El malo de la película

Sé que no es políticamente correcto defender el papel de las agencias de rating, pero los asesores financieros no estamos para ser políticamente correctos. Apañados estábamos

Sé que no es políticamente correcto defender el papel de las agencias de rating, pero los asesores financieros no estamos para ser políticamente correctos. Apañados estábamos si tomáramos decisiones o diéramos consejos en base a la corrección política. Sobre todo, si nos creyéramos lo que dicen los políticos.

Y la última es que han encontrado un nuevo culpable al que achacarle sus errores. Este lo han elegido bien, porque cumple todos los requisitos para ser malo, malo, malísimo. Lo que se dice un auténtico malo de película.

Siempre hay alguien a quien echarle la culpa. La profundidad con que la crisis ha golpeado a España no tiene nada que ver con que en los últimos diez años no se haya hecho absolutamente nada por fomentar un modelo de negocio que no se basara exclusivamente en el ladrillo, no. Es culpa de la banca internacional.

Obviamente, la banca internacional tiene culpa, nadie lo niega. Pero en muchos países -la mayoría- la crisis ha sido mucho menos dañina que aquí, especialmente en los emergentes o en países como Alemania, Holanda, Francia o Suecia, sin ir más lejos. Curiosamente, en estos países no ha habido burbuja inmobiliaria ni existen cajas de ahorros (dirigidas por políticos). Pero eso es pura casualidad, por supuesto.

Por su parte, los problemas de la deuda de determinados países europeos son culpa de malvados especuladores que se dedican a ganar dinero a costa de inocentes gobernantes que lo único que quieren es el bien de sus países. Que los especuladores la tomen, casualmente, con países con una relación deuda pública/PIB de entre el 100% y el 150% es eso, pura casualidad.

Angelitos; como si tuviera algo de malo deber más de lo que nunca serás capaz de pagar. ¿Y que la tomen con España? Hombre, que aquí no debemos tanto como los italianos o los griegos. Es cierto que vamos a inyectarles entre 50.000 y 80.000 millones a los bancocajas para que los “compañeros” de partido no pierdan el puesto de trabajo (ni acaben en los tribunales), pero qué es eso para el déficit español futuro. ¡Minucias! Lo que hay son ganas de fastidiar.

¿Y qué me dicen de EEUU? ¿Y de Inglaterra? ¿Con esos no se meten, no? Claro, como las agencias de rating son anglosajonas, a estos les tienen enchufe. Lo que no está tan claro es por qué se lo tienen también los inversores de medio mundo – o del mundo entero – que no parecen tan preocupados con la deuda americana y compran sus bonos como locos. ¿Saben cuánto ha subido el bono diez años USA desde abril hasta hoy? un 5,21% (TAE: 19,8%). Hombre, que sean países con una alta credibilidad crediticia no puede ser el motivo.

Además ¿porqué va a tener más credibilidad Obama que Zapatero o Berlusconi? ¿Cuál es la diferencia? Pues que las agencias de calificación crediticia están allí, claro, son americanas. No, si es que está muy claro: es un auténtico complot judeo masónico (lo de poner en revisión la deuda USA es de cara a la galería, para que no se note la manía que nos tienen)

La verdad es que la existencia de las agencias de calificación crediticia les ha venido de perlas a los políticos europeos: anglosajonas – o sea intrínsecamente antieuropeas -, privadas – los accionistas seguro que son los mismos que especulan contra nosotros – y culpables de la crisis por no haber avisado del estado de las finanzas de los bancos.

Esto último lo digo totalmente en serio, porque una cosa no quita la otra: las agencias tienen gran parte de culpa de la crisis por haber trabajado más para sus clientes importantes (bancos) que para el mercado, al que tenían que informar objetivamente. No lo hicieron, no avisaron de lo que podía pasar. Ahora bien: si les culpamos -acertadamente- porque no avisaron entonces, ¿ahora también son culpables por avisar?

Desde que empezaron los anuncios de rebajas de rating, las finanzas de los países cuya calificación crediticia fue degradada no han hecho más que empeorar. Su crecimiento cada vez está más estancado y su déficit aumenta. Es cierto que España está reduciéndolo, pero también lo es que, en paralelo, está hipotecando su futuro de forma irresponsable para mantener vivas todas las cajas de ahorro, incluidas las que solo sobreviven gracias al FROB.

Es una bomba de relojería creada por el Gobierno y apoyada sin ningún reparo por la oposición (sus "compañeros de partido también están en los consejor de las cajas). Eso no lo pueden ignorar las agencias de calificación. No pueden ni deben mirar para otro lado y hacer como que no ven lo que va a costar la broma y su efecto futuro sobre nuestro déficit.

Porque avisar de que Grecia jamás podrá pagar su deuda, o de que España se hipoteca gravemente manteniendo a flote cajas de ahorros totalmente inviables aunque les llamen bancos, o que Italia tiene un porcentaje de deuda sobre el PIB excesivo, o decir en su momento que Irlanda y Portugal acabarían en la UVI crediticia de la Unión Europea porque nadie estaría dispuesto a prestarles dinero; nada de eso es motivo para rebajar sus notas incluso a nivel de fracaso escolar.

Y parece que tampoco lo es que ninguno de estos países – con la posible excepción de Italia – carezca de modelos de negocio que les permitan crecer y así generar ingresos para pagar sus deudas en el futuro. Son como empresas con productos obsoletos que no se espabilaron en su día – estaban en la “champions league” – y que ahora tienen que buscar nuevas formas de competir y ganarse la vida, y encima cargadas de deudas, pero si el servicio de estudios de un banco las analiza y les niega un crédito porque hay un gran riesgo de impago, el malo es el banco.

Lo que no entiendo es que si ya hemos visto tantas veces a políticos y dictadores buscar culpables y luego siempre nos hemos dado cuenta de que era mentira, desde el complot judeo masónico y la pérfida Albión de la época de Franco a los malvados especuladores de Zapatero, ¿por qué seguimos creyéndonos esa milonga?

Pero señores: si ahora nos están haciendo un favor. Si no fuera por ellos ¿creen que los políticos estarían moviendo un solo dedo para hacer los deberes que no han hecho en años? Si las malvadas agencias de rating sirven para aportar un poco de sentido común a la eurozona, si  provocan  que se ponga una puerta de salida que los políticos olvidaron poner, o que se haga una ley para que igual que las empresas pueden reestructurar su deuda también puedan hacerlo los estados miembro, o si sus avisos sirven para que se cree una autoridad común presupuestaria que controle los desmanes de los políticos, entonces no es que las agencias sean malas; es que, si no existieran, habría que inventarlas.

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