadow banking’ con escasa regulación). Si bien, como dato positivo, hay que señalar que OnDeck presenta una característica muy inteligente en su operativa.

Y es que sus clientes, en lugar de tener que hacer frente a la carga financiera mensualmente, como es lo habitual, deben hacer frente a las cuotas de su préstamo cada día (en realidad el rango va de 1 a 7 días, siendo lo más habitual lo primero). Esto provoca que para el cliente sea más llevadero, y especialmente que cuando existe riesgo de morosidad se conozcadesde el minuto uno, tomando las medidas adecuadas y minorando su impacto. Vamos, que el ‘modus operandi’ está ahí, pero no menos cierto es que están realizando un servicio que las empresas valoran, sino no aceptarían los términos, y que el modelo de negocio está muy inteligentemente trazado.

¿El tamaño importa? Pues, al menos en la financiación de pymes, no. OnDeck es mucho más eficiente que la banca tradicional satisfaciendo su nicho de mercado, consiguiendo diferenciarse en un sector en donde se suele vender de la misma forma y se compite vía precio. Es cierto que el ‘modus operandi’ presenta riesgos que habrá que seguir de cerca por su similitud con las subprime, pero no menos cierto es que por lo hecho hasta el momento la compañía ya ha pasado a la historia. Además, siempre viene bien que nos recuerden que, de vez en cuando, David sigue venciendo a Goliat.