La lista del banco ('focus list')

Que los tipos de interés sean negativos es una anomalía financiera. Al principio la gente está encantada, pero al final los excesos se pagan

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Que los tipos de interés sean negativos es una anomalía financiera. Al principio la gente está encantada, porque más que “represión financiera” es un auténtico “maná financiero”. Los que deben dinero cada vez pagan menos intereses y los que lo tienen en fondos de inversión o planes de pensiones de renta fija - o mixtos - ven como sube el valor de sus participaciones (cuando caen los tipos de interés en el mercado sube automáticamente el valor de los bonos).

Pero al final los excesos se pagan y ahora, además de los que tienen fondos de renta fija de largo plazo, quienes podrían pagar la fiesta van a ser quienes tienen dinero en cuentas corrientes.

Para que no se diga que el mundo financiero es clasista, los primeros que han recibido aviso de que o compran una serie de productos del banco o vayan buscando otro destino para ese dinero que tienen en cuenta son los clientes de alto patrimonio. Pero esto es como lo de los impuestos: los políticos dicen que sólo van a subírselos a las rentas altas y luego pasa todo el mundo por caja. Así que lenta pero inexorablemente todo el que tenga cierta cantidad en cuenta corriente va a tener que comprar algún producto bancario si no quiere que le cobren por tener dinero en el banco.

Si no quieres que te cobren por la cuenta corriente tendrás que comprar unos fondos de inversión caros

La entidad financiera argumenta – y no le falta razón - que a ella le cuesta tener dinero en su cuenta del Banco Central Europeo y que es lógico que ellos hagan lo mismo con sus clientes. El problema estriba en que la banca está aprovechando que “el Pisuerga pasa por Valladolid” para colocarles productos que no siempre son la mejor alternativa a una cuenta corriente. Desde luego en lo que a la parte de inversión se refiere hay soluciones mucho mejores que las que están planteando.

No seré yo quien critique como vende sus productos la banca. Que sean los clientes quienes decidan. Lo que es claramente criticable desde el punto de vista del asesor financiero es la alternativa que ofrecen. Si no quieres que te cobren por la cuenta corriente tendrás que comprar unos fondos de inversión caros - habiéndolos más baratos incluso dentro de la propia oferta del banco – y, aquí viene lo peor, cuyo riesgo puede llegar a ser muy superior al que tenía ese dinero cuando estaba en una cuenta corriente.

No hay nada como un ejemplo para explicar las cosas, así que les contaré un caso real: una persona con un patrimonio importante recibe la llamada del banco para decirle que esos miles de euros que tiene en una cuenta corriente van a costarle un dinero en comisiones, salvo que compre una serie de fondos que propone el banco.

El problema es que no le dejan comprar los que quiera. No “vale” comprar fondos de terceros - aunque el banco también los distribuye -, porque en esos fondos el banco gana menos, ya que comparte las comisiones (eso no se lo explican, pero es obvio). Así que tienen que ser fondos “de la casa”, que son más caros, lo que se conoce como la “focus list” del banco.

Además, los productos “de la casa “ son de renta fija o mixtos, que pueden no ser los más adecuados financieramente hablando para sustituir a una cuenta corriente. Ya ocurrió en el pasado, aunque en aquella ocasión el problema vino por el lado de la renta variable, es decir, de la parte invertida en bolsa en los productos mixtos. Llegó un mercado bajista y el dinero que salía de una cuenta corriente se encontraba con que había periodos en los que perdía el 2% o el 3% de su valor.

En esta ocasión el problema es similar, pero puede venir por otro lado. Si hasta ahora la renta fija y los productos mixtos de renta fija han funcionado tan bien ha sido gracias a la “represión financiera” (sic), es decir, a las intervenciones de los bancos centrales, que en la práctica consiste en comprar bonos a tutiplén. Como un fondo de renta fija lo que tiene en cartera son bonos, no han dejado de subir gracias a dichas compras. Pero como se estabilice la economía y, sobre todo, si repunta un poco la inflación, los bancos centrales irán echando el freno. No hace falta que dejen de comprar para que el mercado se asuste, es suficiente que reduzcan el ritmo de compra, porque todo el mundo sabe que el siguiente paso es detenerlas.

Si no me creen, miren a Estados Unidos: el bono con vencimiento a diez años llegó a estar a un tipo de interés del 0,50 % y ahora está por encima del 1 %. O el de referencia en Europa, que es el alemán, que ni siquiera comprando el BCE bonos por un importe equivalente al 70 % del PIB de la eurozona ha conseguido acercarse a los mínimos de marzo (los máximos en lo referente al precio). Bastaría con que los tipos de interés del mercado repuntaran 100 puntos básicos (1%) para que se produjera una auténtica sangría en los fondos de renta fija y mixtos de renta fija. Teniendo en cuenta además que, como hablamos de fondos muy caros con comisiones en el entorno del 1 %, - los de la “focus list” -, a la pérdida de valor de los bonos se unirían las comisiones.

Más de uno que salga de la cuenta corriente y vaya al “focus list” va a salir escaldado. Nuestra recomendación es qué se lo piense dos veces antes de salir Guatemala – cuenta corriente - para ir a Guatepeor (“focus list”). Que busque y compare, porque existen fondos mucho más baratos y más adecuados para sustituir a una cuenta corriente en lo que a nivel de riesgo se refiere. Y evidentemente no hablo de fondos monetarios que, con los tipos actuales y comisiones de gestión “a la española” son auténticos “garantizados inversos”, es decir, que lo que está garantizado es la pérdida. Por cierto, esta definición también valdrá dentro de un tiempo para los fondos de renta fija de la “focus list”. Al tiempo.

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