Los Bonos del Hambre de Goldman
  1. Mercados
  2. Tribuna Mercados
Joseph Gelman

Tribuna Mercados

Por

Los Bonos del Hambre de Goldman

La firma ha decidido hacer negocio con Venezuela. Y, aunque no se sabe todavía el impacto que esto tendrá sobre la marca, todo parece indicar que el banco se ha salido con la suya una vez más

placeholder Foto: Manifestación en contra del Goldman Sachs por comprar bonos a Venezuela. (EFE)
Manifestación en contra del Goldman Sachs por comprar bonos a Venezuela. (EFE)

Goldman Sachs acaba de comprar $2.8 Billones en bonos de la empresa venezolana de petróleo (PDVSA) por un precio de $800 Millones. Según un reporte citado por el 'Wall Street Journal', Goldman está apostando a que el gobierno de Nicolás Maduro caerá pero que PDVSA seguirá extrayendo petróleo, lo que significaría que los bonos serían pagados en el año 2022.

Parece un buen negocio. Van a obtener increíbles rendimientos sin prácticamente hacer nada. O no.

En primer lugar, la oposición venezolana, quien controla el equivalente al congreso, ha declarado que cuando lleguen al poder (cosa que todos esperamos que sea pronto) no reconocerá estos bonos.

Pero inclusive si Goldman logra obtener beneficio financiero, es necesario analizar el impacto que esta transacción podría tener sobre la marca y la reputación del banco.

Venezuela es un estado comunista gobernado por una 'narco-mafia'. Es un país rico en recursos naturales cuyos ciudadanos tienen que esperar en colas interminables para comprar papel de baño. No hay medicinas, no hay comida, y durante los últimos dos meses los venezolanos han tomado las calles en una batalla campal contra las fuerzas del orden del gobierno, la cual ya ha dejado más de 60 muertos.

Y este es el país con el cual Goldman decide hacer negocio.

Y uno no puede dejar de preguntarse: ¿no pensó nadie en Goldman sobre el impacto que esta transacción tendrá sobre la marca y la reputación del banco? Ahora que parece que los escándalos de la crisis financiera se desvanecen, no resulta muy inteligente generar una nueva polémica. Tan solo hay que leer algunos de los titulares de la prensa especializada: “Por qué Goldman Sachs acaba de realizar una apuesta embarazosa en Venezuela” ('Forbes'), “Goldman Sachs es acusado de financiar al régimen dictatorial de Venezuela” ('Fortune'), “Goldman Sachs acaba de encender la mecha del movimiento de los Bonos del Hambre venezolanos” ('Bloomberg').

Estos reportajes resucitan la imagen de las instituciones financieras como organizaciones avariciosas, insensibles a la realidad social y dispuestas a lo que sea con tal de ganar dinero. Y en esta ocasión será más complicado defenderse para Goldman cuando las acusaciones vienen de medios que están en el epicentro del capitalismo y el negocio lo está haciendo con uno de los pocos estados comunistas restantes.

Goldman tiene oficinas en todo el mundo, y los venezolanos en el extranjero ya han empezado a manifestarse a las puertas de las mismas

Los venezolanos se sienten en guerra. No solo en Venezuela, donde el enfrentamiento toma todos los días las calles de las ciudades, sino también en lugares como Madrid o Miami donde cada vez es más común ver a grupos de venezolanos atacando abiertamente a los antiguos adeptos al régimen (circulan incluso listas en las redes sociales para que los antiguos “revolucionarios” puedan ser localizados, señalados e incordiados). Goldman Sachs tiene oficinas en todo el mundo, y los venezolanos en el extranjero ya han empezado a manifestarse a las puertas de las mismas. Justo lo que la marca necesita.

Sin embargo, no se sabe todavía el impacto que esta situación tendrá sobre la marca Goldman. A lo mejor para sus clientes no será un problema mientras el negocio sea rentable, pero en un mundo donde la sociedad espera que las marcas tengan un propósito más elevado que el de solo hacer dinero o que al menos se comporten de forma ética, este tipo de acciones tendrán sin duda un impacto negativo en el largo plazo, y una sucesión de escándalos eventualmente afectarán el negocio. Sin embargo, por alguna razón difícil de explicar, hay cierta intuición de que Goldman se ha salido con la suya una vez más.

Hasta este momento, Goldman no ha comentado nada sobre el tema de los bonos de PDVSA. Lógico, cuando se baila con el diablo hay poco que decir.

*Joseph Gelman (jgeman@prophet.com) es socio de Prophet, consultora estratégica de Branding, Marketing e Innovación, y venezolano.

Goldman Sachs Petróleo Nicolás Maduro Narcotráfico