Ni en V ni en L: la recuperación global será en forma de K

La verdad es que la primera vez que leí lo de recuperación en forma de K se me rompieron un poco los esquemas. Luego vi a

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La verdad es que la primera vez que leí lo de recuperación en forma de K se me rompieron un poco los esquemas. Luego vi a que se referían y que hablaban de algo parecido a lo que llevo diciendo desde hace tiempo, pero con una gran diferencia: ellos se refieren a la diferencia entre la evolución de la economía financiera y la real, mientras que yo me refiero a que la recuperación de la economía va a ser muy diferente dependiendo de que países estemos hablando.

Son economistas que hablan de una “K” asombrados de que puedan subir las bolsas - no hablo del IBEX, lo de aquí es un caso aparte - cuando la economía está todavía tocada, olvidando que el papel de los mercados es anticipar situaciones futuras y que, por lo tanto, siempre habrá un diferencia temporal entre la evolución de la economía financiera y la real. Baste ver como la evolución que ha tenido el índice SP 500 es la que finalmente está teniendo la economía norteamericana.

Pero no pretendo insistir en algo en lo que llevo insistiendo desde que empezó la recuperación bursátil. Me parece mucho más interesante aplicar el concepto de recuperación en forma de K a la economía global, porque los mercados se adelantarán – como siempre - y decidirán en que parte de la letra K se situará cada país, en la “pata” que mira hacia arriba o en la que mira hacia abajo y, en consecuencia, las bolsas que se recuperarán pronto y las que no. Y las que serán condenadas a estar en la parte de abajo durante una temporada.

Si usted es un inversor esto le interesa, y mucho, porque acertar a la hora de situar a cada país o sector en la “zona” adecuada de la letra K será lo que defina el resultado de su cartera de fondos en los próximos doce meses. Y sino, al tiempo.

En artículos anteriores hablé del componente “salud & recursos”. Un país rico con un buen sistema sanitario se recuperará mucho más rápido que uno pobre que tenga un sistema sanitario deficiente. De hecho llama la atención que se hable de la recuperación de la economía “global”, así, en plan “café para todos”. No se puede hablar de recuperación global como si fuera un todo. O de recuperación de la Eurozona como si todos los países fueran a remontar de la misma manera. Lo mismo se puede decir a nivel sectorial y en cada país hay sectores que pesan mucho más que otros.

Determinar el posicionamiento por países o sectores en la parte alta o baja de la letra K no es tan sencillo como parece y, además, es dinámico, porque los mercados miran a futuro. Ahora podrían empezar a valorar las posibilidades de las empresas industriales cuando se incremente la demanda con la llegada de la normalización, por poner un ejemplo.

Pero hoy vamos a incluir en nuestra ecuación un nuevo factor a considerar a la hora de detectar ganadores y perdedores: la cualificación de los trabajadores.

Veámoslo con un ejemplo: los gobiernos que ha tenido España en los últimos 10 años se dieron por satisfechos con el turismo y la construcción como motores de la economía. “Pasaron” – y siguen pasando, pese a las declaraciones altisonantes – de eliminar las trabas burocráticas y regulatorias que favorecen la revolución digital. Además, decidieron dedicar poco o nada a mejorar las universidades y la educación en general. Cuando tuvieron esa “visión” no se imaginaban el daño que hacían, especialmente si llegaba un virus como el COVID-19.

Ahora veamos como afecta el nivel de cualificación laboral a la hora de salir de esta crisis. Y lo haremos con un dato que nos llega de Estados Unidos, es que evidentemente se está recuperando mucho mejor que nosotros: el nivel de empleo de las personas con estudios, sean universitarios o de formación profesional avanzada, está ya muy cerca de los niveles previos a la pandemia, así como sus ingresos. Por el contrario, para quienes no los tienen o no acabaron el bachillerato, la recuperación es mínima, tanto a nivel de empleo como de salarios. Es fácil entender que el posicionamiento en la K de la recuperación también depende del grado de cualificación de la población, porque a más pronto se recuperan los ingresos y el empleo, antes se recupera el consumo.

La tecnología o la revolución digital no están peleadas con el turismo o la hostelería, sino que son actividades complementarias y sinérgicas

Así que al indicador “salud & recursos” que utilizamos en Nextep para valorar la rapidez y fortaleza de la recuperación por países añadimos ahora el de la formación. Si ocurre como en EE.UU, se recuperará antes el empleo de los ingenieros de telecomunicaciones, médicos, economistas, fontaneros o electricistas que el de los camareros o albañiles. Y no lo digo peyorativamente, todo el mundo es necesario, solo constato una realidad que afecta a las posibilidades de recuperación. Y no solo en España.

Esperemos que al menos sirva para que nuestros gobernantes entiendan que la tecnología o la revolución digital no están peleadas con el turismo o la hostelería, sino que son actividades complementarias y sinérgicas. Y si no, que se den un paseo por California. Porque para salir de esta nos habría venido muy bien que lo hubieran entendido.

No es fácil elegir dónde vives y mucho menos donde naces, pero es muy fácil elegir donde inviertes. Y ahora el inversor tiene que decidir en que parte de la K quiere estar en los próximos meses. Porque no va a poder ser V para todos.

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