¿Aún dudan? Con ustedes, la 'Biblia de la Manipulación Financiera'

Hay veces en las que uno topa con una joya documental casi por casualidad. Así le ha ocurrido a un servidor con el Flows & Liquidity

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    Hay veces en las que uno topa con una joya documental casi por casualidad. Así le ha ocurrido a un servidor con el Flows & Liquidity publicado el pasado tres de mayo por el equipo de Global Allocation de JP Morgan que me hace llegar un lector. Un informe que se podría rebautizar como la Biblia de la Manipulación de los Mercados Financieros al calor de la información que contiene, a saber:

    1. Los bancos centrales son titulares en la actualidad del 32% del mercado de bonos mundial, porcentaje que se ha multiplicado por más de dos en una década (en 2002 la proporción se situaba en el 15%). Los nuevos programas de estímulo anunciados por la FED y el Banco de Japón anticipan un nivel del 35% a cierre de 2013. Este cálculo excluye la renta fija a corto plazo en poder de los supervisores nacionales, llámense Tbills, letras del Tesoro o lo que sea. La realidad es, por tanto, más escalofriante todavía.
    2. Es evidente que, con su expansión cuantitativa -los desarrollados- y reciclado de divisas -los emergentes-, se han convertido en los mayores contribuidores a los deprimidos niveles de rentabilidad de la deuda de los estados que cuentan con autoridad monetaria propia, caso de EEUU, Reino Unido o ¿Alemania?, países todos ellos que disfrutan de tipos de interés reales negativos. A esto se le conoce como represión financiera y persigue el desapalancamiento ordenado de las economías.
    3. Las autoridades han contribuido a alimentar este fenómeno mediante la oportuna exención de consumo de capital a la banca por sus posiciones en valores estatales. De este modo, en un entorno de mayor exigencia de recursos propios y/o reducción de su activo, las entidades financieras privadas han preferido acumular bonos y/o obligaciones antes que conceder créditos. Más madera. De hecho, la posición conjunta en deuda soberana de bancos centrales y sistemas bancarios ha pasado del 40% al 55% del total en diez años. Ande yo caliente…
    4. Más. Al fijar una remuneración de cero o negativa (caso de Dinamarca) a los depósitos de los bancos y cajas en su balance, la FED o el BCE se han cargado el mercado de fondos monetarios. Así, desde agosto del año pasado, mes siguiente a aquel en que Draghi adoptó la decisión, la merma de activos bajo gestión encuadrados en esta categoría ha sido del 7% del total en Europa. Y lo que te rondaré morena. En Estados Unidos, con el tipo cero en vigor desde enero de 2009, la caída ha sido del 34% en cuatro años y pico, el equivalente a $1,3 bn. Obviamente, el destinatario natural de esos flujos son… los títulos emitidos por Tesoro y/o estados miembros de la UE. Se completa, así, el círculo.
    5. Resulta interesante observar que, no contentos con ello, los supervisores nacionales o supranacionales han decidido manipular aún más el mercado mediante la compra de acciones a fin de generar un efecto riqueza que se traduzca en mayor consumo. Poco importa que esté demostrado que esta acción lo único que hace es incrementar el diferencial entre ricos y pobres. Han realizado anuncios en este sentido el propio Banco de Japón, el de Israel, el de Suiza, el checo o el de Corea del Sur. Para esta tarea, los bancos centrales cuentan con la inestimable ayuda de sus fondos soberanos, que se calcula son responsables de la mitad del dinero que entró en bolsa durante el primer trimestre del año (80.000 millones de dólares).
    6. Por último, la incertidumbre global está provocando que, pese a lo barata que está la financiación en las naciones antes mencionadas, las compañías rechacen sistemáticamente oportunidades de inversión y prefieran dedicar su liquidez a recomprar acciones. De acuerdo con las estimaciones de JP Morgan, el equivalente a un billón y medio de dólares ($1,45bn para ser más exactos, el 3% del total mundial) será excluido de cotización bursátil por los propios emisores en el periodo comprendido entre 2011 y 2013. Es decir, no sólo entra un comprador artificial en el mercado que condiciona notablemente la demanda, sino que las empresas reducen drásticamente su oferta a fin de manipular contablemente su beneficio por acción y la remuneración al accionista. No es de extrañar la sucesión de máximos históricos en muchos índices alrededor del planeta.

    Como les decía al inicio, es este un análisis -trufado de charts, por cierto- objetivamente revelador de la aberración estructural en la que se manejan actualmente los mercados por gracia de aquellos que están llamados a tutelarlos. En la medida en que su acción perdura en el tiempo, la dependencia respecto a ellos se acrecienta y resulta más difícil que se pueda materializar su retirada de manera ordenada, en tiempo y forma. No sólo eso, al igual que en 2007, se está imponiendo en la deuda corporativa de peor calidad, alguna operación de LBO o ciertas inversiones inmobiliarias, la máxima crap is cash debido a la falta de retorno de los activos más seguros. Una distorsión en la percepción del riesgo que sólo tiene un culpable: los bancos centrales actuando en comandita con los Gobiernos.

    The trend is your friend dicen los seguidores del análisis técnico. Bien, es verdad. No nos han mandado a luchar contra los elementos. Pero que, al menos, sepamos todos qué es lo que mueve esta ola y el riesgo que corremos de quedar en porretas, en el supuesto más optimista, cuando la fuerza de su resaca nos arrastre mar adentro.

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