Seguimos gastando por encima de nuestras posibilidades

Los Estados y otros organismos públicos de la eurozona tienen ahora más incentivos que nunca para endeudarse. Los tipos de interés a corto plazo son negativos

Foto: Fotografía de archivo (Reuters)
Fotografía de archivo (Reuters)

La deuda pública está hecha para no pagarse nunca. Cuando vence se refinancia. No hay ningún Estado que prevea devolver su deuda. A lo más que aspiran es a que crezca menos que su PIB nominal (PIB real + inflación) para que su ratio de endeudamiento (deuda/PIB) disminuya.

No contentos con esto, los Estados y otros organismos públicos de la eurozona tienen ahora más incentivos que nunca para endeudarse. Los tipos de interés a corto plazo son negativos, hasta 3 años en la deuda española. Por lo tanto, cuanto mayor sea la deuda, mayores serán los ingresos por intereses negativos de años posteriores. En ojos de un político: más dinero disponible hoy, más para mañana y nunca se devuelve.

Incluso para quienes deciden financiarse a largo es interesante. Los tipos a 10 años de la deuda española están en 1,35%. Si tenemos en cuenta que el objetivo de inflación del BCE es el 2%, conviene también endeudarse. En ojos de un político: más dinero disponible hoy, no habrá menos dinero mañana (será necesario pedir más dinero prestado mañana para pagar los intereses pero no aumentará el ratio de endeudamiento ni disminuirá la capacidad real de gasto del ente público porque los intereses son inferiores a la inflación) y nunca se devuelve.

Si los tipos suben habrá que dedicar una parte significativa de los ingresos públicos a pagar intereses, mayor cuanto más elevada sea la deuda

El riesgo para las cuentas públicas es una subida de tipos de interés. Si los tipos suben habrá que dedicar una parte significativa de los ingresos públicos a pagar intereses, mayor cuanto más elevada sea la deuda acumulada. En este escenario los políticos tendrían que subir impuestos, gastar menos o seguir aumentado el endeudamiento público.

La crisis ha quedado atrás, no hay miedo a la deflación y llevamos muchos años en esta situación de bajísimos tipos de interés. ¿Por qué no se empiezan a subir para evitar seguir alimentando un problema mayor? En Estados Unidos y Reino Unido no llegaron a tener tipos negativos y han comenzado antes a subirlos. Destaco que ambas economías crecieron menos que la eurozona en 2017.

El BCE está haciendo todo lo que puede para retrasar al máximo las subidas de tipos. Hay argumentos más que suficientes para abandonar las tasas de interés negativas, pero debemos tener presente que el presidente del BCE es italiano y barre para casa. Recuerdo que la eurozona no es una unión política y que el endeudamiento público de Italia (132% del PIB) es el segundo más elevado de la zona euro detrás de Grecia (nacionalidad del hasta este mes vicepresidente). Los tipos ultrabajos son un subsidio a los estados, que pueden gastar más porque no pagan apenas intereses por su deuda. Es un helicopter money en toda regla del que se benefician sobre todo los países más endeudados. Veremos qué rumbo toma el próximo presidente del BCE en noviembre de 2019.

Rumbo Inversor

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
6 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios