Joé, joé, joé, la que se está liando a lo tonto en China

En los últimos meses, y coincidiendo con el cambio en la dirección del Partido Comunista, han proliferado las noticias sobre la preocupante evolución económica de China.

Autor
Tags
    Tiempo de lectura5 min

    En los últimos meses, y coincidiendo con el cambio en la dirección del Partido Comunista, han proliferado las noticias sobre la preocupante evolución económica de China. A ella nos hemos referido nosotros también, con especial mención tanto a su burbuja inmobiliaria como al sostenimiento artificial de su actividad vía crédito, dos caras de la misma moneda (Valor Añadido, "La mayor burbuja de la historia sigue impasible su curso", 03-04-2013 y "China tiembla ante lo que su verdad esconde", 19-04-2013).

    Un accidente a punto de ocurrir que, sin embargo, comienza a recordar al cuento de Pedro y el lobo. A fuerza de repetirse, los avisos han ido perdiendo predicamento con el paso del tiempo. Pero, ya saben, es cuando se baja la guardia el momento en que los golpes resultan más dolorosos. No es hora, pues, de bajarla.

    Porque puede que estemos cerca del momento de la verdad. Se apilan en las últimas horas las advertencias sobre la inviabilidad del modelo económico y social del país. Algo que, de confirmarse, convertiría cualquier ilusión de recuperación global en una quimera y traería importantes consecuencias geopolíticas a las cuatro esquinas del planeta.

    Más nos vale, por tanto, prestar atención a lo que allí sucede.

    ¿Alarmismo injustificado? Atiendan a los siguientes enlaces y después me cuentan. Trataré de reproducirlos con la menor carga posible de juicios de valor:

    Wall Street Journal, "China cash crunch set to continue" (18-06-2013). El equivalente al Euribor local, tipo interbancario, ha pasado del 3,30% al 6,90% en los últimos 20 días, esto es: se ha más que duplicado. El banco central se niega a inyectar dinero adicional al sistema financiero, pese a las presiones de las principales entidades, preocupado por el exceso de financiación bancaria a corto plazo y el crecimiento desorbitado del crédito, cuyo volumen se ha multiplicado por 2,5 veces en los últimos cinco años, incrementando un 75% su peso en el creciente PIB (WSJ, "China wrestles with bank's pleas for cash", 18-06-2013 y The Telegraph, "Analyst says China's credit bubble is unlike anything in modern history", 16-06-2013). Para que se hagan una idea, antes del estallido de las burbujas estadounidense y japonesa, el aumento fue del 40% de sus respectivos productos interiores brutos. En lo que va de junio la bolsa local se ha desplomado más del 7%.

    FT Alphaville, "When liquidity meets control in China" (18-06-2013). Profundiza, recogiendo research de distintas casas, en los desequilibrios generados por la inyección masiva de dinero propiciada por el Gobierno chino en 2008. Su repetición supondría, en el entorno actual, la solución más inmediata para una nación a la que los distintos bancos de inversión no hacen sino rebajar sus expectativas de crecimiento hasta situarlos por debajo de la barrera ideal del 8% (Sober Look, "China's economy: new warning signs", 17-06-2013 y, si tienen curiosidad sobre su credibilidad estadística, lean tanto Caixin, "County cooked data on industrial output", 17-06-2013, como Reuters, "China estimates fake trade invoicing at $75 billion in January to April", 13-06-2013). Traería inflación, comiéndose los ahorros de los ciudadanos chinos (C), penalizaría la balanza por cuenta corriente en un entorno de debilidad de demanda mundial (X-M), deterioraría las finanzas públicas (G), causaría nuevas burbujas y ahondaría en el problema de sobrecapacidad de algunas industrias, caso del acero, el aluminio o el cemento (I). Vamos, como para salir corriendo.

    New York Times, "China's great uprooting: moving 250 million into cities" (15-06-2013). Un reportaje excepcional que revela los planes del Gobierno por seguir alimentando el flujo migratorio campo ciudad en un doble intento de, por una parte, mantener la deflación salarial y la competitividad en un momento en el que los costes laborales están repuntando y, antagónicamente, de reforzar el consumo interno y la consolidación de una boyante clase media. Sin embargo, el eje alrededor del cual gira este proyecto, esto es, la actividad industrial, se está debilitando. Las ventas caen, los márgenes sufren y las pérdidas abundan. El subsidio se ha convertido en el pan nuestro de cada día, cercenando de raíz el paso de una cultura empresarial de bajo valor añadido a otra diferencial en innovación (absolutamente imprescindible Financial Times, "Chinese industries: ambitions in excess", 16-06-2013). Y la alternativa de una renovada expansión masiva de infraestructuras irracionales no sólo es nido de corrupción –cuya erradicación es una de las prioridades formales del nuevo Ejecutivo- sino que está en la raíz de la precaria posición financiera de buena parte de la banca local. ¿Entonces? Sin empleo, el proyecto puede traer más conflicto social que paz económica y multiplicar los costes de su incipiente Estado del bienestar.

    Bloomberg, "China Insiders sell most shares in May in 4 years, UBS says" (18-06-2013). Pese al deprimente comportamiento del mercado de renta variable chino en los últimos cuatro años (menos 25% contra el más 34% del MSCI Global), directivos y accionistas vendieron en mayo acciones por un importe equivalente a 4.000 millones de dólares aprovechando la subida del 5,6% que tuvo lugar el mes pasado. Supone la mayor liquidación de los insiders locales desde junio de 2009 y coincide con la menor entrada de capital foráneo en China de los últimos seis meses (ver post de FT Alphaville antes citado). Sell in May and go far far away.

    Como ven, tras haber alimentado la fiera del crédito, esta amenaza con devorar a las autoridades chinas. Es verdad que nos encontramos en una economía casi cerrada, en la que buena parte del ciclo de circulación del dinero está controlado por el Estado, donde abundan las reservas públicas y y, por tanto, la capacidad para actuar financieramente sobre bancos y actividad real y en la que, hasta ahora, todos los gritos de ‘que viene el lobo’ han resultado ser falsas alarmas confundiendo a expertos y agoreros. El problema es que, en tanto llega su momento Minsky, si es que no estamos viendo ya sus primeros coletazos, sus desequilibrios siguen multiplicándose. Y, en la medida en que así ocurra, más dura será para todos la caída…

    Valor Añadido
    Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
    102 comentarios
    Por FechaMejor Valorados
    Mostrar más comentarios