No deje que le engañen

Distribuidores de fondos son las entidades bancarias, las sociedades y agencias de valores y los asesores financieros no independientes. Todos ellos cobran una comisión

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“Se puede engañar a todo el mundo algún tiempo. Se puede engañar a algunos todo el tiempo. Pero no se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo.”

Abraham Lincoln

En el año 2012 el Tribunal Supremo de Suiza dictó una sentencia por la que establecía que las comisiones que se llevan los distribuidores de fondos por colocar productos a sus clientes pertenecen al cliente y deben serle devueltas, ya sean de productos propios o de terceros.

Distribuidores de fondos son las entidades bancarias, las sociedades y agencias de valores y los asesores financieros no independientes. Todos ellos cobran una comisión de cada fondo de inversión que recomiendan. Una comisión que suele ser más de la mitad de lo que se lleva el propio gestor.

La Corte Suprema consideró que, si alguien invierte en un fondo y paga una comisión de gestión, esa comisión es para gestionar el fondo y no para que se la lleve un distribuidor. Si se permite esa práctica, los distribuidores centran sus esfuerzos en colocar aquellos fondos que les dejan mayor comisión, que no tienen porqué coincidir con los que tienen mejores expectativas de rentabilidad o ser los más adecuados para el cliente. En la misma dirección apunta Verena Ross, directora ejecutiva de la Autoridad Europea de Valores y Mercados, en un artículo publicado recientemente en el Financial Times.

El peso de los productos indexados en las carteras de inversores no solo es consecuencia del cambio legislativo, sino del nivel de información libre

Como consecuencia de aquel cambio legislativo, el 59 % de los fondos en los que invierten los ciudadanos suizos son productos de gestión pasiva. Esto incluye los ETF, que, obviamente y como su nombre indica - “fondos cotizados” - son fondos de inversión (lo son en el mundo entero, excepto para la hacienda pública española).

El peso de los productos indexados en las carteras de inversores suizos no solo es consecuencia del cambio legislativo, sino también del nivel de información libre y sin conflicto de interés que tienen los ciudadanos de aquel país y de otros países financieramente avanzados. Por eso, saben que el 90 % de los fondos que dicen hacer una gestión activa – los más caros - no son capaces de batir a sus índices de referencia o se quedan claramente por debajo, con lo cual su presencia en cartera solo esta justificada en casos muy concretos (que haberlos, haylos)

En todo esto también ha tenido que ver el hecho de que, probablemente como consecuencia de aquella decisión judicial, muchos profesionales suizos decidieron convertirse en asesores y centrarse en proteger los intereses de sus clientes en lugar de las comisiones de los distribuidores. Le cobran al cliente por asesorarle, pero también le ayudan a reducir su factura en comisiones, con lo cual al final el cliente sale ganando. Es lo que ya se conoce en el mundo entero como asesoramiento independiente y que está regulado como tal.

En el otro lado de la balanza está España, donde solo el 2% de la gestión es a través de productos indexados. En medio tenemos países como Alemania, donde ya supone un 11 % y un porcentaje muy alto en el Reino Unido (28%) y en EE.UU. (41%), países de larga tradición financiera. En Holanda (14%) se ha prohibido recientemente la retrocesión de comisiones.

Toda esta información, que leí ayer mismo en el Financial Times (tienen el artículo en mi cuenta de Twitter @AlvargonzalezV), la comparto con ustedes por la importancia que creo tiene para sus ahorros, especialmente porque frente al problema que suponen la situación de atraso que hay España hay soluciones muy sencillas. Por cierto, en el artículo no se cortan un pelo y hablan directamente de “sobornos” (en inglés “kickback”) en lugar de “rebates” (retrocesiones).

¿Significa esto que los españoles tenemos menos derechos o somos más tontos que los ingleses, suizos, norteamericanos, holandeses, alemanes, etc.? Puesto que pagamos el triple que ellos en comisiones “de gestión”. Por supuesto que no. Lo que ocurre es que la distribución de fondos está en manos de un oligopolio que no está dispuesto a perder esos ingresos. Pero ojo, oligopolio no es lo mismo que monopolio.

En España cada vez hay más entidades que en su oferta de fondos tienen productos de gestión pasiva o las llamadas clases limpias, en las que la entidad financiera no cobra retrocesión de la gestora, con lo que, en la práctica, es como si se estuvieras comprando en Suiza. Pero mucho cuidado, porque cuando las clases limpias solo se le venden a quien contrata la gestión discrecional de carteras se produce un doble comisionamiento y el ahorro es mucho menor. Y lo mismo ocurre con los fondos indexados o fondos de gestión pasiva: si los compra usted directamente es como si fuera un ciudadano suizo, pero si delega la gestión de su cartera, el ahorro dependerá de cuánto le estén cobrando por dicha gestión.

Las malas lenguas le dirán que digo todo esto porque nosotros, además de ayudar a elegir fondos de inversión de todo tipo de entidades, también ayudamos a encontrar las plataformas – intermediarios financieros - más competitivas. No crean a esas malas lenguas, porque estamos regulados como asesores independientes no solo en relación con los productos, sino también en relación con las plataformas que recomendamos. No cobramos retrocesión de nadie, sea plataforma o gestora. Les estoy dando pura y llanamente un buen consejo. Compren los fondos en la entidad que consideren oportuno, no se asesoren con nosotros si consideran que tienen alguien mejor, pero, por favor: no tiren el dinero. Que cuesta mucho ganarlo.

Soy perfectamente consciente que yo me habré jubilado y en España no habremos llegado ni al 10 %

Porque hablamos de mucho dinero, sobre todo mirando a largo plazo. El ahorro puede llegar a suponer más de un 70 % al año en comisiones. Si paga por asesoramiento ese ahorro se puede reducir a un 50 %, pero aún así piense lo que significa ahorrarse un 50 % al año en comisiones de gestión a lo largo de toda una vida. Y no le quiero decir en una cartera de perfil conservador, donde hoy en día y con los tipos de interés actuales ganar un 2 % ya es un éxito.

La retrocesión de comisiones tuvo toda su razón de ser para facilitar el inicio de modelos de asesoramiento más independientes que lo que había. Y donde el cliente pudiera elegir entre un mayor número de fondos, lo que se conoce como arquitectura abierta. Pero al igual que los niños aprenden a montar en bici poniéndoles unos ruedines que luego se van quitando, lo mismo ocurre en el sector de los fondos de inversión. Resulta ridículo ver a un adulto subido en una bici con ruedines, pero esa es la imagen de quien paga el 1,80 % o más por un fondo de renta variable que se limita a seguir la evolución del Ibex el euro stocks o el SP 500. O el 1% por un fondo que se limita a comprar una cesta de bonos soberanos.

Soy perfectamente consciente que yo me habré jubilado y en España no habremos llegado ni al 10 % en cuanto a presencia de los fondos de gestión pasiva en las carteras. Y me quedan bastantes años para jubilarme. Yo no podré disfrutar estando en activo de ver como la mayoría de los inversores abre los ojos y paga por lo que realmente vale, pero usted puede hacerlo mañana mismo.

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