Papá Noel no existe: mida bien el nivel de riesgo que asume al entrar en bolsa

Calcule siempre el riesgo que asume al entrar en mercado y no se deje llevar por historias que no se basen en argumento sólido alguno

Foto: Miss EEUU y Santa Claus abren la sesión de la bolsa de Nueva York. (AP)
Miss EEUU y Santa Claus abren la sesión de la bolsa de Nueva York. (AP)

Decía Antonio Machado que, tras el vivir y el soñar, está lo que más importa: el despertar. Eso puede pasar en breve en los mercados. Y más cuando parece que, si no hay cambios fuertes de última hora, el ejercicio 2015 acabará más o menos plano (±2-3%) en el caso del S&P (y posiblemente del Ibex).

No tengo muy claro si será un despertar dulce o más bien amargo pero… no me creo que, para 2016, volvamos a tener un mercado sin cambios importantes en sus cotizaciones. 'De facto', si miramos la serie histórica del S&P500, desde 1947 no se han dado dos ejercicios seguidos sin variación significativa de precios. Y solo en un 15% de los años, desde 1872, el índice ha terminado plano. Para seguir con la estadística, en un 66% de los casos, el S&P ha subido o bajado un 10% como mínimo, en un 28% de esos años se movió un mínimo del 20% y en un 11% de los casos, un mínimo del 30% (siempre arriba o abajo). Y con el panorama que se abre ahora ante los inversores, con muchos factores determinantes en juego, no apuesto por otro año de transición. Vamos a fundamentar esa afirmación.

Lo primero que me gusta analizar es la volatilidad implícita del S&P. No para graficar unos supuestos suelos y resistencias, pues eso no existe, sino para tomar el pulso del sentimiento de los inversores. Y eso lo hacemos con el VIX. Existen dos tipos de 'sucesos' que pueden afectar al comportamiento del mismo. Eventos de tipo político, como la posible salida de Grecia del euro, que hacen que el índice suba o baje de forma muy fuerte en un corto periodo de tiempo. Y lo que se llaman los eventos económicos, como la entrada en recesión de la economía del país. Estos son menos violentos pero tienen una duración mayor.

En función de cómo se desarrollen unos u otros, tendremos un impacto en el VIX y, por tanto, en el sentimiento del inversor de cara a lo que puede suceder en el futuro. Por eso es tan importante, ahora mismo, todo lo referente al ciclo económico de Estados Unidos (y, obviamente, del resto de países), pues podemos entrar en una fase de 'alta' volatilidad ante los sucesos que están por llegar (tipos y evolución, inflación, etc.) a poco que sean contrarios a lo descontado. Asimismo, fíjese cómo, pese a tener niveles bajos sobre los 16 puntos, estos se encuentran aún lejos de los niveles de antes del verano. Es decir, hay más incertidumbre en el S&P pese a estar en el mismo nivel del índice, en estos momentos actuales.  

Lo segundo que me gusta siempre ver es, de un lado, el 'margin debt' o lo apalancado que está el inversor respecto al PIB. Y a la vista de los datos últimos conocidos, se ha vuelto a niveles casi máximos y que representan un 2,64% del PIB. Estos son valores muy similares a los de 2007 y de principios de 2000… poco antes de las caídas posteriores de los mercados.  

La pregunta es la de siempre... ¿cuánto más pueden tomar prestado los especuladores? y ¿qué pasará cuando haya que devolver esos préstamos?

Lo tercero que me gusta analizar es el estado del oro y del petróleo. En el primero de los casos, estamos asistiendo a la capitulación final. Se están marcando registros históricos en el cierre de posiciones especuladoras en el metal, con una reducción -en valor nocional- de más de 15 billones de dólares (15 millones de millones). Se ha producido una reducción de la posición abierta extrema que, seguro, pasará a la historia. Es, por tanto, una señal de compra…

En el caso del petróleo, podemos estar asistiendo a un comportamiento similar.  

La cuarta base de mi análisis la enfoco a la deuda corporativa de alto rendimiento (siempre hablo de EEUU) y su correlación con el mercado de acciones. La búsqueda desesperada de rentabilidad, en un entorno de tipos cero, ha llevado a ver absolutas barbaridades desde el punto de vista de rentabilidad/riesgo. Hemos visto cómo, en este último año, la rentabilidad de esa deuda (de empresas de muy baja calificación de riesgo) ha estado pagando tipos, incluso menores, al 5%. Además, se ha emitido tal cantidad de deuda de bajo 'rating' que, a fecha de hoy, la cifra casi dobla la cantidad existente antes del colapso de 2008. Y dada la debilidad actual de este mercado y su correlación con el S&P (mire el siguiente gráfico), no me extrañaría ver un nuevo colapso que tenga un impacto directo en el mercado de acciones.  

Por último, el 'momentum' del mercado, medido por el análisis técnico, parece indicar que los mercados  quieren testear de nuevo la zona de máximos y, aunque de momento no lo han superado, la fuerza sigue estando en ese lado.

Ya lo ven, apuesto 100% a que vamos a despertar de este sueño, y ya está en su mano el saber si será para ver nuevas alzas de los mercados o, por el contrario, niveles muy inferiores a los actuales. Mida siempre el riesgo que asume al entrar en mercado y no se deje llevar por historias que no se basen en argumento sólido alguno. Aunque no lo crean, Papá Noel no existe…

Tribuna Mercados
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