CEO de cotizada: "¡Yo no me pongo mi sueldo!"

Aun con pérdidas en los últimos años, los sueldos del presidente y del consejero delegado de una empresa española cotizada en el mercado continuo subieron en 2017 un 24%

Foto: IBEX 35. (EFE)
IBEX 35. (EFE)

Hace unas semanas tuve una reunión con el presidente y consejero delegado de una empresa española cotizada en el mercado continuo. Esta compañía tuvo pérdidas en 2016, 2017 y muy probablemente seguirá teniéndolas en 2018. Sin embargo, los sueldos de los dos máximos directivos de la sociedad subieron en media un 24% en 2017.

Estas dos personas tienen una participación total en el capital superior al 20% y con ese porcentaje controlan de facto la sociedad. Además, en 2017 perdieron a su mayor cliente y principal fuente de ingresos. En esta tesitura le pregunté por sus sueldos. Por qué se los habían subido tanto y cuáles iban a ser los de este año.

El presidente y consejero delegado me respondió enojado que él no se pone su sueldo. Me dijo que lo propone la comisión de nombramientos y retribuciones y lo aprueba el consejo de administración. Además, se había contratado una consultora externa para que realizara un estudio de los sueldos de los máximos directivos de otras empresas cotizadas del sector en el norte de Europa y sobre todo en Estados Unidos. Según él en España no hay empresas cotizadas similares.


Las conclusiones de ese estudio fueron que los sueldos de los dos directivos debían tender progresivamente hacia los sueldos medios de las compañías cotizadas utilizadas como comparación (muy superiores). Es decir, que aunque la empresa siga generando pérdidas, sus sueldos seguirán subiendo a ritmos muy elevados.

El problema de esta compañía lo tienen la inmensa mayoría de empresas cotizadas. Si no es el sueldo del presidente, será el de sus hijos que trabajan en la empresa o los planes de opciones sobre acciones de la cúpula directiva o las indemnizaciones millonarias injustificadas, etc. El hecho es que ante la falta de control de los accionistas los directivos se reparten lo que quieren.

El problema está en los consejeros independientes. Ni son independientes ni deberían serlo


La raíz del problema está en los consejeros independientes. Ni son independientes ni deberían serlo. Los consejeros supuestamente independientes son nombrados indirectamente por los directivos y/o accionistas que controlan la sociedad a través del control que ejercen en la junta general de accionistas. Estos consejeros “independientes” son los que dirigen la comisión de nombramientos y retribuciones. Por ello, hacen todo lo que pueden para satisfacer las demandas de quienes les han nombrado.

Los llamados consejeros independientes deberían ser designados por una junta en la que participasen exclusivamente los accionistas no ejecutivos y no representados en el consejo. Deberían llamarse consejeros “de los minoritarios” o similar y defender sus intereses. Es decir, deberían dejar de deber su sueldo al management y pasar a representar a los dueños que no participan en la gestión de la compañía.

En conclusión, tal y como está la normativa los accionistas tienen que pagar los sueldos que los directivos libremente se quieran poner


Qué decir de la neutralidad de cualquier consultora externa contratada expresamente para buscar la justificación de unos sueldos que no responden a la oferta y demanda de profesionales con ese perfil. Cuentan con los mismos conflictos de interés que las auditoras (pagadas por el cliente) pero además no están sujetas a estrictas reglas, ni a la supervisión del ICAC, ni viven de su reputación.

En conclusión, tal y como está la normativa actualmente los accionistas tienen que pagar los sueldos que los directivos libremente se quieran poner, las dietas de los consejeros mariachis (mal llamados independientes) y los honorarios de la consultora que busca argumentos para defender unos sueldos difícilmente justificables. Una ruina.

Rumbo Inversor

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios