Los gallegos de NCG, en armas judiciales contra el FROB

La llegada de Escotet al capital de NCG Banco no va a evitar que esa casa de los líos que ha sido NovaCaixaGalicia desde la fusión de

Foto: (Efe)
(Efe)

La llegada de Escotet al capital de NCG Banco no va a evitar que esa casa de los líos que ha sido Novacaixagalicia desde la fusión de Caixa Nova y Caixa Galicia hasta la llegada del venezolano pierda tal condición. Ahora son los empresarios gallegos que entraron en su capital a principios del 2012 los que han demandado al FROB por considerar que la información que recibieron en el momento de aquella firma era, por decirlo generosamente, inexacta y encaminada a facilitar artificialmente su decisión final.

La cronología de los hechos es la siguiente:

  1. El 1 de diciembre de 2010, y gracias al denodado empeño del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ve la luz el proyecto de una gran caja gallega, solución de ‘país’ que planteaba no pocas dificultades en términos de concentración regional, modelo de distribución o incompatibilidad de gestores. Aun así, pudo más la voluntad política que la racionalidad económica. La integración era requisito necesario para recibir del FROB los fondos necesarios para iniciar su restructuración.
  2. El 21 de julio de 2011 nace, cumpliendo con el requisito legal, NCG Banco. Al carecer de los recursos necesarios para asegurar su viabilidad financiera, la entidad es intervenida por el Fondo de Restructuración Bancaria el 30 de septiembre de ese año, dos meses y pico más tarde de su alumbramiento y apenas quince días después de que se materializara el traspaso de activos desde las instituciones con sede en Vigo y A Coruña. El FROB, que se hace con un 93,16% de su capital, entra en un Consejo de Administración presidido desde su origen por José María Castellano, ex-CEO de Inditex.
  3. El 1 de diciembre de 2011 vence el plazo legalmente establecido de un año para que, con motivo de la fusión que da origen a Novacaixagalicia, se produzcan los ajustes contra patrimonio neto que resulten de la ‘combinación de negocios’ entre ambas entidades. Se hacen por importe de 1.126 millones de euros, pero no se comunican al mercado. Viva la transparencia.
  4. El 16 de ese mes Novagalicia Banco anuncia el "inicio de la sustitución de capital público por privado con la incorporación al proyecto de los primeros inversores", diecisiete de los principales factótums empresariales gallegos que ponen 70,4 millones de euros a cambio del 2,59% del capital. Valoración total, toma ya: 2.718 kilos. Casi nada. Su entrada definitiva en NCG Banco se firma en enero del año siguiente.
  5. Es con motivo de la remisión de las cuentas del segundo semestre de 2011 a la CNMV, que NCG Banco realiza el 30 de abril de 2012, que los socios particulares que habían entrado apenas tres meses antes descubren el agujero patrimonial citado en el apartado 3. Un roto que situaba el nivel de solvencia en el 8,1%, por debajo del umbral regulatorio entonces en vigor del 10%, y colocaba la firma como entidad ‘en restructuración’ y no ya reestructurada.
  6. Una sorpresa que, entre otros motivos, conduce a que el 28 de noviembre de 2012 se produzca una nueva inyección de fondos públicos a la firma financiera, de acuerdo con el memorando aprobado por Bruselas, que convierte en papel mojado las acciones de aquellos que decidieron apostar por esa suerte de ‘proyecto nacional’ desde los sectores más dispares. El valor de su participación se queda entre cero y nada. El FROB pasa a ser propietario del 100% de los títulos de la entidad.

Pues bien, no tardaron tiempo los Añón, Jove, Tojeiro, Riberas y demás inversores, entre todos una parte sustancial del empleo y el PIB regional, en encontrar la arista jurídica para arremeter contra los gestores de NCG Banco por deslealtad en los números cuando acometieron su entrada conjunta. Una vez que han mordido hueso, no están dispuestos a soltarlo. De momento, la cosa va por las audiencias previas. Pero el tema va a tener, sin duda, recorrido. No sólo por la multiplicidad de instancias y la lentitud del sistema judicial español, que lo mantendrá vivo más tiempo del necesario, sino por los actores involucrados. Promete.

Por cierto, si el desenlace es favorable a sus intereses, ¿en qué situación quedará el propio Castellanos?

Buena semana a todos.

Valor Añadido
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
12 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios