¡Al ataque! Las cotizadas europeas (salvo las españolas) en el punto de mira
  1. Mercados
  2. Valor Añadido
S. McCoy

Valor Añadido

Por

¡Al ataque! Las cotizadas europeas (salvo las españolas) en el punto de mira

2015 va camino de batir el récord de fusiones y adquisiciones de 2007. Sin embargo, frente a lo que ocurrió hace ocho años, Europa va sustancialmente relegada. Morgan Stanley ve una oportunidad

Foto:

Interesante.

Las últimas operaciones corporativas, como la compra de BG Group por RD Shell o la de Mylan por Perrigo anunciadas a ayer, han situado el volumen total de fusiones y adquisiciones en lo que va de 2015 por encima del billón de dólares; en total 9.932 deals. A este ritmo la cifra final puede multiplicar por cuatro ese importe, situándose muy cerca de los niveles récord de 2007 ($4,3 billones).

La distribución sectorial es la siguiente (gentileza de WSJ):

placeholder

Entre las razones que están facilitando tal proliferación de transacciones, la leve mejora del entorno macro (razón principal esgrimida en su último informe por el FMI para justificar el estancamiento de la inversión privada, vid infra); los bajos tipos de interés, que abaratan la financiación; el exceso de tesorería del que disfrutan las empresas, debido a una mejora sustancial de su apalancamiento operativo durante la crisis; la ‘compra’ de productos y ahorros a un coste determinado de antemano, frente a la incertidumbre de proyectos ex novo; o la alta valoración de las acciones que facilitan los pagos con valores en vez de con caja.

placeholder

(vía Servicios de Estudios Financieros de Bankia)

Sin embargo, al contrario de lo que sucediera hace ocho años, la actividad está siendo sustancialmente inferior en Europa frente a Estados Unidos. Algo que, de acuerdo con los analistas de Morgan Stanley, puede estar a punto de cambiar. La compra de TNT Express por Fedex sería para el banco de inversión, de hecho, la primera de una larga cadena de adquisiciones de firmas europeas por estadounidenses a corto plazo que se vería favorecida por los siguientes argumentos:

1. Tipo de cambio: fortaleza del dólar que supone para los potenciales compradores menos desembolso para igual valor en euros. Una apuesta sobre saturada que… ¿se puede dar la vuelta? Hay que darse prisa.

placeholder

(vía SocGen)

2. Tipos de interés: la posible subida de tipos de interés en USA encarecería el coste del crédito. Hora de anticiparse.

placeholder

(vía MS)

3. Macro: recuperación palpable en Europa –como escribió ayer Ignacio de la Torre en El Confidencial- y dudas en Estados Unidos como pone de manifiesto que el índice de sorpresas económicas de esta última región se encuentre en bajo mínimos (Ver también chart anterior).

placeholder

(vía MS)

placeholder

(vía @MktOutperform)

4. Beneficios empresariales, con estimados positivos en la Eurozona por primera vez desde 2011 –gracias en parte a la moneda- frente a las lánguidas perspectivas de la primera potencia del planeta (-5% año sobre año en el S&P500 y -12% QoQ para el arranque de 2015).

placeholder

(vía MS)

placeholder

5. Mayor rentabilidad por dividendo en una zona que en otra, por encima los más de los casos del interés de la deuda financiera.

placeholder

6. Valoraciones más ajustadas en el Viejo Continente, por ejemplo en PER ajustado al ciclo o Price to Book, múltiplo sobre valor contable:

placeholder
placeholder

El frenesí comprador no sería liderado exclusivamente por las corporaciones sino también por las firmas de capital riesgo que, tras recientes captaciones y desinversiones, disponen de una ingente cantidad de fondos para invertir como acredita el cuadro que les adjuntamos a continuación, de la factoría del propio Morgan Stanley (cifras en miles de millones de dólares):

placeholder

El propio banco de inversión se atreve a dar una lista de compañías europeas susceptibles de ser opadas: Asos, Zalando, Beiersdorf, Bodycote, Burberry, Cobham, Danone, Hammerson, Hays, IHG, ITV, Kingfisher, Meggitt, Reckitt Benckiser, Smith & Nephew, Spectris, Syngenta, Tate & Lyle, Temenos, Tomtom, UCB, Vodafone, Weir, BP, Galp, Tullow.

Se echan de menos compañías españolas, algo que se justificaría desde varios punto de vista:

1. Una parte sustancial del IBEX 35 son negocios regulados. Y no se le escapa a muchos inversores ahí fuera que la seguridad jurídica española resulta, cuando menos, cuestionable.

2. Su principal exposición internacional es, en muchos casos, Latam -Brasil o México principalmente- sobre cuyos países hay no pocas dudas acerca de su desempeño inmediato (les recuerdo que es una recomendación de momentum).

3. Sólo una pequeña parte de ellas tendrían carácter transformacional para un comprador. España tiene un déficit estructural de tamaño en su entramado empresarial, tanto cotizado como no. Ya lo comentamos ayer en relación con Repsol.

4. Las estructuras de capital de las firmas más atractivas dificultarían la transacción debido al dominio de dueños particulares o de otros inversores.

Sea como fuere, esta locura de inicio de 2015 ya está teniendo fuera de nuestras fronteras efectos colaterales importantes como, por ejemplo, el debate sobre si hay o no un burbujón en las biotechs en Estados Unidos que haría sonrojar al de las puntocom de finales de los 90. El interés de las farmacéuticas por adquirir principios, la mayor parte de ellos en fase de estudio preliminar, que les permita producir medicamentos contra las tres Cs –cáncer, cardiovascular o CNS, sistema nervioso central- está detrás de un frenesí de valoraciones y compras que, antes o después, ¿terminará pasando factura?

placeholder

Como ven, argumentos hay para todos los gustos.

placeholder

Ustedes mismos.

Buen fin de semana a todos.

Unión Europea Acciones