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¿Y de quién depende el PIB? De los políticos no, desde luego
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Víctor Alvargonzález

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¿Y de quién depende el PIB? De los políticos no, desde luego

Los políticos no son un elemento fundamental del crecimiento económico. Ni para bien, ni para mal. Hay factores mucho más importantes

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¿Alguien se acuerda de quién era el primer ministro de Inglaterra durante la primera revolución industrial? ¿O quien presidía Norteamérica cuando se expandió el ferrocarril? ¿Y quién era el presidente cuando se electrificó el país?.

Los políticos no son un elemento fundamental del crecimiento económico. Ni para bien, ni para mal. Hay factores mucho más importantes.

Los políticos tienen la tendencia a apuntarse el mérito en todo aquello que va bien y echarle la culpa a otro en lo que va mal. En realidad, salvo cuestiones como las pensiones o los impuestos, su participación en la evolución de la economía es más bien mediocre tirando a irrelevante. Muchas veces, el mejor es el que deja funcionar económicamente al país y al tejido productivo.

Por algún motivo tendemos a pensar que cuando baja el paro es culpa del Ministerio de Trabajo y cuando sube es porque lo ha hecho fenomenal, cuando el paro normalmente es resultado del crecimiento económico general del país, que tiene mucho más que ver con la actitud y el esfuerzo de los empresarios y los autónomos, que son los que crean trabajo real. El trabajo que se crea en el sector público es real, pero solo en la medida en que cubre necesidades reales. A partir de un determinado momento se crea por necesidad, sí, pero de conseguir votos.

Si revisamos la historia con objetividad, nos damos cuenta de que ni siquiera el Ministerio de Economía o incluso la presidencia del gobierno tienen tanta importancia. Sin duda hay políticos que fomentan el crecimiento, como pudieron ser Ronald Reagan, Margaret Thatcher o Bill Clinton. Este último se puede decir que, además, fue muy favorable a la innovación, pero no es menos cierto que su mejor momento coincidió con el mejor momento de Silicon Valley.

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Lo que más afecta al crecimiento son los cambios tecnológicos: la rueda, la máquina de vapor, la electricidad, Internet y ahora la inteligencia artificial, eso es lo que más afecta al crecimiento del PIB. No hace falta ser economista para identificar esos cambios tecnológicos como la fuente de periodos de alto crecimiento. El motivo por el cual EEUU ha crecido mucho más que Europa en los últimos 20 años es su liderazgo en la revolución digital, es decir, en Internet y ahora en la IA. Y que la UE ha hecho justo lo contrario y se ha centrado en crear un traje de cemento burocrático para el tejido productivo del continente

Los grandes cambios tecnológicos disparan la productividad de las empresas. Se produce mucho más, pero con menos trabajo y por lo tanto mejoran los resultados de las empresas y también los salarios, lo que a su vez genera un círculo económico virtuoso, en el que las empresas invierten porque les va bien y los asalariados compran porque ganan dinero.

También más importante que lo que hagan los políticos es lo que hagan los bancos centrales. Es fácil comprobar como se nota en el crecimiento cuando los bancos centrales inyectan liquidez en el sistema o bajan los tipos de interés (obviamente no es siempre así, pero en la mayoría de los casos).

Y por supuesto, todo lo anterior es tanto para bien como para mal. Grandes cambios tecnológicos también generan grandes burbujas que, cuando explotan, generan recesiones. Y cuando los bancos centrales se pasan de estímulo monetario generan inflación.

Grandes cambios tecnológicos también generan grandes burbujas que, cuando explotan, generan recesiones

En España y en Bélgica tenemos dos ejemplos muy llamativos de cómo hay veces en las que el país funciona mejor cuando se deja solo a los ciudadanos y al tejido productivo. En época de Rajoy hubo un periodo largo en el que en la práctica era como si no hubiera gobierno. Y ahora estamos desde hace tiempo en una situación parecida. En ambos casos y con colores políticos muy distintos el resultado fue - y es - un periodo de un crecimiento superior a la media europea.

Hay que reconocerle al gobierno actual obtener los fondos europeos, aunque también cabría decir que el mérito es también de los países que nos han dado el dinero. Pero de como se ha disparado el turismo en el mundo tras la pandemia no creo honestamente que sea algo que se puedan apuntar. Por las mismas, también se notan las excepciones positivas. Tanto en época de Felipe González como de Aznar se notó que al mando del país había alguien que entendía la necesidad de apoyar al tejido productivo.

En Bélgica pasó algo parecido: nunca ha ido tan bien la economía como en el año largo en el que estuvieron sin gobierno. Y si nos fijamos en Norteamérica, en su segunda presidencia Bill Clinton perdió la mayoría en las cámaras y la economía funcionó estupendamente. Mejor que en su primer mandato.

"Menos lobos, caperucita"

Así que, señores políticos, "menos lobos, caperucita". Sin duda tienen ustedes mérito cuando apoyan a los autónomos y a los empresarios o bajan los impuestos para animar el consumo, pero nos conformamos con que no perjudiquen al tejido productivo con cada vez más burocracia e impuestos.

Pensarán Uds. que todo esto no tiene nada que ver con mi negociado, que son los mercados financieros. No lo crean: los mercados son un reflejo de la sociedades y, con cierta anticipación, de lo que va a hacer la economía. A la hora de invertir en un país es mejor observar cuál es la actitud de empresas, empresarios, autónomos y trabajadores que el color del gobierno o quien es el ministro de economía. Hay que mirar la actitud "económica" del país y sus habitantes, lo que haga el banco central del que dependen y el entorno tecnológico que los rodea. Respecto a los políticos, hay que analizar si su intención es crear problemas o facilitar las cosas. Que tiene su importancia, pero no es el factor fundamental.

¿Alguien se acuerda de quién era el primer ministro de Inglaterra durante la primera revolución industrial? ¿O quien presidía Norteamérica cuando se expandió el ferrocarril? ¿Y quién era el presidente cuando se electrificó el país?.

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