Estados Unidos, de los países menos preparados contra el coronavirus

Esta crisis parece estar sacando lo peor de Trump. Y ya ni siquiera nos hace gracia sus bravuconadas, sino que nos da miedo

Foto: Un médico con mascarilla. (Reuters)
Un médico con mascarilla. (Reuters)

El estallido de una epidemia es algo parecido a un desastre natural, una erupción accidentada y espontánea que no es culpa de nadie. Pero eso no significa que no podamos hacer nada y esperar simplemente a que siga su curso mortal. La evidencia ahora es clara: la expansión del virus puede ser reducida de forma considerable si los gobiernos actuan pronto, de forma agresiva e inteligente. Desafortunadamente, eso no describe la respuesta del gobierno estadounidense a la pandemia del coronavirus.

Podemos ver la velocidad del virus desde enero, momento en el que el virus se expandió de China a otros países. En Corea del Sur, después de un repunte inicial, el número de casos ha disminuido. Hong Kong, Singapur y Taiwán -pese a la gran cantidad de viajeros chinos- han conseguido mantener los números bajos desde el principio. En EEUU, sin embargo, estamos viendo un incremento acelerado.

¿Qué han hecho otros países exitosos que parece haber funcionado? Empezaron haciendo test con frecuencia y muy pronto. Al mismo tiempo, hicieron cuarentenas muy bien diseñadas con los infectados y viendo dónde habían estado para predecir dónde se podrían dar los siguientes brotes. Los sistemas públicos de salud tenían la capacidad adecuada porque los fondos eran adecuados. Y las autoridades mandaron mensajes simples, claros y consistentes al público.

Los vaivenes de la Casa Blanca

Un nuevo estudio, que todavía no ha sido revisado por pares, dice que sin mejores detecciones y restricciones de movimiento, el número de los casos en China podría haber sido 67 veces más alto al final de febrero. Y si China hubiera empezado una semana antes, podría haber habido 66% de casos menos.

¿Quién habría pensado que tendríamos esta crisis?”, dijo el Presidente Trump la semana pasada. De hecho, el director para política de preparación médica y biodefensa de su propio Consejo de Seguridad Nacional dio un discurso en Atlanta en 2018 diciendo que la “amenaza de una gripe pandémica es nuestra preocupación número uno. Sabemos que no puede ser frenada en la frontera”. El día después de que diera el discurso, la Casa Blanca eliminó su unidad. (Me quito el sombrero al podcast ‘The Daily’ del New York Times).

Trump tomó una muy buena decisión: prohibir la entrada a Estados Unidos a la mayoría de viajeros procedentes de China el 31 de enero. Eso le hizo ganar tiempo a EEUU. Pero malgastaron ese tiempo y lo tiraron por la borda.

Si esto fuera una guerra, los generales al mando de la operación habrían sido relegados. Tan solo una comparación: Corea del Sur ha hecho más de 230.000 test en una población de 50 millones de personas. En EEUU, esto sería alrededor de 1.5 millones. De hecho, EEUU ha realizado 10.000 tests en laboratorios de sanidad pública (y más en laboratorios privados). Per cápita, EEUU ha hecho menos test que la gran mayoría de países avanzados.

Lo peor de Trump

El movimiento más reciente y dramático - la prohibición de viajar a casi toda Europa - representa las acciones de su administración. Los miles de estadounidenses que viven actualmente en Europa están aparentemente exentos, al igual que otros pocos. Pero lo más importante es que la enfermedad ya está en EEUU y se está propagando. La política estaba tan mal pensada que una gran cantidad de enmiendas y correcciones se tuvieron que llevar a cabo minutos antes de que Trump diera el discurso.

Esta crisis parece estar sacando lo peor de Trump. Al presidente no le gusta ni se fía de los expertos y muchas veces dice que él sabe más que ellos. Él ha mentido durante gran parte de su vida y no tiene problemas en hacerlo de nuevo - excepto que esta vez no estamos seducidos ni divertidos por su bravuconería sino bastante asustados.

En la mayor parte de las crisis globales, EEUU lidera y da tranquilidad al resto del mundo. En esta, Trump ha sido sobre todo AWOL (ausente sin permiso). Cuando aparece lo hace para culpar de la enfermedad a los extranjeros y anunciar políticas que están diseñadas para reforzar esta opinión. El colapso de los mercados globales es seguramente una reacción al vacío de liderazgo en la Casa Blanca.

Trump lo ve todo desde su prisma narcisista de su ego. Rechaza ideas contrarias e insiste que incluso los miembros con más experiencia de su administración le alaban por su liderazgo. Ver a los líderes de las principales agencias científicas de EEUU alabando a su "querido líder" ha sido muy triste.

Lo he estado pensando, la Administración Trump ha estado copiando lo peor de Corea. En vez de copiar a la inteligente y a la experta Corea del Sur, está imitando la incompetente propaganda de Corea del Norte.

El GPS global
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
16 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios