Solo quieren más recaudación de impuestos

El nuevo Gobierno ha anunciado una subida de los impuestos al gasóleo que va a suponer en una primera fase 700 millones de ingresos adicionales que llegarán hasta los 2.100 anuales

Foto: No hay que subir el impuesto del gasóleo, sino crear infraestructuras de GNC, de GLP o de recarga para coches eléctricos.
No hay que subir el impuesto del gasóleo, sino crear infraestructuras de GNC, de GLP o de recarga para coches eléctricos.

Ya tenemos un nuevo presidente instalado en La Moncloa y ya se conocen los primeros pasos que va a dar para 'ayudar' al sector del automóvil. Una subida de los impuestos para el gasóleo, el combustible más utilizado en España. Esta subida va a suponer en una primera fase 700 millones de euros de ingresos adicionales que llegarán hasta los 2.100 millones anuales. Impuestos que pagarán todos los que conduzcan un coche diésel.

Los principales mercados europeos apuestan por los impuestos más altos al consumo de carburante, pero al mismo tiempo por unos más bajos a la adquisición de un vehículo nuevo. Todas las asociaciones del sector del automóvil llevan años pidiendo que se cambie la fiscalidad, pero sin que se pierda dinero de recaudación. Y por ello piden que se incrementen los impuestos a los carburantes para con ello conseguir que se utilice menos el coche, pero sin incrementar la presión fiscal. A cambio piden que se reduzcan los impuestos a la compra de coches nuevos, una buena forma de tratar de quitar coches viejos de la circulación.

El nuevo gobierno ya ha tomado la primera decisión, la más sencilla: subir el impuesto del gasóleo. El sector del transporte profesional queda exento de esta subida, pero no así los vehículos comerciales pequeños, los encargados del reparto urbano, que sí van a tener una subida en el precio del carburante que podrá llegar hasta los 0,15 euros de euros por litro. Los taxistas si podrán utilizar ese gasóleo profesional, pero no los vehículos VTC, los Uber o Cabify. Pero los que pagaremos esa subida seremos todos los ciudadanos que tenemos un coche de gasóleo. Vamos, los mismos que pagamos todo siempre.

El diésel pierde terreno en España.
El diésel pierde terreno en España.

Los constantes anuncios de diferentes ayuntamientos, entre ellos Madrid y Barcelona, de que van a prohibir los vehículos diésel ha hecho que por primera vez en muchos años se vendan más coches de gasolina que de gasóleo. Con este incremento impositivo las ventas de coches diésel van a caer muy fuerte, con un descenso de al menos un 20% en los próximos meses. Cerca del 70% de los vehículos que se fabrican en España tienen motorización de gasóleo y nuestras fábricas van a sufrir con este nuevo palo al sector de automoción. Pero eso no parece importar a nadie en el Gobierno.

Se ha subido el impuesto al gasóleo, supuestamente porque es más contaminante que la gasolina, pero alguien del Gobierno se habrá parado a pensar (¡qué bonita palabra!) que si las ventas de vehículos de gasolina aumentan frente a los de gasóleo, cada coche nuevo emite cerca de un 30% más de CO2 que el diésel al que sustituye. España lleva años sin cumplir los compromisos de emisiones, es de los países de la Unión Europea (UE) que más se alejan de las previsiones.

Los españoles vamos a pagar a partir de ahora más dinero de impuestos, pero ese dinero no se va a utilizar en hacer más escuelas, hospitales o incluso en mantenimiento de nuestras carreteras, sino que se utilizarán para pagar las multas por emitir más CO2 que lo que tenemos establecido.

Desde esta columna les he comentado muchas veces que el gasóleo ha sido muy malo para la automoción, fue un error estratégico de la UE en los años ochenta, al decidir que era mejor reducir las emisiones de CO2 a costa de que aumentaran mucho las de óxidos nitrosos, partículas no quemadas y demás agentes realmente contaminantes. Un error que llevamos muchos años pagando con nuestra salud todos los ciudadanos europeos.

Solucionar la contaminación

Ahora, que es el momento de tratar de enmendar el error y de solucionar un grave problema estructural, los españoles nos estamos quedando nuevamente a la cola de Europa. Vamos, como siempre. En todos los países se están haciendo fuertes inversiones para acelerar la llegada de los nuevos carburantes, sobre todo del coche eléctrico. Pero España, está en otra guerra. A nuestros políticos, llámese Mariano Rajoy, o Pedro Sánchez o cualquiera de los que vienen, lo único que les importa es recaudar el máximo dinero posible con todo tipo de impuestos y luego invertir cero en las cosas que realmente le interesan a los ciudadanos. Eso sí, siempre buscan temas en los que poder gastar ese dinero que sean lo más productivos posible, como el AVE. O el pago de los apoyos recibidos para llegar gobernar.

Si realmente el nuevo Gobierno quisiera solucionar algo de la contaminación, que es un argumento que han planteado para esta subida del gasóleo, se plantearían otras opciones. En este momento, con las normas anticontaminación existentes, la única opción peor que un coche de gasóleo moderno es uno de gasolina. Es mucho mejor uno de gas natural o de GLP, un híbrido, o un híbrido enchufable, pero sobre todo uno eléctrico o de hidrógeno. Y si no se pueden implementar por ahora estas nuevas tecnologías, lo mejor es seguir con el diésel, con los nuevos motores Euro 6D TEMP.

¿Cuánto dinero va a gastar el nuevo Gobierno en ampliar las infraestructuras de gas natural y de GLP o de puntos de recarga para coches eléctricos? Creo que cero, o lo más parecido a esa cantidad. De momento ya tienen bastante con intentar ponerse de acuerdo con todos sus socios que les han llevado a La Moncloa. Para inversiones en algo interesante ya hablamos en la siguiente legislatura, que en esta con aumentar los impuestos y 'pagar sus peajes' ya tienen bastante trabajo.

Automaníacos
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