El acuerdo Unión Europea-Mercosur, motor para las empresas españolas
La votación europea frena la entrada en vigor, pese a la firma histórica y al impulso comercial previsto, mientras Mercosur acelera ratificaciones y España vislumbra ventajas industriales y de exportación sin precedentes
Úrsula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea. (Reuters/Yves Herman)
El Acuerdo Unión Europea (UE) - Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, ampliado con la integración plena de Bolivia desde el pasado 20 de diciembre de 2025), representa un hito histórico que se firmó oficialmente el 17 de enero de 2026 en Asunción, la misma ciudad donde nació el Mercosur en 1991. Ahora, pasados 35 años y después de 26 de negociaciones, se ha creado la mayor zona de libre comercio del mundo.El Acuerdo de carácter garantista, ha requerido alinear los intereses de una estructura supranacional (UE) con un bloque intergubernamental (Mercosur), superando asimetrías y preocupaciones medioambientales, establece la eliminación gradual de aranceles durante los próximos 15 años en más del 90%, lo que facilita potenciar el comercio entre ambos bloques que suman un PIB de 22,2 billones de euros (25% del PIB mundial) y 720 millones de habitantes (450 la UE y 270 Mercosur)
El Acuerdo, incluye medidas para reducir las barreras no arancelarias, garantizar estándares sanitarios, técnicos, digitales, ambientales, laborales y al consumo. Estudios recientes calculan que el comercio entre ambas regiones podría aumentar en torno al 37%-40% a largo plazo. En un contexto global marcado por el proteccionismo y la fragmentación de los mercados, representa una declaración contundente: el multilateralismo sigue vigente.
El Acuerdo que se distingue por su relevancia y ambición, ya que es el más completo y equilibrado en la historia de la UE, y para Mercosur, el primero de carácter integral, sellando de esta manera una alianza estratégica a largo plazo que abre una nueva etapa para España.
El acuerdo lo rechaza el Parlamento Europeo
El Parlamento Europeo en la votación del miércoles 21 de enero de 2026, rechazó el Acuerdo (por 10 votos de diferencia), remitiéndolo al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).
En concreto, se cuestiona el mecanismo de reequilibrio incluido en el Acuerdo, que permitiría a los países del Mercosur reclamar compensaciones si cambios regulatorios de la UE les perjudican. El rechazo es perjudicial para la UE que pierde 3.000 millones de euros anuales en exportaciones, y 4.400 millones de aumento del PIB. Hay 30.000 PYMES europeas que exportan a Mercosur y 600.000 puestos de trabajo asociados al Acuerdo.
Por su parte los Parlamentos y Gobiernos de los países del Mercosur coinciden que quieren una ratificación rápida del Acuerdocon el propósito de influir en la UE para que apruebe su entrada en vigor provisional. El Mercosur iniciará los trámites internos a partir de febrero -tras el receso parlamentario estival- y todos los países se proponen ser los primeros en ratificarlo.Paraguay, parece tener más prisa y el presidente Santiago Peña busca una ratificación exprés que esté lista en marzo. Brasil, Uruguay y Argentina también prevén completarla en pocos meses.
En la UE, sus defensores lo consideran una gran oportunidad para las industrias europeas, especialmente en un momento de constantes fricciones con Estados Unidos y la ofensiva exportadora China.
El acuerdo motor para las empresas españolas
El Acuerdo es un nuevo motor para las empresas españolas, ya que contempla la progresiva eliminación de aranceles, suponiendo una oportunidad sin precedentes para potenciar las relaciones comerciales al eliminarse aranceles para el 91% de las exportaciones en un plazo de quince años.
Las exportaciones españolas a los países de Mercosur superan los 20.000 millones de euros anuales, pese a los altos aranceles que enfrentan: entre el 14% y el 35%. Sectores como el vino y el aceite de oliva —donde España es líder mundial— verán reducidos o eliminados estos gravámenes en un mercado de:
720 millones de potenciales consumidores: UE: 450 millones y Mercosur, 270.
Un PIB conjunto de 22,2 billones de euros (25% del PIB mundial). La UE 20 billones (20% del PIB mundial). Mercosur 2,2 billones (62% del PIB de América del Sur).
Con el Acuerdo desaparecen los aranceles aplicados a productos químicos (18%), farmacéuticos (14%), maquinaria (20%), ropa (35%), bebidas espirituosas (18%-35%) y recambios de automóvil (14%-18%).
El intercambio comercial entre ambos bloques superó los 111.000 millones de euros, aunque resulta muy bajo sobre todo si lo comparamos con el de EE.UU. y México que, en 2025, sobrepaso los 870.000 millones de dólares.
El Instituto de Comercio Exterior (ICEX), prevé que las exportaciones en total podrían aumentar un 37% cuando se hayan conseguido todos sus efectos, y con la eliminación de aranceles se ahorrarán 500 millones de euros. En 2024, las exportaciones españolas alcanzaron 4.700 millones de euros en mercancías al Mercosur, cifra que podría aumentar significativamente (sobre un 37%) destacando sectores como productos químicos, farmacéuticos y bienes de equipo.
La secretaria de Estado de Comercio, estima que los bienes de equipo son parte de ese incremento general, con una tendencia de fuerte crecimiento y gran potencial para este sector una vez que el acuerdo se implemente completamente, con un volumen total de exportaciones que podría superar los 6.500 millones de euros en los próximos años.
Qué es lo que más vende Mercosur a la Unión Europea: carne vacuna, porcina y aviar, azúcar, etanol, soja, frutas, zumos y productos tropicales, materias primas con gran peso en la agroindustria europea. Qué es lo que más vende Europa a el Mercosur: bienes de equipo, automóviles y recambios, productos químicos, farmacéuticos y cosmética, alimentos procesados, bebidas, vino y productos de alto valor añadido.
España con el Acuerdo fortalece su papel como puerta de entrada para las inversiones del Mercosur y de Latinoamérica, lo que conlleva una magnífica oportunidad para "revitalizar el comercio y la inversión". Lo cual significa que no se trata simplemente de cambiar "vacas por coches y maquinaria".
Más oportunidades para las empresas españolas
La economía española es la cuarta más importante de la UE, y en Mercosur y América Latina, España es el primer inversor europeo y segundo mundial solo por detrás de EE.UU. América Latina, necesitan inversión masiva en capital físico: bienes de equipo y tecnología para impulsar su productividad. Las estimaciones apuntan a una inversión anual entre 190 mil millones de dólares y 230.000 millones hasta 2040, elevando la formación bruta de capital fijo del 20% al 28% del PIB, similar a economías emergentes de alto crecimiento, para pasar de una economía extractiva a una más diversificada, con mayor valor añadido y competitiva.
La reducción de aranceles elimina progresivamente gravámenes que alcanzan entre el 14% y 20% para maquinaria y equipos industriales, lo que hace más competitiva la tecnología española en mercados clave como Brasil y Argentina. La apertura de licitaciones públicas beneficia a la industria española, que podrán participar en concursos de contratación pública en los países del Mercosur bajo las mismas condiciones que las empresas locales, accediendo a grandes proyectos industriales, infraestructura y energía.
La simplificación de estándares armoniza normas técnicas y reduce barreras no arancelarias, permitiendo que la maquinaria fabricada bajo estándares europeos sea aceptada con menos trámites burocráticos y costes de certificación adicionales, estimándose que el impulso a las exportaciones industriales españolas contribuirá a la creación de hasta 25.000 nuevos empleos para el periodo 2026-2030.
De manera que el Acuerdo posiciona a España como uno de los principales beneficiarios europeos en el sector industrial. Las empresas españolas de bienes de equipo —sector que representa el 28,1% de las exportaciones de la UE al Mercosur— tendrán ventajas competitivas determinantes.
Una nueva etapa para España, revitalizar el espacio inversor iberoamerciano
El Acuerdo, supone una excelente oportunidad para intensificar la presencia de España y de esta manera fortalecer la posición en el Mercosur y por extensión en América Latina.
Revitalizar el espacio inversor iberoamericano, constituye promover un bloque de influencia asociado a una nueva dimensión económica y estratégica en un contexto internacional marcado por la fragmentación de los mercados y la competencia entre las grandes potencias. Este bloque, sustentado en la comunidad hispanohablante con más de 630 millones de personas, a los que se suman 65 millones en Estados Unidos, representa una masa crítica de consumidores, inversores, capacidades y talento frente a otros actores globales.
La nueva dimensión económica del espacio inversor iberoamericano se refleja en los flujos bilaterales de inversión y en la creciente internacionalización de empresas a uno y otro lado del Atlántico. Durante las últimas tres décadas, las empresas españolas han tenido una presencia notable en Latinoamérica, protagonizando un "boom" inversor desde los años 90 que transformó importantes sectores como telecomunicaciones, banca, seguros, energía, infraestructura y otros.
Recíprocamente, desde inicios del siglo XXI, emergió un grupo de empresas latinoamericanas multinacionales conocidas como "multilatinas" que han expandido sus operaciones hacia Europa, eligiendo a España como primer destino de inversión por las ventajas idiomáticas y culturales en un entorno seguro y una red importante de instituciones iberoamericanas. Así, la dimensión económica del espacio inversor iberoamericano se caracteriza por flujos de capital bidireccionales: por un lado, capital y know-how español hacia América Latina, y por otro, inversión latinoamericana creciente en España, eligiéndola como la plataforma hacia el mercado europeo. A esto se suma el comercio intrarregional y los vínculos financieros y de capitales en sus diferentes dimensiones, que complementan la inversión productiva, conformando un entramado económico cada vez más extenso e interdependiente.
En cuanto a la nueva dimensión estratégica, se abre paso una "nueva política económica internacional de España hacia Iberoamérica para el siglo XXI". Esta implica un esfuerzo deliberado del Estado español para revitalizar el flujo de inversiones hacia la región de manera inteligente y sostenible, alineando intereses mutuos y la colaboración pública privada. Aunque España lidera la inversión europea en América Latina, no puede dormirse en sus laureles. La competencia de otros actores como China de gran importancia e influencia, y con el creciente interés de Estados Unidos por la región, exige actualizar las estrategias corporativas para afianzar y robustecer la presencia inversora y empresarial española.
España ante la nueva etapa que abre el Acuerdo UE-Mercosur, no solo facilita los flujos de capital, sino que también promueve la transferencia de conocimiento, innovación y mejores prácticas empresariales en un mundo donde los riesgos globales, el proteccionismo y la fragmentación de los mercados, amenazan el comercio internacional, la consolidación de un espacio inversor iberoamericano ofrece resiliencia y capacidad de respuesta conjunta ante desafíos globales. Un bloque cohesionado puede defender mejor sus intereses, negociar acuerdos más favorables y afrontar de manera coordinada crisis económicas, sanitarias o medioambientales.
En conclusión, España es el eje articulador del espacio inversor iberoamericano, gracias a su doble rol de mayor inversionista en la región y receptor preferente de inversiones latinoamericanas en Europa. Su acción, combinando iniciativa pública y empuje privado, ha tejido un puente firme sobre el Atlántico.
Mantener y potenciar ese puente es estratégico no solo para España sino para toda Iberoamérica, pues sobre él transitarán las oportunidades de crecimiento compartido en las próximas décadas.
*Ramón Casilda, miembro del Instituto Universitario de Investigación en Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Alcalá
El Acuerdo Unión Europea (UE) - Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, ampliado con la integración plena de Bolivia desde el pasado 20 de diciembre de 2025), representa un hito histórico que se firmó oficialmente el 17 de enero de 2026 en Asunción, la misma ciudad donde nació el Mercosur en 1991. Ahora, pasados 35 años y después de 26 de negociaciones, se ha creado la mayor zona de libre comercio del mundo.El Acuerdo de carácter garantista, ha requerido alinear los intereses de una estructura supranacional (UE) con un bloque intergubernamental (Mercosur), superando asimetrías y preocupaciones medioambientales, establece la eliminación gradual de aranceles durante los próximos 15 años en más del 90%, lo que facilita potenciar el comercio entre ambos bloques que suman un PIB de 22,2 billones de euros (25% del PIB mundial) y 720 millones de habitantes (450 la UE y 270 Mercosur)