"Money for nothing, chicks for free"

Cuando el ahorrador o el inversor decía eso de que “en el banco el asesoramiento es gratis” se equivocaban, como vengo diciendo desde hace veinte años

Foto: Mujer usando la banca online (Corbis)
Mujer usando la banca online (Corbis)

En un acto de valentía y transparencia que le honra, el presidente de la Asociación Española de Banca (AEB) ha declarado que “bajo esa apariencia de gratuidad” (de los servicios y productos financieros) se estaba "cargando en márgenes un sobreprecio que, de haberlo conocido, el cliente quizás no lo hubiera aceptado”

En otras palabras: que cuando el ahorrador o el inversor decía eso de que “en el banco el asesoramiento es gratis” se equivocaban, como vengo diciendo desde hace veinte años, que es cuando cree la primera empresa de asesoramiento financiero independiente en España. El coste del asesoramiento bancario se incluye dentro del precio del producto (asumiendo que venderte un producto “de la casa” sea asesorar, que ya es asumir)

La nueva normativa MIFID va a obligar a enseñar las vergüenzas a todo el sector, es decir, habrá que contarle al cliente de forma clara y transparente lo que se le cobra. Especialmente curiosa va a ser la reacción de quien tenga un fondo garantizado y no se hubiera fijado que tiene una comisión de “gestión” del 1% -un fondo garantizado es un contrato, no se realiza “gestión” alguna-, otra de depósito (¿qué será lo que se custodia?) y algunas otras “curiosidades”.

Como ese día les tocaba hablar a los valientes, ahí tienen las declaraciones del nuevo consejero delegado del BBVA, en las que afirma que “docenas de fintech dan mejor servicio que la banca”, refiriéndose a las empresas de servicios financieros que utilizan de forma intensiva la tecnología para ofrecer servicios mejores y más baratos que la banca (FOREX, créditos, transferencias, medios de pago, intermediación de valores, etc.)

Si hay empresas que lo hacen mejor que la banca ¿en base a qué va a cobrar un banco las jugosas comisiones que cobra por todo?

La incongruencia actual es obvia y en los negocios las incongruencias se acaban pagando. Si hay empresas que lo hacen mejor que la banca ¿en base a qué va a cobrar un banco las jugosas comisiones que cobra por todo tipo de productos y servicios? ¿Cómo se justifica cobrar un servicio si hay otra entidad -o una empresa “fintech”- que aporta mayor valor añadido a un precio más barato?

La cuestión no es baladí, porque ahí se va a jugar el futuro de la banca. Y si algo tiene el inversor español son acciones de bancos españoles, sea por costumbre, herencia o tradición familiar. O simplemente porque tuvo que comprarlas para que el banco le tratara “con cariño”. Ya saben: “cómprame esto, que lo tendré en cuenta cuando me pidas un crédito”.

Si lo anterior no fuera motivo suficiente para plantearse que acciones bancarias tener en cartera mirando a medio y largo plazo, piensen además en la situación actual de tipos de interés cero, que está para quedarse una buena temporada.

El consejero delegado de BBVA, Carlos Torres (Efe)
El consejero delegado de BBVA, Carlos Torres (Efe)

Un escenario de tipos cero o negativos hace polvo los márgenes de intermediación del negocio bancario típico. En consecuencia, los bancos han decidido fiar sus resultados futuros al cobro de comisiones, aprovechando su músculo comercial. Pero la realidad es que, músculo o no, en el futuro habrá que justificar las comisiones y compararlas con las de otros jugadores, algunos de ellos más eficientes, más baratos o ambas cosas a la vez. A corto plazo el efecto es menor, porque un cliente de sesenta años no va a plantearse hacer una transferencia a través de una empresa “fintech” o cambiarse a otro banco, pero ¿qué hará uno de cuarenta? O incluso de cincuenta (viajen en el AVE a menudo y díganme después que los “cincuentones” no usamos dispositivos móviles a tutiplén).

No se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo, que diría Lincoln. Y menos si bajamos el listón por debajo de los cuarenta años. Ahí entramos en el sector de la gente acostumbrada a usar Internet. Es un error pensar que basta una limpieza de cara sacando una App “mega guay” y el rollito de “cuanto me gustan los jóvenes, soy muy fashion y, además, muy solidario”. Los jóvenes no sólo no son tontos por el hecho de ser jóvenes, sino que ahora cuentan con armas de comparación masiva -vía Internet- que usan de forma habitual. El rollo guay tendrá que ir acompañado de eficiencia en costes y servicio o está condenado al fracaso.

No va a ser fácil estar en la piel de un directivo bancario, salvo que sea de aquellos cuyo objetivo sea que le echen con un pedazo de indemnización. Ya saben: esos en cuyo contrato debería poner en el apartado de “duración” algo así como “un par de años y a vivir, que son dos días”.

Si Ud. tiene acciones de bancos no querrá estar en aquellos que miran al futuro apoyados en la idea de que van a seguir cargando comisiones

Esos directivos no van a tomar decisiones arriesgadas ni van a hacer declaraciones valientes como las del consejero delegado del BBVA (aunque en honor a la verdad hay que decir que tiene el apoyo de un presidente es de las personas que tienen más claro el futuro del sector)

Si usted tiene acciones de bancos no querrá estar en aquellos que miran al futuro apoyados en la idea de que van a seguir cargando comisiones como hasta la fecha (o irse con una buena indemnización). Por si le vale de algo mi opinión, le digo en cuales querría estar yo:

  1. Con los valientes (que se van a adaptar al medio aprovechando sus cuantiosos medios y recursos financieros).

  2. En los que van a ser comprados (la menos mala de las soluciones si no saben que hacer).

  3. En los fusionados en condiciones favorables.

Si es inversor de largo plazo -o quiere seguir esa tradición tan española de dejarle acciones bancarias a sus hijos-, querrá estar con los valientes. Si, por el contrario, mira a corto plazo, su sitio son las entidades que vayan a ser compradas a buen precio como consecuencia del futuro proceso de reestructuración bancaria (las famosas OPAS). Si mira a medio plazo, su sitio son o los valientes o los que se vayan a fusionar de forma inteligente, bien porque lo hagan con una entidad que tenga un plan, bien porque la ecuación de canje sea favorable (en este caso para luego vender la acción de la entidad resultado de la fusión si esta no tiene un plan)

Donde no querría estar es en lo que llamaré “dinosaurios complacientes”, esos bancos que piensan que hacer banca seguirá siendo -parafraseando al grupo Dire Straits- “money for nothing, chicks for free”, es decir, “dinero a cambio de nada y chicas gratis”

Que tengan una buena semana.

PD. “Dinosaurios complacientes” los hay en todos los sectores. Si le interesa el tema le sugiero “Los disruptores digitales llaman a la puerta”.

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