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¿Cambiará el acuerdo nuclear la política exterior de Irán?
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¿Cambiará el acuerdo nuclear la política exterior de Irán?

¿Se moderarán las políticas exteriores de Irán tras el acuerdo? La historia sugiere que cuando los países se integran más en la economía global tienen nuevos incentivos para mantener la estabilidad

Foto: Estudiantes iraníes forman una cadena humana alrededor de una planta en Isfahán, al sur de Teherán. (Reuters)
Estudiantes iraníes forman una cadena humana alrededor de una planta en Isfahán, al sur de Teherán. (Reuters)

Al cerrar elacuerdo con Irán, la Administración Obama ha tenido cuidado en destacar que se trata exclusivamente de un acuerdo sobre la cuestión nuclear. “[El acuerdo] soluciona un problema en particular” explicó el presidente en su conferencia de prensa del pasado miércoles. Y los partidarios y críticos rápidamente sugieren, de igual modo, que este movimientoes muydiferente a la apertura de China realizada por Richard Nixon, que transformó al gigante asiáticoy a sus relaciones con el resto del mundo. Irán, después de todo, es un país sin escrúpulos que grita “muerte a Estados Unidos” y financia el terror antiestadounidense a través de Oriente Medio.

Sin embargo, recordemos cómo estaba China cuando Henry Kissinger realizó su viaje secreto a Pekín en julio de 1971. Mao Zedong era, sin lugar a dudas, el líder más radicalmente antiestadounidense del mundo, apoyaba a grupos guerrilleros violentos de todaAsia y más allá. Y a pesar de que no gritaba “muerte a Estados Unidos”, Pekínera el principal patrocinador de los norvietnamitas, enviaba tropas, reservas y fondos para matar a soldados estadounidenses todos los días. A su vez, el país se encontraba en medio de la revolución cultural, uno de los períodos más bárbaros de la historia moderna de China.

Inicialmente, la apertura de China no cambió nada de esto. Durante las charlas que involucraban a Nixon, Kissinger, Mao y al premier chino Zhou Enlai, los chinos se negarona finalizar su apoyo al régimen norvietnamita o, incluso, a alentar a Hanói anegociar seriamente con Washington. De hecho, mientras Nixon y Kissinger hablaban con los chinos, aumentaba el envío de armas de Pekína Vietnam del Norte. El historiador Qiang Zhai, cuyo libro trata sobre la implicación de China en la Guerra de Vietnam, se basa en archivos y documentos chinos que reflejan que, entre 1971 y 1972, los envíos de china de armas, artillería, radiotransmisores y vehículos ascendieron bruscamente. Y, al igual que ahora escuchamos que se podría haber firmado un acuerdo mejor con Irán,entonces los conservadores acusarona Nixon de haber renunciado a Taiwán, argumentando que, en vez de ceder el puestode Taiwán en la ONU a Pekín, Washington podría haber hecho más para negociar un acuerdo con asiento doble.

No obstante, con el tiempo, China frenó su apoyo a los movimientos revolucionarios en países como Indonesia, Malasia y Tailandia. Además, sus relaciones con Vietnam se deterioraron, por muchas razones, pero ciertamente la apertura haciaEstados Unidos fue una de ellas. Estos cambios llevaron a un cambio total enla política exterior de China, pero siete años después de las reuniones con Kissinger, bajo un nuevo líder chino, Deng Xiaoping, quien primero consolidó el poder y luego rompió con la visión del mundo revolucionaria de Mao.

La línea dura que se opone al acuerdo

Respecto a Irán, hagamos varias advertencias. El movimientode China hacia el Oeste fue avivadopor su ruptura conla Unión Soviética y, tal vez, su aislamiento total. Irán no seenfrenta a una amenaza de seguridad tan grave. Además, como país productor de petróleo que, incluso bajo sanciones, obtiene decenas de miles de millones de dólares en ingresos, nunca ha estadoverdaderamente aislado. Sin embargo, a Teheránclaramente le amarga ser tratado como un paria en el mundo. Una nueva generación de iraníes ha demostrado esta frustración de diversas maneras. Y un nuevo conjunto de líderes, que tienen algo de influencia pero no el control total, desea restaurar Irán para que se encuentre en una posición más normal.

¿Acaso eso significará que las políticas exteriores de Teherán se moderarán? La historia sugiere que cuando los países se integran más al mundo y a la economía mundial, tienen más incentivos para mantener la estabilidad. Ciertamente, esta es la razón por la cual varios partidarios de línea dura en Irán se oponen al acuerdo nuclear. Creen que esto llevará a la República Islámicahacia una dirección equivocada, una que podría suavizar el extremo revolucionario del régimen.

Por supuesto, Irán perseguirá sus intereses nacionales y habrá oportunidades en las cuales estos claramente entrarán en conflicto con la política estadounidense. Sin embargo, en los desafíos actuales más urgentes de los Estados Unidos en Oriente Medio, (la amenaza del Estado Islámico y la estabilidad de los gobiernos de Irak y Afganistán), Irán y Estados Unidos en realidad poseen intereses superpuestos(sí, Irán está financiando milicias en Irak y Siria pero son la única fuerza eficaz sobre el terreno que está luchando contra el Estado Islámico,¿debería detenerse?). La guerra sectaria en Oriente Medio, que está siendo alimentada tanto por los suníescomo por los chiíes, continuará. No obstante, finalmente Washington y otros podrán hablar con ambos lados acerca de la división para intentar negociar una reducción de las tensiones.

No ocurrirá ningún cambio significativo en Irán en los próximos meses. No ha sucedido en China. Ni tampoco en Cuba o en Birmania. Sin embargo, en los próximos diez años, si hay mayor contacto, comunicación, comercio y capitalismo entre Irán y el resto del mundo, sin duda que esto gradualmente habilitará a aquellos iraníes que vean el destino de su país como parte del mundo moderno, y no en oposición a éste.

La dirección electrónica de Fareed Zakaria es comments@fareedzakaria.com.

© 2015, The Washington Post Writers Group

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