La estrategia y el gran líder para la fusión PSA y Fiat

La más que posible fusión entre el grupo francés PSA y el consorcio italo-norteamericano Fiat Chrysler demuestra una vez más la importancia de un líder carismático

Foto: Carlos Tavares saluda al Rey Felipe VI en la visita a la fábrica de Opel en Figueruelas, a principios de octubre.
Carlos Tavares saluda al Rey Felipe VI en la visita a la fábrica de Opel en Figueruelas, a principios de octubre.

La más que posible fusión entre el grupo francés PSA y el consorcio italo-norteamericano Fiat Chrysler demuestra una vez más la importancia de un líder carismático al frente del sector industrial del automóvil. Carlos Tavares es, sin duda, el gran protagonista de este acuerdo que va a llevar a la creación de un líder mundial de la automoción.

Hace unos meses saltaba la noticia de las negociaciones para un posible acuerdo entre el grupo Fiat-Chrysler y la alianza Renault Nissan buscando un proyecto de fusión similar al anunciado ahora. Ese acuerdo no llegó a producirse por diversos motivos, pero sin duda un punto clave fue la ausencia de un líder capaz de solucionar todos los problemas que pudieran surgir tras el acuerdo.

La alianza Renault Nissan estaba basada, desde su creación, en un líder carismático como Carlos Ghosn, que fue capaz de solucionar los graves problemas de Renault y los de Nissan creando una alianza muy fructífera para ambas compañías. Fue precisamente la salida del ejecutivo de origen libanés la que ha hecho que la alianza pase a vivir nos momentos complicados. Hasta el punto de buscar nuevos apoyos mediante fusiones con otras empresas.

En el caso del grupo Fiat ha ocurrido algo parecido. Atravesaba un momento muy complicado, estaba al borde de su desaparición, y llegó un líder carismático como Sergio Marchionne que consiguió pasar de que la compañía estuviera a un paso de ser adquirida por General Motors a comprar el tercer fabricante norteamericano de vehículos, el grupo Chrysler. Y eso en solo unos años en los que su compañía crecía sin parar. Su prematuro fallecimiento ha dejado, como en el caso de la Alianza Renault Nissan, al grupo Fiat Chrysler buscando un socio.

Ahora, el grupo Fiat Chrysler necesita un nuevo líder y de ahí que llegue este posible acuerdo de fusión con el consorcio francés PSA. El más que posible nuevo grupo franco italiano fabricaría cada año 9 millones de vehículos, lo que le posicionaría como el cuarto grupo de automoción a nivel mundial. Este nuevo grupo ya tiene una persona con el carisma necesario, Carlos Tavares.

Detrás de Tavares hay una historia de éxito. Estaba integrado en el equipo de Carlos Ghosn, pero ante la imposibilidad de enfrentarse a nuevos retos más importantes por debajo de Ghosn, decidió fichar por el grupo PSA. El consorcio francés, con sus marcas Peugeot, Citröen y DS estaba muy centrada en el mercado chino. Pero en ese mercado solo se vende lujo, como Ferrari, Porsche o Audi, o coches de precio muy bajo. Y ninguna de las dos opciones están en la cartera de producto del grupo PSA.

Estrategia

Decidió cambiar de estrategia, abandonar poco a poco el mercado chino y centrarse en conseguir vender productos de calidad a su precio real de mercado. Optó por comprar la marca Opel a General Motors y seguir creciendo en ventas y en beneficios. Una apuesta sin duda muy arriesgada pero que está dando sus resultados desde el primer día.

Tras los pasos de Tavares hay un equipo que trabaja las 24 horas del día los 365 días del año, un equipo que busca retos cada día y que los saca adelante sea como sea. Ese empeño, ese esfuerzo diario es lo que está permitiendo al grupo PSA crecer cada día. Todavía quedan algunos flecos para este posible acuerdo de fusión con Fiat, que no es todavía una realidad. Pero llevaría a crear un gran consorcio de automoción, con implantación en Europa y Estados Unidos, pero también en otras regiones como América del Sur.

Este acuerdo con el grupo Fiat es muy importante para el futuro. Los equipos de trabajo de ambas compañías van a tener a partir de ahora un trabajo durísimo, pero al menos tienen un objetivo claro, crecer, mejorar su economía de escala, su rentabilidad y poder enfrentarse a nuevos retos. Eso es lo que requiere la industria de automoción actual, que se enfrenta a los retos más importantes de la historia, a la electrificación, la conectividad, el coche autónomo y el coche compartido en lo que será la movilidad del futuro. Para todos esos cambios hace falta un líder con carisma como es Carlos Tavares.

Tavares ha revolucionado el sector de automoción por la rapidez con la que se toman las decisiones en su compañía. Mientras que en otros grandes grupos se analizan las opciones durante mucho tiempo, y solo cuando hay la casi certeza del acierto, entonces se pone en marcha. Con el estilo de Tavares, se analizan los proyectos, pero en cuanto tienen una cierta viabilidad se ponen en marcha, con mucho esfuerzo y sin parar de analizar el proyecto en su evolución diaria. Es un proceso que lleva mucho más trabajo, pero que tiene muchas más opciones de éxito en un mundo tan cambiante como el de la automoción actual.

La generación de los grandes líderes del sector de automoción ha tenido un grupo de personas ilustres en los últimos años. Carlos Goshn, Sergio Marchionne o Dieter Zetsche, de Mercedes-Benz, han sido los más brillantes, pero por distintas razones ya no están. Ahora, la nueva generación de presidentes carismáticos tiene a Carlos Tavares como uno de los alumnos más avanzados.

Pero también a Herbert Diess, un líder carismático para el Grupo Volkswagen que ha dado la vuelta a una situación complicada y que apunta un futuro brillante. O a Luca de Meo, el presidente de Seat, que en solo unos años ha llevado a la marca española a lo más alto del mercado, al mayor crecimiento de su historia y al mejor futuro. Pero, sobre todo, ha logrado un buen posicionamiento de Seat dentro del grupo Volkswagen. Hay otro líder indiscutible, Hakan Samuelsson, que sabido dar un cmabio total a la marca sueca Volvo, adquirida por Geely, y ponerla en cifras récord de ventas, de facturación y de beneficios.

A todos ellos hay que sumar a Elon Musk, un líder indiscutible, pero imprevisible, que ha conseguido posicionar en lo más alto una marca nueva dentro del sector de automoción. Tesla es una compañía atípica, que nunca en su historia ha logrado ganar dinero, pero es una referencia del coche eléctrico. Y por ello, Musk es sin duda otro de los personajes clave del sector de automoción.

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