¿Estás preparado para el proteccionismo?

Aunque muchos de los partidos extremistas no lleguen a gobernar, la presión social hará cambiar el rumbo a los dirigentes moderados

Foto:

Con el lema “Austria y los austriacos primero” la ultraderecha austriaca ha estado a punto de imponerse en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Hizo falta repetir la votación para determinar un ganador. En junio, con el eslogan “Britain first” los partidarios de la campaña del Leave consiguieron movilizar a los británicos para que votaran a favor del Brexit.

Trump ha hecho lo mismo en Estados Unidos. Incluso en el moderado discurso que pronunció tras resultar ganador apeló al “América first” como motor de las decisiones de su administración. En Francia y Alemania la extrema derecha comerá terreno a los partidos políticos moderados con discursos similares en las elecciones de 2017.

El origen de este movimiento político-social, que afecta a las democracias económicamente más avanzadas, es el aumento de la desigualdad. El desarrollo de las tecnologías de la información y la globalización han reducido el poder negociador de la fuerza laboral menos formada frente a los empleadores (o clientes, según el caso). Hoy se pueden adquirir más fácilmente bienes y servicios de mejor calidad o más baratos en otro lugar. Esto perjudica a millones de trabajadores de estos países que, sin realizar un mejor desempeño, cobran más por sus servicios que los extranjeros.

Tras los cambios en los representantes de los ciudadanos lo más probable es que lleguen los cambios en las políticas económicas. Aunque muchos de estos partidos extremistas no lleguen a gobernar, la presión social hará cambiar el rumbo a los dirigentes moderados. Un ejemplo es el partido conservador británico bajo la dirección de Theresa May.

Donald Trump, presidente electo de la primera economía del planeta, se está preparando para golpear primero. Ha prometido, antes y después de su elección, gravar con elevados aranceles la importación de productos fabricados en el extranjero y poner los medios (construir un muro en la frontera con México y deportaciones) para limitar al máximo la llegada de inmigrantes que presionen a la baja los salarios de los trabajadores estadounidenses.

Si el golpe escuece, los países perjudicados responderán. Unos con aranceles similares y otros con devaluaciones competitivas. China ya ha advertido que aplicaría una política de “ojo por ojo”.

Una vez comienzan las hostilidades comerciales, es difícil saber hasta dónde llegarán. Esta senda la hemos recorrido en el pasado varias veces y hemos dejado de andarla cuando nos hemos dado cuenta que no es buen camino. Con suerte, todo podría quedar en amenazas o en una guerra comercial de baja intensidad. En cualquier caso, siendo conscientes del elevado riesgo, debemos conocer las consecuencias que tendrían en nuestras inversiones para estar preparados.

Si el golpe escuece, los países perjudicados responderán. Unos con aranceles similares y otros con devaluaciones competitivas

Muchos de los efectos dependen de las medidas concretas que se aprueben, sin embargo hay dos que son fijos:

1º) Incremento de la inflación. Bien sea por aranceles o por el incremento de los costes laborales, el proteccionismo presionaría al alza los precios. Se reduciría la competencia y favorecería la producción nacional aunque tenga un coste superior. Una subida de la inflación haría bajar el precio de los bonos (renta fija).

2º) Perjuicio a las economías y trabajadores de los países que son destino de las deslocalizaciones de las empresas. Estos estados, en vías de desarrollo en su mayoría, verían cómo las diferencias salariales con el primer mundo volverían a aumentar. En los mercados de capitales, los bonos y las acciones de las compañías de estos países se depreciarían tanto por las devaluaciones de sus divisas como por la ralentización de sus economías.

En el caso de la renta variable, las alegrías y las penas irían por barrios. Hay sectores (calificados normalmente como estratégicos o de interés nacional) que tienen más posibilidades que otros de ser afectados por políticas proteccionistas. Todo dependerá de cómo impacte la nueva normativa en el modelo de negocio de cada empresa y en su competencia. En este sentido, es fundamental tener claro cómo generan los resultados las compañías en las que invertimos para poder anticipar si los cambios les beneficiarán o les perjudicarán.

Rumbo Inversor
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios