La verdadera razón de la tecnología mild-hybrid en los coches (no es para engañar)

La tecnología mild-hybrid (hibridación suave) no está desarrollada para engañar a las autoridades españolas, es una forma más de conseguir reducir las emisiones de CO2, la

Foto: Casi todo los fabricantes ofrecen ya la tecnología Mild-Hybrid, por ejemplo en Mercedes con la denominación EQ Boost.
Casi todo los fabricantes ofrecen ya la tecnología Mild-Hybrid, por ejemplo en Mercedes con la denominación EQ Boost.

La tecnología mild-hybrid (hibridación suave) no está desarrollada para engañar a las autoridades españolas, es una forma más de conseguir reducir las emisiones de CO2, la verdadera espada de Damocles que tiene sobre su cabeza el sector del automóvil en el mercado europeo. Los fabricantes tienen una obsesión con reducir las emisiones de CO2, porque de lo contrario van a pagar unas fuertes multas de la UE. Para ello, han desarrollado la tecnología mild-hybrid, pero también la que permite el uso de gas natural o de GLP o los híbridos enchufables... cualquier cosa antes que pagar multas.

En las últimas semanas se habla mucho de que la tecnología mild-hybrid es un engaño, que es un nuevo sistema pensado para conseguir la etiqueta ECO, pero nada más lejos de la realidad. Las grandes multinacionales, las marcas japonesas, coreanas o norteamericanas, incluso las europeas, saben poco de la legislación española del automóvil. Además, les afecta muy poco dados los volúmenes de venta en España de esos modelos, frente a lo que son las estrategias mundiales. En los despachos de Detroit, Tokio o Seúl nadie está pendiente de qué tecnología hay que utilizar para conseguir una etiqueta ECO en España. Muchas veces, ni siquiera saben dónde está España.

Se habla mucho de la relación entre la etiqueta ECO y la tecnología mild-hybrid. En realidad es un sistema que permite reducir las emisiones de CO2 gracias a una optimización del sistema eléctrico del vehículo. Esto permite que un coche pueda funcionar en algunas condiciones con el motor térmico apagado, lo que reduce consumos y emisiones. Pero en realidad no tiene un motor eléctrico que mueva el vehículo y por ello no son en realidad modelos híbridos con dos motores independientes.

La DGT ha concedido la etiqueta ECO a los vehículos equipados con esta tecnología y ahora se ha creado una gran polémica por ello. Pero la polémica viene porque la DGT haya decidido darles esa etiqueta, pero en ningún caso porque los fabricantes alemanes, o coreanos hayan buscado una tecnología para engañar a las autoridades españolas.

Las marcas de coches se enfrentan a cuantiosas multas por las emisiones de CO2 a partir de 2020. Y por ello utilizan todos los sistemas tecnológicos a su alcance para reducir dichas emisiones. En este sentido hay que destacar sistemas como el GLP o el gas natural comprimido, por supuesto los híbridos, los híbridos enchufables y los modelos eléctricos. Pero en cualquier caso todos los fabricantes buscan reducir al máximo sus emisiones de CO2 por su propio interés. Y ahí es donde entra la tecnología mild-hybrid que no busca en ningún caso engañar a las autoridades españolas o a los usuarios, solo reducir las emisiones.

Más emisiones

El mercado europeo se encuentra ante una grave situación. Tiene que reducir, si o si, las emisiones de CO2, tiene que conseguir que se vendan coches que emitan y consuman menos. Pero la realidad es que las emisiones suben por tres razones fundamentales. La primera de ellas, que ante la polémica y las declaraciones de algunos políticos diciendo que van a prohibir los diésel, los clientes compran coches de gasolina que emiten bastante más CO2. La segunda que las nuevas tendencias hacen que se vendan más modelos todocamino, que son más grandes, más pesados, menos aerodinámicos, y que por ello emiten más CO2 que los turismos. Y la tercera es que la Unión Europea ha cambiado la manera de medir esas emisiones de CO2 en los vehículos, lo que hace que el mismo coche que antes emitía 100 g/km, por ejemplo, ahora emita 110 o hasta 120 g/km, solo porque se miden de otra manera, aunque las emisiones sean las mismas.

La Unión Europea debería potenciar al máximo todas estas nuevas tecnologías, gas natural, GLP, híbridos, enchufables o eléctricos, y por supuesto también esta mild-hybrid. Debería apoyarlas para reducir las emisiones, para conseguir esa tan cacareada descarbonización de la sociedad europea. De momento, la política europea lo único que hace es aumentar esas emisiones. Pero a los políticos de Bruselas les viene muy bien esta situación, porque las multimillonarias multas que van a cobrar a los fabricantes a partir de 2021 supondrán más dinero para gastar en todo lo que se les ocurra y eso es lo que les gusta a los políticos. En Europa hay 13,8 millones de empleos que dependen directamente del sector industrial del automóvil, puestos de trabajo que cada día están más en peligro, algo que a los políticos de Bruselas parece que les importa muy poco.

Automaníacos
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