Lo que debe hacer la Unión Europea para estimular la venta de coches eléctricos

Europa sigue con uno de los problemas básicos de la electrificación masiva del parque automovilístico: la falta de infraestructura de recarga

Foto: La mejor infraestructura de recarga en Europa está en Noruega, el paraíso para el coche eléctrico.
La mejor infraestructura de recarga en Europa está en Noruega, el paraíso para el coche eléctrico.

Las ventas de coches eléctricos suben en el mercado europeo, pero por debajo de las expectativas de la Unión Europea. Pese a ello, en lo que va de año se han duplicado las ventas de vehículos eléctricos (+88%) en Europa y también crecen las de otros modelos electrificados de una u otra forma. Lo mismo ocurre en el mercado español, donde los eléctricos evolucionan positivamente, pero siguen suponiendo menos del 1% del mercado.

A pesar de la escasa producción de baterías para todos los nuevos modelos que llegarán pronto al mercado, los fabricantes apuestan por la electricidad como el único modo de conseguir cumplir con las exigentes normativas de emisiones que entrarán en vigor en 2020. Pero seguimos con uno de los problemas básicos de la electrificación masiva del parque: la falta de infraestructura de recarga.

La Asociación Europea de Constructores de Automóviles (ACEA), la Asociación de la Industria Eléctrica Europea (Eurelectric) y el grupo verde Transport & Environment (T&E) han acordado de forma conjunta unirse para demandar a las instituciones europeas que promuevan el acceso a la recarga de coches eléctricos de forma masiva. Las tres asociaciones han firmado lo que denominan una llamada a la acción que facilite una rápida transición hacia las infraestructuras de recarga de vehículos eléctricos.

Un punto de recarga para coches eléctricos en Ostfildern (Alemania). (Reuters)
Un punto de recarga para coches eléctricos en Ostfildern (Alemania). (Reuters)

La movilidad eléctrica juega un papel crucial en la descarbonización del transporte por carretera y en la consecución de los ambiciosos objetivos climáticos que se impone Europa. Ahora Bruselas debe dar pasos para garantizar que los ciudadanos puedan conectarse a un punto para recargar sus vehículos. Mientras que en Noruega y Holanda hay una amplia red de recarga, en otros países, como España, los puntos de recarga públicos y que de verdad funcionan son escasos.

No hay que olvidar que en España, por ejemplo, más del 70% de los vehículos del parque automovilístico no tiene una plaza de aparcamiento propia. Y de los que la tienen, en muchos casos no pueden hacer una instalación específica para su coche por las condiciones particulares de su garaje.

Hay otro problema añadido con la autonomía de los vehículos eléctricos, todavía insuficiente para poder hacer un viaje largo. Pese a que los fabricantes desarrollan coches con más autonomía, sin duda esta no es la solución de futuro porque para poder tener 500 kilómetros de autonomía con las baterías actuales hay que instalar más de 500 kilos de baterías. Y eso es un despilfarro energético y económico. Lo que hacen falta son puntos de recarga rápida en las carreteras y en las ciudades, como los hay en Noruega, por ejemplo.

Desde Bruselas se habla mucho, pero se decide bastante poco, al menos en lo que se refiere al automóvil. Llevan años negociando para rebajar el IVA en la adquisición de vehículos eléctricos, por su casi nula contaminación en la utilización, pero aún no hay un acuerdo global.

La movilidad eléctrica juega un papel crucial en la descarbonización del transporte por carretera y en la consecución de los ambiciosos objetivos climáticos que se impone Europa

Esperar a la Comisión Europea

La falta de infraestructuras también es un tema que se ha analizado muchas veces en Bruselas, pero también con escasos resultados concretos. Hace unas semanas la Comisión Europea anunció un plan para instalar un millón de puntos de recarga en toda la Unión Europea, pero es un plan a largo plazo, para 2025. Y no hay planes más concretos del proyecto.

La petición que hace este consorcio de empresas también plantea que Bruselas promueva el cambio de modelo de uno con motor térmico a otro eléctrico. El despliegue masivo de la infraestructura de puntos de carga por todos los países de la Unión Europea conllevará claros beneficios para los usuarios y para las ciudades, por la reducción de la contaminación ambiental. Pero también será beneficioso para el sistema eléctrico, la industria automovilística y la sociedad en su conjunto, como afirman los firmantes de dicha petición.

Para que la movilidad eléctrica sea una realidad, es necesario un rápido despliegue de la infraestructura de recarga, tanto en el hogar como en el trabajo y en la carretera, para que la adquisición de vehículos eléctricos se convierta en una experiencia sencilla y sin obstáculos. Además, este apoyo a la creación de puntos de recarga sería una demostración de la seriedad de la apuesta por la electrificación. Y sobre todo, una manera de quitar la incertidumbre que en estos momentos atenaza a los compradores ante el reto de tener que decidir qué tipo de vehículo adquirir.

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