Hay que solucionar la movilidad en las ciudades del futuro

Poco a poco las grandes ciudades siguen creciendo. Es una tendencia mundial según la cual en el año 2050 se estima que el 70% de los

Foto: El atasco permanente del nudo de Manoteras cada mañana entre las 7.30 y las 10.00. (EFE)
El atasco permanente del nudo de Manoteras cada mañana entre las 7.30 y las 10.00. (EFE)

Poco a poco las grandes ciudades siguen creciendo. En el año 2050 se estima que el 70% de los habitantes de la tierra vivirá en grandes urbes. Y sin duda hay que preparar el terreno para ese gran desplazamiento hacia los entornos urbanos. El transporte es un aspecto clave. Solo hay que analizar lo que está ocurriendo en las grandes ciudades norteamericanas y en las del resto del mundo, como es el caso de Los Ángeles, México DF, Tokio o París. Y por supuesto Madrid o Barcelona no se libran de esta situación.

Según un estudio elaborado por la 'app' DriveSmart, los conductores de coches en las grandes ciudades españolas, como Madrid o Barcelona, pierden un año y cuatro meses de su vida de media en los desplazamientos en coche para ir y venir del trabajo. Entre una hora y una hora y media cada día. Y eso es algo que si ahora ya no es razonable mucho menos lo es pensando en que en el futuro las ciudades serán mucho más grandes.

Pensando en el automóvil

Estados Unidos fue un país pionero en el uso del automóvil. Las grandes carreteras, las amplias avenidas dentro de las ciudades y sobre todo las calles muy amplias y largas han sido la clave de un fuerte crecimiento. Las ciudades se fueron haciendo muy grandes, pero con muchos viales, y las cosas se hicieron pensando en el automóvil. El coche es clave en la sociedad americana.

En Europa, con ciudades mucho más viejas, con distancias más cortas y con calles estrechas, las cosas no han podido evolucionar de una manera tan fácil como en Estados Unidos durante todos estos años. Pero, por ejemplo, Alemania sí desarrolló una amplia red de autopistas y vías de alta capacidad con las que se facilitaban los desplazamientos entre ciudades.

Aun así, la red alemana ya está empezando a saturarse y los grandes atascos forman parte del entorno diario. Pero poco a poco se están tomando medidas para mejorar accesos a la ciudad, para ampliar zonas de aparcamientos y hacer el extrarradio un poco más amigable para los desplazamientos en automóvil, con vías más anchas y más espacios abiertos.

Hay otras ciudades europeas en las que el tráfico es ya un gravísimo problema y hay que buscar soluciones con urgencia. Pero los políticos parece que miran para otro lado cuando hay que hablar del tráfico, un problema que afecta por igual a todos los ciudadanos. Si París es una ciudad caótica, en el caso de Madrid es una auténtica locura, y creo que no está muy lejos de lo que ocurre en Barcelona.

En la zona norte de Madrid, la salida por la A-1 es el caos más absoluto. Es materialmente imposible que cada día se desplacen los miles de personas que quieren llegar a sus puestos de trabajo en coche, que lo hagan todos a la misma hora y por unos viales pensados con los pies. Hay que intentar solucionar este caos.

Atasco en la A-4, a la altura del Cerro de los Ángeles, en el término municipal de Getafe, en Madrid. (EFE)
Atasco en la A-4, a la altura del Cerro de los Ángeles, en el término municipal de Getafe, en Madrid. (EFE)

No se pueden crear barrios al estilo de las ciudades norteamericanas, con grandes viales de tres y cuatro carriles, con grandes rotondas y muchos espacios verdes, si luego todo acaba en una rotonda absurda que está siempre colapsada. Y les hablo de Sanchinarro, un barrio nuevo en el que hace falta el coche para moverse a cualquier parte por las grandes distancias, pero del que no se puede salir en coche porque el atasco es permanente. Y lo mismo ocurre con el barrio de Las Tablas, aunque este último si está algo mejor comunicado gracias a su salida a la M40.

San Sebastián de los Reyes está desarrollando un plan urbanístico brutal, con miles y miles de casas nuevas, en una zona bastante alejada del centro urbano en la que hace falta el coche para desplazarse. Pero la única solución para llegar al centro de la capital es un metro que da la vuelta por todo el norte de Madrid y un tren de cercanías, sin duda la solución perfecta para ir a Madrid, que tiene un aparcamiento para unos 250 coches. ¿Y cuando llega el ciudadano 251, qué hace con el coche por allí?

Cada vez que se vende un coche nuevo, todas las administraciones se frotan las manos: Hacienda por el IVA del vehículo, la comunidad autónoma por el impuesto de matriculación y el ayuntamiento por el IVTM. Se favorece la venta de coches para poder cobrar los impuestos correspondientes, pero luego nadie se acuerda que con todos esos impuestos, supuestamente, también se paga que alguien haga algo por favorecer la movilidad. Si se crea un gran barrio con miles de casas, habrá que asegurar la movilidad de esos miles de ciudadanos. Los aparcamientos disuasorios son la clave, pero en España nadie quiere oír hablar de ello entre nuestras clases dirigentes. Es mejor crear más atascos, poner más multas, más contaminación…

Automaníacos
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios