Trump lidera un ataque global de los populistas contra los bancos centrales

Los líderes populistas de todo el mundo coinciden en atacar la independencia de sus bancos centrales para impulsar la economía a corto plazo. Esto podría tener consecuencias devastadoras

Foto: Donald Trump. (Reuters)
Donald Trump. (Reuters)

En el mundo democrático actual se está desarrollando una lucha de poder que podría ser la consecuencia más dañina del populismo. Los líderes elegidos -desde el presidente Trump hasta el turco Recep Tayyip Erdogan pasando por el indio Narendra Modi - han estado continuamente atacando la independencia de sus bancos centrales nacionales. Y esto podría acabar muy mal.

Antes, una breve historia de los bancos centrales modernos. Tal y como señala 'The Economist', en la década de los 70 los políticos usaron los bancos centrales para inflar la economía antes de las elecciones y ganarlas. Esto creó una ola de inflación que paralizó la economía y causó una incalculable miseria. Por ejemplo, la clase media vio cómo sus ahorros personales se evaporaron en apenas unos pocos años.

Como resultado, durante las últimas tres décadas, los países de todo el mundo han otorgado más independencia a sus bancos centrales. Los Estados Unidos han liderado esta iniciativa. Paul Volcker, director de la Reserva Federal (Fed) durante las presidencias de Jimmy Carter y Ronald Reagan, aseguró la independencia de la Reserva Federal y y dejó atrás lo peor de la "estanflación" que deterioró la economía estadounidense durante esta década.

Ahora mismo, Trump está liderando el cambio en la dirección contraria. Su ataque a la Reserva Federal es frontal: no solo exige que baje los tipos de interés sino que también pide que se comprometa a tomar medidas de emergencia a la hora de impulsar la economía -en un momento de crecimiento robusto y de bajo desempleo-. Para asegurarse de que la Reserva Federal acata sus deseos, tiene pensado nominar a dos candidatos para la junta cuya principal característica es una servil devoción por el presidente.

El año pasado, Erdogan emitió un decreto presidencial de gran envergadura que le permitía elegir al líder del banco central

Pero Trump no es el único. El año pasado, Erdogan emitió un decreto presidencial de gran envergadura que le permitía elegir al líder del banco central. Por otro lado, en marzo y antes de las elecciones locales, el banco central se gastó la impactante cifra de dos mil millones de dólares para reflotar la lira turca.

En la India, Modi ha ido echando a un gobernador del banco central tras otro hasta poder encontrar al más flexible. Y lo ha conseguido. En los últimos meses, El banco central indio ha bajado los tipos de interés dos veces, aparentemente para ayudar a Modi en las elecciones que se están llevando a cabo estos meses. Además -lo cual es aún más extraordinario-, Modi ha saqueado las arcas del banco usando cuatro mil millones de dólares para comprar los votos de los granjeros pobres.

En Sudáfrica, la Conferencia Nacional Africana se está preparando para cambiar la estructura de su banco central, hasta ahora totalmente privado y autónomo. En Filipinas, el presidente eligió a un cercano aliado político para dirigir el banco. Incluso en Europa, los populistas culpan día tras día a sus bancos centrales. La coalición de gobierno italiana ha estado atacando el liderazo de su banco central y cuestionando si el banco debería realmente administrar las reservas de oro de más de 100 mil millones de dólares. Esto podría ser el principio de un esfuerzo que consiste en saquear las reservas de oro del país e impulsar la economía en el corto plazo.

Para entender cuánto ha cambiado el ambiente intelectual, piense esto: Alan S. Blinder, un profesor de economía de Princeton que ha sido vicepresidente de la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal, escribió un ensayo en 1997 argumentando que la Fed había tenido tanto éxito en la legislación que el gobierno debería adoptar el mismo modelo en otras areas como las políticas fiscales. Defendió el concepto de las agencias y las comisiones independientes para proteger sus políticas de la influencia de cargos electos que quisieran manipular las políticas y conseguir ventajas en el corto plazo.

Hoy, Trump quiere lo contrario. El querría aprovecharse de estas pasiones del corto plazo para impulsar sus políticas en la Reserva Federal. Trump siente que la percepción del país ha cambiado. La crisis financiera y los rescates bancarios han erosionado la credibilidad de la Fed. Y no es solo en los Estados Unidos - por todo el mundo, los bancos centrales son vistos como culpables por no haber salvado a la gente de la calle mientras que ha sido demasiado diligente con Wall Street.

Algunas de estas críticas están justificadas. Sin embargo, no en Estados Unidos, donde las acciones de la Fed y de las Administraciones de George W. Bush y Barack Obama han funcionado mejor que cualquier otra. Por eso mismo ninguna economía se recuperó tan rápido como la estadounidense y su sector financiero es más fuerte que cualquier otro. Pero incluso aunque la crítica sea razonada, la solución no debería consistir en la destrución de la estructura institucional que supone la independencia del banco central.

El asalto a los bancos centrales no tendrá un efecto inmediato. Pero a medida que pase el tiempo, su credibilidad se verá erosionada, su efectividad se desvanecerá y entonces, un día, cuando la próxima crisis explote, todos desearemos que tuvieramos instituciones que pudieran capear la tormenta. Pero en ese momento ya será demasiado tarde.

El GPS global

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
3 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios