Es noticia
Menú
En qué se podría estar equivocando el consenso de gestores y analistas
  1. Mercados
  2. Telón de Fondo
Víctor Alvargonzález

Telón de Fondo

Por

En qué se podría estar equivocando el consenso de gestores y analistas

La encuesta de El Confidencial a fondos y bancas privadas se puede utilizar para hacer lo que dice el consenso, pero también podemos plantearnos malévolamente hacer justo lo contrario

Foto: Inversores y analistas (iStock)
Inversores y analistas (iStock)

Óscar Giménez es, además de un gran periodista económico, un especialista en mercados. Y periódicamente realiza una encuesta entre los gestores españoles de fondos y de banca privada. Es una gran herramienta, pero lo es como las navajas suizas, que tienen varias utilidades.

La encuesta se puede utilizar para hacer lo que dice el consenso, pero también se puede partir de la base de que el consenso normalmente se equivoca más que acierta. Y plantearnos malévolamente hacer justo lo contrario. En ambos casos podemos hacerlo de forma parcial o total, en función de nuestra opinión al respecto. Porque una cosa es que el consenso se equivoque más que acierta - si no todos los analistas y gestores serían ricos, y obviamente no es el caso - y otra que se equivoque siempre, que tampoco es el caso.

Foto: Debut de Airbnb en el Nasdaq.

Si tiene alguna duda sobre lo de que el consenso se equivoca más que acierta, recuerde como las grandes caídas bursátiles o de los bonos nunca han sido anunciadas por la mayoría. Casi siempre han cogido por sorpresa el mercado. Salvo a esos analistas e influencers que las anuncian todos los años y, claro, en alguno aciertan. Y lo mismo se puede decir de las grandes subidas. En ese caso todavía menos, porque no hay profesionales del optimismo, dado que el optimismo vende mucho menos que anunciar el apocalipsis.

Vaya por delante que en esta ocasión yo también soy “el consenso”. He tenido el honor de participar en la encuesta aunque no sea gestor de un fondo o de banca privada (soy asesor independiente), pero Óscar tuvo a bien incluirme en la consulta. Lo aclaro para que las malas lenguas no digan que me sitúo por encima del bien y del mal.

La mayoría de los encuestados considera que las bolsas subirán de aquí a navidades, pero sin conseguir cerrar el año en positivo. Me cuesta mucho discutir la posibilidad de que las bolsas suban algo más de aquí a fin de año, sobre todo si sigue bajando la inflación y, por lo tanto, la agresividad de la Reserva Federal. Pero aquí la idea es plantearnos dónde se puede equivocar el consenso: ¿vendrá el error de que la inflación norteamericana repunte al alza y nos sorprenda a la mayoría? No lo podemos descartar, estamos ante una inflación que podría dar bocanadas antes de caer.

Foto: Sucursal de Credit Suisse en Zúrich. (Reuters/Arnd Wiegmann)

Pero hay otra posibilidad: que el consenso se equivoque, pero por miedo a ser optimista (algo casi penado por la ley en los tiempos que corren). En el espíritu de este artículo subyace fijarnos especialmente en lo que piensa la minoría, no la mayoría. Y la opción alcista que tiene menos votos es que algunos índices pudieran acabar el año planos o incluso en positivo.

El caso es que el índice de la Bolsa de Londres ya está plano en el año, el Dow Jones solo pierde un 7 % y el IBEX un 6 %. Un empujoncito en forma de un buen dato de inflación permitiría a estos y algunos más acabar el año en positivo. Con la ventaja - a nivel de cálculo de probabilidades - de que no es la visión del consenso, que ya hemos dicho que a los efectos de este análisis es un indicador contrario.

Y ya que hablamos de inflación ¿qué espera el consenso al respecto? La mayoría la considera el mayor riesgo para el mercado, así que si la inflación siguiera bajando sería una sorpresa muy positiva.

Foto: Leo Messi. (Getty)

Los gestores y analistas encuestados también le tenemos miedo a que la Fed se pase de frenada. Pero, en mi opinión, esto no tendría por qué ser malo para las bolsas. Si los datos económicos norteamericanos flojean, la Fed levantará el pie del freno. Especialmente si lo que empeora es el empleo. Y todo lo que sea una política monetaria menos restrictiva sería muy bueno para las bolsas. Si han bajado este año, no es por la guerra de Ucrania, o no directamente, sino porque la Fed ha pisado el freno como si estuviera al final de la recta principal de una carrera de Fórmula 1.

Otra cuestión llamativa es el nivel de liquidez. No se dice en la encuesta que todos vendieran o recomendaran vender “antes” de la caída, que era lo suyo, pero el caso es que ahora el nivel de liquidez es altísimo. La conclusión es evidente: como el mercado siga subiendo, el efecto FOMO va a ser también histórico. FOMO significa “Fear Of Missing Out”, que en español sería “miedo a quedarse fuera”. No quiero decir que esto vaya a ocurrir, sino que, visto el nivel de liquidez, el impacto de una continuación alcista podría ser importante.

En cuanto a las temáticas de futuro y aplicando el mismo criterio “contrarían”, llama la atención que el consenso prefiere claramente las energías limpias y las renovables a la tecnología. No descarto que aquí el consenso se equivoque. Una cosa es que la tecnología no vaya a reaccionar al alza hasta que tenga el “permiso” de la Fed y otra que, mirando a medio plazo, nos olvidemos de que seguimos en plena revolución digital y que coincide con una fuertísima corrección en los precios. Y hablando de consenso: aunque sin duda se va a invertir muchísimo dinero en renovables, es algo que sabe todo el mundo y, por lo tanto, podría estar bastante descontado.

Foto: Gustavo Trillo, consejero delegado de Panza Capital.

La encuesta da para más, para mucho más, pero no lo da el espacio del que dispongo para analizarla, así que léanla - merece la pena-, ya sea para seguir al consenso o para hacer todo lo contrario.

Óscar Giménez es, además de un gran periodista económico, un especialista en mercados. Y periódicamente realiza una encuesta entre los gestores españoles de fondos y de banca privada. Es una gran herramienta, pero lo es como las navajas suizas, que tienen varias utilidades.

Inflación Reserva Federal Banca privada
El redactor recomienda