Llega la revolución a los fondos de inversión

Pensará que todo esto está muy bien, pero que no le sirve de nada si no tiene acceso a las ventajas del cambio. Se equivoca: la revolución ya está aquí

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Se está cocinando una auténtica revolución en el mundo de los fondos de inversión y, si sabe Ud. jugar bien sus cartas, será el principal beneficiario.

En primer lugar, porque solo pagará por lo que realmente le aporte valor. Un ejemplo de donde está el valor lo vemos en la diferencia entre invertir en renta variable norteamericana en lugar de renta variable europea en los últimos diez años: ha sido de más del 100%. En otras palabras, el peor fondo norteamericano lo ha hecho mejor que el mejor fondo europeo. El valor lo ha aportado la elección del activo -en este caso renta variable norteamericana frente a renta variable europea-, no la elección de un fondo o un gestor concreto.

La selección de fondos aportó valor hace tiempo, pero hoy en día solo un 12% de los fondos de renta variable supera a sus índices de referencia. Por eso, en países como Estados Unidos las comisiones de gestión de los fondos han disminuido drásticamente y lo que la gente paga encantada es por un buen asesoramiento en la selección de activos. Pagan por lo que vale, no por un fondo que se limita a seguir a un índice.

Otro ejemplo llamativo es la rentabilidad adicional que aporta la elección del estilo de gestión. En los últimos cinco años el estilo de gestión enfocado al crecimiento (“growth”) le ha sacado la friolera de un 4,2% anual al estilo de gestión “value”. Y ambos son fondos de renta variable. Díganme ¿cuantos gestores de renta variable son capaces de superar en un 4,2% anual a su índice de referencia durante cinco años? Sin embargo, el asesor que le sugirió a un inversor el estilo “growth” frente al “value” sí lo hizo. Además, las probabilidades de acertar entre sólo dos alternativas – “growth” vs “value” - son mucho mayores que hacerlo entre 10.000 o 20.000 fondos de renta variable de los cuales además solo un 10% será capaz de batir al índice.

Por supuesto que seguirá habiendo fondos cuyo gestor aporte valor. Pero, quitando muchas y honrosas excepciones, a partir de ahora Ud. pagará por lo que vale y no “porque yo lo valgo” (el gestor). Nunca volverá a pagar un 1,50% anual por un fondo que se limite a seguir a un índice. No hay nada malo en seguir a un índice, siempre y cuando cueste un 0,20% o un 0,30%, no un 1,50%.

Pensará que todo esto está muy bien, pero que no le sirve de nada si no tiene acceso a las ventajas del cambio. Se equivoca: la revolución ya está aquí. Son pocas las entidades que distribuyen fondos indexados en España sin exigir a cambio gestionarle la cartera, pero “haberlas, haylas”.

Pensará que todo esto está muy bien, pero que no le sirve de nada si no tiene acceso a las ventajas del cambio. Se equivoca: la revolución ya está aquí

Hoy en día un inversor español puede gestionar su cartera con la ayuda de un asesor independiente y que sus gastos totales netos, comisiones y asesoramiento incluidos, no superen el 1% anual. Y la cifra seguirá bajando. Si consideramos que entre comisiones de los fondos y de gestión de cartera la mayoría de la gente está pagando más del 2% anual sobre el valor de su patrimonio, el ahorro que trae la revolución es ya, de entrada, del 1% anual.

Pero hay más. Nuestro servicio de selección de plataformas – además de fondos seleccionamos los mejores intermediarios - informará en breve sobre entidades que ofrecen las bien llamadas “clases limpias”. Limpias de comisiones innecesarias que no aportan valor alguno. Los mismos fondos tradicionales por los que usted paga entre el 1% y el 2% en comisiones se pueden comprar pagando entre el 0,30% y el 0,50%. Exactamente los mismos y de las mismas gestoras.

En realidad la revolución empezó hace mucho. Primero fue la llegada de las gestoras extranjeras a España, que incrementó exponencialmente la oferta – y la calidad - de productos. Continuó con el advenimiento de la arquitectura abierta, de forma que ahora es de lo más natural que incluso bancos comerciales amplíen su oferta con fondos de terceros. Ahora entramos en la tercera fase: precio justo y pagar por lo que aporte valor.

Cuando yo me jubile, cualquier español podrá comprar desde una misma cuenta fondos tradicionales y fondos índice de todo tipo de gestoras, pagando en la mayoría de los casos una comisión de gestión en el entorno del 0,30%. Sólo pagará más del 1% a gestores excepcionales o muy especializados.

Es más: cuando yo me jubile, la mayoría de los inversores y ahorradores españoles tendrán acceso a un asesor realmente independiente, sea cual sea su patrimonio, que no cobrará comisiones de los productos que recomienda sino que trabajará exclusivamente para sus clientes, no para vender fondos de una gestora. Porque la revolución que viene también es legal. MIFID II ha traído algo que ahora es imperceptible pero que va a tener mucha importancia: la clara intención del regulador de evitar que los vendedores se autodenominen asesores independientes.

¿Qué por qué se que todo esto va a pasar? Cierto, parece imposible, teniendo en cuenta el “corralito” que han creado la banca, la sociedades de valores y, en general, el modelo basado en la retrocesión de comisiones. Y ocurrirá, primero, porque la gente no es tonta. A la larga, nadie paga un 2% pudiendo pagar un 0,70% por el mismo o mejor resultado. La segunda razón ya la expuso Abraham Lincoln: ““Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo.”

Nota: todo lo que he dicho antes no es ciencia ficción. Es ahora mismo “la” realidad en EE.UU. y en gran parte de Europa. Es imposible que España se mantenga eternamente al margen del progreso en los servicios financieros. La duda es cuándo, no si caerá la muralla.

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