¿Y si lo normal fuera un largo ciclo desinflacionista?

Pero si hay algo por lo que se caracteriza la economía son los ciclos. A veces despistan, porque, como las olas, pueden ser muy largos, muy cortos, muy marcados o muy amplios

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Cuando yo era pequeño, un millonario era alguien muy rico. Ahora, un millonario tiene que tener pero que muchos millones para que sea considerado rico de verdad. Y de euros, no de las pesetas de mi infancia.

Esto nos da una idea del periodo inflacionista que hemos vivido. Los últimos ochenta años han sido de depreciación constante del valor del dinero y subida de precios. Un entorno inflacionista.

Pero si hay algo por lo que se caracteriza la economía son los ciclos. Lo normal en economía no es lo lineal. Lo normal son los ciclos. A veces despistan, porque, como las olas, pueden ser muy largos, muy cortos, muy marcados o muy amplios. Pero la economía es siempre cíclica.

El caso es que la mayoría de los economistas que tienen actualmente peso en la universidad, en la empresa, en las finanzas o en los medios de comunicación han pasado toda su vida en un periodo inflacionista. Y, cosas de la costumbre, no entienden muy bien cómo es posible que llevemos varios años en los que la inflación se mantiene muy baja. Y están preocupados.

También están los economistas que hacen aspavientos, se rasgan las vestiduras y dicen que este proceso de desinflación es otra señal, una más, de que el fin esta cerca. Pero estos no los tendremos en cuenta, porque cualquier cosa les vale con tal de meter miedo para captar lectores, seguidores o clientes.

La mayoría de los que muestran preocupación lo hacen de forma sincera y legítima. Y lo que yo me planteo y les planteo es qué tal vez nos estamos preocupando innecesariamente. Que lo que ocurre es normal y que lo único que hay que hacer es trabajar de una manera diferente porque el ciclo es diferente.

[Ahora es cuando empieza de verdad la "represión financiera"]

Desde los años 50 hasta finales del siglo pasado, el ciclo se caracterizó por la dependencia del petróleo y las materias primas, por el poder de los sindicatos, por las economías cerradas y por una alta natalidad en las economías avanzadas. Todos ellos factores inflacionistas. Pero si ahora el “oro negro” son los datos, la competencia es global y no local, los sindicatos han perdido casi toda su fuerza, la natalidad cae en occidente y encima estamos en medio de una auténtica revolución industrial —la digital— y todo ello es claramente desinflacionista ¿no es lógico que el ciclo sea distinto?

En mi opinión, la economía tiene cierto parecido con la física. Si aplicas determinadas fuerzas se producen determinados resultados. A veces sorprendentes, como ocurre en la física, donde hace relativamente poco tiempo se descubrió que las leyes que funcionan en el mundo “normal” no valen en el mundo subatómico. Pues si lo que tenemos ahora en la economía son fuerzas distintas tiene toda su lógica que el entorno resultante sea distinto.

Todo esto suena muy académico, pero, como ocurre con la física, tiene una enorme aplicación práctica. Para empezar, si mi planteamiento es correcto, no sería extraño que el ciclo de baja inflación, incluso de inflación ocasionalmente negativa, dure mucho más tiempo del que esperan la mayoría de los economistas, que ven esto como una anormalidad temporal. Y Europa sería, por cierto, la principal candidata a pasar una buena temporada en ese entorno.

¿Significa esto que no se puede ganar dinero en las inversiones? Para nada. Significa que habrá que hacerlo de otra manera. Al igual que los científicos saben que en entornos subatómicos deben de utilizar las leyes cuánticas y no la física de Newton, en el nuevo entorno funcionarán los gestores y asesores financieros que entiendan ese nuevo entorno y que tipo de inversiones son las adecuadas para aprovecharlo.

Por ejemplo, habrá momentos en los que los gobiernos, asustados por el bajo crecimiento, pongan en marcha procesos de estímulo fiscal que generen subidas bursátiles cortas, pero potentes, como ocurrió en Japón. Habrá que saber ser oportunista para entrar y salir a tiempo.

También subirán determinados sectores y valores que se beneficien del nuevo entorno ¿O es que no se benefician las empresas digitales de quitarles negocio a las analógicas? Y habrá momentos en los que, igual que en el pasado inflacionista hubo periodos en los que cayó la inflación y bajaron los tipos de interés, ahora habrá repuntes de tipos y el instrumento adecuado para aprovecharlos serán los productos inversos de renta fija (que ganan cuando suben los tipos de interés).

El ahorrador, entendido como el inversor más conservador, lo tiene más complicado, pero solo si no está dispuesto a incrementar ligeramente su exposición al riesgo y si, además, piensa en términos de rendimientos nominales y no de rendimientos reales. Si la inflación es cero y en su cartera gana un 2% es un resultado tan bueno como si la inflación es del 3% y gana un 5%. Como en la física cuántica, donde la realidad depende del observador.

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