¡Adiós BlackBerry, adiós! Apple se cobra otra víctima

Menuda perra ha cogido el Wall Street Journal con Blackberry. No hay día en que no ponga a la compañía antes-llamada-Research-in-Motion a los pies de los

Menuda perra ha cogido el Wall Street Journal con Blackberry. No hay día en que no ponga a la compañía antes-llamada-Research-in-Motion a los pies de los caballos de su viabilidad operativa y/o financiera. Hasta el punto de que uno llega a pensar que, si no está tan mal como advierte el diario estadounidense, lo acabará estando, víctima de una profecía autocumplida según el ciclo habitual: alarma de los clientes, menores ventas, mayor tensión en cuenta de resultados y tesorería, menor innovación, peor percepción de marca, menores ventas, y así sucesivamente. Argumentos no le faltan: abundan los malos presagios basados en datos objetivos. No hay dos sin tres y a iconos como Motorola (en manos de Google) o Nokia (en los calientes brazos de Microsoft) -ya cayeron Alcatel y Ericsson- le puede seguir BB. Víctima de los signos de los tiempos, ha visto cómo su cuota en Estados Unidos ha pasado del 50% al 3% en menos de una década coincidiendo con el auge de Apple, primero, y Samsung, después.

Esa es la realidad de la que hay que partir: BlackBerry se está quedando sin mercado de forma acelerada. Triunfan otros sistemas operativos; se generalizan los valores diferenciales que un día pudo tener, caso de la mensajería instantánea entre propietarios; la experiencia de usuario consolida el paso del teclado físico al de pantalla; la gestión del correo ha mejorado notablemente en otros competidores; y, lo que es peor, cualquier evolución está ya asociada a una enseña a la que el público ha puesto la etiqueta de ‘anticuada’ y cuyas novedades, por tanto, apenas le interesan. Vivo ejemplo de ello es el Q10 con el que, tras la experiencia táctil del Z10, BB perseguía reconciliarse con sus orígenes. Para Teknautas (aquí el análisis en vídeo), un buen producto con un resultado nefasto en ingresos para la firma canadiense.  Llegó, sin duda, tarde; cuando las deserciones ya habían sido masivas, incluso en su dominante ámbito empresarial.

Al calor de estas decepcionantes noticias, las informaciones sobre el futuro del fabricante de dispositivos móviles se han multiplicado en las últimas semanas. Primero de manera escalonada, ahora de forma torrencial. Los acontecimientos se están precipitando, gracias entre otras cosas a la formación en el seno de la compañía de un comité encargado de explorar posibles opciones estratégicas este mes de agosto. El hecho de que esté presidido por un exbanquero de Goldman Sachs que, a su vez, ha contratado a J.P. Morgan para que valore las distintas áreas de negocio, convierte en inevitable que un tufillo a operaciones corporativas flote a su alrededor.

De hecho, el pasado 30 de agosto, WSJ señalaba –al hilo de las declaraciones de uno de los consejeros de la compañía- que el Consejo de Administración se planteaba la venta de activos no estratégicos y el posicionamiento de BlackBerry como un productor de nicho, pese a las dificultades que tal estrategia encerraría en un negocio tan necesitado de escalabilidad para rentabilizar patentes y estrategia comercial como este (WSJ, "Director says Blackberry can survive as niche player", 30-08-2013). El escándalo del espionaje ciudadano en Estados Unidos, desvelado por Edward Snowden, pondría en valor la seguridad en las comunicaciones ofrecida por el software exclusivo de sus dispositivos y ayudaría a consolidar una demanda premium, alejada del mercado de masas, en tanto decidía qué hacer con el resto de su porfolio.

Sin embargo, menos de una semana más tarde, de lo que se habla es de un proceso de subasta acelerada que habría de concluir en noviembre y donde el objeto de la puja podría llegar a ser el conjunto de la sociedad. Algo que provocó que la acción se disparara ayer ante tal posibilidad. Una transacción por la que habrían mostrado interés tanto algunos prominentes fondos de capital riesgo como otros miembros de la industria tecnológica que se han quedado atrás en la pelea por la movilidad, caso de Lenovo. Y que perseguiría maximizar un valor que se ha reducido, en términos de cotización bursátil, un 95% desde sus máximos históricos, de 200 -cuando todo pintaba del color negro de sus carcasas- a 11 míseros dólares (WSJ, BlackBerry seeks a sale by November, 04-09-2013). Sic transit gloria mundi, la verdad. ¿Lo sabrán los que ahora sacan pecho ante tanta desgracia ajenanbsp;

No somos nadie. Y menos en el trepidante mundo de la tecnología. Servidor, mientras tanto, aferrado a su BlackBerry Bold como quien conserva un Seat 600 en el garaje, sabedor de que, al menos, le lleva donde quiere… mientras dura. Nos hacemos mayores. Definitivamente.

Buen fin de semana a todos.

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