¿Cuál es el verdadero problema, que Sanders pierda contra Trump... o que gane?

La pregunta más importante no es si las medidas de su programa son populares, sino si son buenas para Estados Unidos

Foto: El candidato demócrata Bernie Sanders. (Reuters)
El candidato demócrata Bernie Sanders. (Reuters)

La perspectiva de que Bernie Sanders sea el candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos ha alarmado a mucha gente que teme que su 'marca' de un socialismo democrático no se logrará vender y allanará el camino hacia un nuevo mandato de Donald Trump. Esto puede bien ser cierto, pero solo observa a Sanders a través de su "elegibilidad" y popularidad electoral. Ciertamente la pregunta más importante no es si las medidas de su programa son populares, sino si son buenas. Es el momento de empezar a preguntarse cómo sería EEUU si él se convirtiera en presidente.

Consideremos el tema que, según sostiene, es "el mayor reto" que enfrenta Estados Unidos y una "emergencia global": el cambio climático. Sanders quiere comprometer a EEUU a alcanzar el 100% de energías renovables para la electricidad y transportes para 2030, y la decarbonización de la economía para 2020. Estos son unos objetivos loables, aunque ambiciosos. La pregunta es, ¿cómo conseguiría EEUU alcanzarlos?

Bajo el gobierno del presidente Barack Obama, Estados Unidos redujo emisiones más que ningún otro país. Lo hizo gracias a través de muchos medios, pero el mayor de todos fue el 'fracking'.

Las emisiones de carbono de EEUU cayeron casi un 15% de 2005 a 2016. Según el medio especializado 'Carbon Brief', la mayor causa fue el paso plantas eléctricas con energía de carbón al gas natural, lo que comprende un 33% de esa reducción de emisiones. La adopción de paneles solares fue el 3%. El gas natural tiene ratios muy inferiores de emisiones de carbono que el carbón. También genera mucha menos contaminación, salvando miles de vidas en Estados Unidos cada año.

Pese a todo, Sanders se opone al gas natural. Se opone a todos nuevos 'fracking' y quiere establecer una prohibición nacional en los próximos cinco años. También pretende cerrar rápidamente todas las plantas de gas.

El gas natural comprende cerca del 30% del consumo energético de Estados Unidos hoy. La energía eólica y solar están por debajo del 5%. Así que el plan requeriría un salto exponencial en las renovables, solo en unos pocos años.

E incluso si eso sucediera, sería extremadamente difícil reemplazar el gas como fuente para la electricidad. Hablen con cualquier compañía eléctrica y se lo explicará. Porque el sol y el viento son fuentes intermitentes, requieren una fuente de respaldo para proveer de electricidad a las casas, oficinas y fábricas 24/7. Eso sube los costes asociados con la energía solar y eólica.

Para cumplir los planes de Sanders, el estado tendría que aumentar su almacenamiento energético un 24.000% en apenas unos años

Sanders tiene una solución: almacenamiento. Si tuviéramos los medios para almacenar electricidad en escala masiva, como en baterías, no habría necesidad de una fuente de respaldo. Pero ni de lejos tenemos el tipo de capacidad de almacenamiento que necesitaríamos para que algo así funcionara. Un ejemplo: el 'Clean Air Task Force', un instituto dedicado a las políticas energéticas, calculó que para que California alcanzara el 100% de su electricidad de las renovables, necesitarían 36,3 millones de megavatios-horas de almacenamiento de energía. Actualmente cuenta con un almacenamiento de 150.000 megavatios-horas. En otras palabras, el estado tendría que aumentar su almacenamiento un 24.000% en apenas unos años. Las baterías son cada vez más baratas, pero no lo suficientemente rápido.

También contra la nuclear

Hay otra opción para la energía limpia, una fuente que tiene cero emisiones de carbono y provee de un flujo continuado de electricidad: la nuclear. Genera en torno al 20% de la electricidad de EEUU. Es la mayor fuente energética en Francia y comprende el 40% en Suecia, dos países cuyas emisiones de carbono están entre las más bajas por persona en el mundo industrializado.

Pero Sanders se opone a la energía nuclear. De hecho, planea cerrar todas las plantas nucleares en 10 años. Los miedos hacia lo nuclear, que Sanders claramente comparte, se basan mayormente en reacciones emocionales a los pocos accidentes nucleares de alto perfil que han sucedido en las últimas décadas. Esta ansiedad también ignora a los millones de personas que mueren cada año por los combustibles fósiles. 'Nuestro mundo en datos', una publicación de la Universidad de Oxford, difundió una exhaustiva lista de las fuentes de energía más seguras, considerando todos los efectos dañinos, incluidos los accidentes. La energía nuclear era 250 veces más segura que el petróleo y más de 300 veces más segura que el carbón.

Dejad que aclare algo. El gas natural y la energía nuclear tienen inconvenientes y costes. No hay una solución energética perfecta a mano hoy día. Pero creo que nos enfrentamos a una emergencia global y que necesitamos todos los medios posibles para reducir las emisiones ya. No mañana, no en teoría. Ahora.

El "plan" de energía verde de Sanders es pensamiento mágico. Da por hecho que podemos reducir las emisiones en la energía eléctrica y transportes a cero en 10 años mientras que al mismo tiempo acaba con las únicas fuentes de energía con pocas emisiones y siempre disponibles que juntas proveen cerca del 60% de la electricidad de EEUU. Y me hace preguntarme: el verdadero problema es que Sanders pierda... ¿O que pueda ganar?

El GPS global
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