Rompiendo una lanza a favor de Jerome Powell

Cómo pase Powell a la historia dependerá en gran medida como se escriba la evolución de los mercados financieros en años venideros, que no es poco

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Todo el mundo critica a Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal de los EEUU, pero deberían explicarnos que habrían hecho ellos en su lugar. ¿Habrían dejado que se hundieran los mercados, como ocurrió en los años 30?. ¿Que entráramos en una depresión mucho peor que aquella? Porque no nos engañemos: aquella habría sido una broma comparada con esta. ¿O piensan que se puede cerrar a cal y canto la economía mundial durante tres meses sin “servicio de mantenimiento” y que se ponga luego en marcha como si nada?.

Pero es que, además, los mercados son la principal fuente de financiación de las grandes empresas ¿Están de acuerdo quienes critican a Powell con las tesis de la extrema izquierda de que, como son grandes son pecadoras por definición y da igual si se quedan sin financiación? ¿No son nuestro problema los miles de empleos que se pierden si se hunde una gran empresa ?. Es cierto que muchas empresas “zombis” se benefician del dinero de la “Fed” como si fueran buenas compañías, pero en una urgencia así es no da tiempo a realizar auditorias individualizadas.

En fin, vayamos a lo importante, porque resulta que de cómo pase Powell a la historia dependerá en gran medida cómo se escriba la evolución de los mercados financieros en años venideros, que no es poco. Nuestro destino como inversores y ahorradores está unido al de Jerome Powell.

La clave estará en el crecimiento. En si todo lo que han hecho Powell y los demás banqueros centrales - y los gobiernos - servirá para que, una vez se alcance la normalidad, vuelva el crecimiento. En ese caso, los bancos centrales podrían desandar al menos una parte del camino andado y esta historia podría tener final feliz. Si hay crecimiento es mucho más fácil drenar liquidez del sistema, pero es muy difícil hacerlo si la economía se estanca o entra en recesión. Es como desentubar a un enfermo: si está recuperado es muy sencillo, si no, puede resultar arriesgado o directamente imposible.

Centrémonos en la Fed pues, que es el banco central más importante del mundo. Además, el razonamiento sirve para el resto.

Si a lo largo de los próximos años la “Fed” es capaz de hacer carambola, evitando primero el colapso por el coronavirus y recargando luego las pilas – drenar liquidez - para estar en condiciones de enfrentarse a nuevas crisis, Powell se situará entre los mejores banqueros centrales de la historia. Si no, las consecuencias pueden ser muy graves y habrá que dar humildemente la razón a sus críticos (aunque no sobraría que, además, dieran alternativas factibles)

Desgraciadamente esto no depende solo de Powell: depende del crecimiento económico.

[Powell (Fed) subraya la "gran incertidumbre" sobre la recuperación]

La buena noticia es que, pese a lo que dicen los agoreros, la historia muestra que después de situaciones tan excepcionales como las guerras, no tiene nada de excepcional que la paz traiga también la vuelta al crecimiento. El ejemplo más claro son las dos décadas que siguieron a la Segunda Guerra Mundial. Y en la era post covid-19 no van a faltar ni plan Marshall ni crédito barato.

Si la recuperación económica tuviera continuidad y permitiera a los bancos centrales ir reduciendo sus balances – la Fed ya había empezado a hacerlo antes de la llegada del coronavirus -, será un elemento más para la continuidad de la tendencia alcista de las bolsas. Si no fuera así, la espada de Damocles de esos balances inflados podría caer en cualquier momento sobre los mercados, especialmente si hubiera otro shock económico y pillara a los bancos centrales sin munición.

La capacidad o incapacidad de los bancos centrales para reducir su balance va a ser también muy importante para activos como el oro o para la posibilidad de que asistamos a un repunte de la inflación. Y esto último cambiaría todo el panorama de la inversión.

El valor de un billete de banco depende de la confianza que se tenga en el banco central que lo emite. Esto no significa que de repente esa confianza se derrumbe y los billetes no valgan nada, pero puede ocurrir que los inversores tomen ciertas precauciones.

Si los inversores detectan que los bancos centrales están teniendo problemas para reducir la cantidad de dinero en circulación, tenderán a cubrirse

Si los inversores detectan que los bancos centrales están teniendo problemas para reducir la cantidad de dinero en circulación, tenderán a cubrirse. Y en ese caso probablemente el oro sería el activo más beneficiado. Peo no el único.

Además: si el incremento descontrolado de la masa monetaria no va acompañado de crecimiento económico, podría repuntar la inflación. No quiero decir que vaya a ser como en Venezuela o en Argentina, pero históricamente no tendría nada de extraño que la inflación volviera a, por ejemplo, el 2%. Es una inflación muy “sana”, pero viniendo del 0 % o de niveles negativos sería un auténtico terremoto en los mercados. Al menos para quien no supiera adaptarse o, mejor todavía, aprovecharlo.

Porque no sería un efecto mariposa, sería más bien efecto buitre leonado, y haría necesario una rotación completa de la cartera de inversiones. No es algo que vaya a ocurrir a corto plazo, pero es importante ser consciente de cuáles son los posibles escenarios de cara al futuro y que no nos pillen por sorpresa. De hecho, ningún escenario es malo para invertir si somos nosotros los que controlamos la situación y no a la inversa.

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