Boris y el 'pasaporte covid': cuando la exitosa campaña de vacunación no es suficiente
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Celia Maza

La Isla

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Boris y el 'pasaporte covid': cuando la exitosa campaña de vacunación no es suficiente

El Gobierno ya ha decidido que a partir de este verano será necesario un certificado para poder entrar en los establecimientos. Ahora queda la difícil tarea de venderlo a la población

placeholder Foto: El primer ministro británico, Boris Johnson, sujeta una pinta de cerveza. (Reuters)
El primer ministro británico, Boris Johnson, sujeta una pinta de cerveza. (Reuters)

Tras la victoria de El Alamein (1942), Winston Churchill recalcó: “Este no es el final, ni siquiera es el principio del fin. Pero es, quizá, el final del principio”. Por primera vez, los británicos no daban la II Guerra Mundial por perdida. Pero aún faltaba un largo recorrido. Y es exactamente en el punto en el que se encuentra ahora Reino Unido respecto en su lucha contra el Covid.

Boris Johnson se mostraba este lunes pletórico cuando, al fin, pudo disfrutar de la ansiada pinta en la terraza del pub, recién abiertas con la desescalada del confinamiento. El 60% de la población adulta ha recibido ya la primera dosis de la vacuna, el 19% tiene los dos pinchazos, el número de ingresos hospitalarios no llega a los 2.200 (comparados los con más de 37.000 de mediados de enero) y la cifra de muertos es ya 'solo' de un dígito. Y, sin embargo, la guerra aún no está ganada.

Johnson lo sabe. El 'premier' ha aprendido la lección y es consciente de que no puede apostar todo a la campaña de vacunación. No quiere que Reino Unido se convierta en el próximo Chile, donde, pese a liderar la vacunación en América Latina, se ha tenido que volver a confinar a casi el 70% de la población por el nuevo incremento de casos.

Foto: La vacuna es considerada en Reino Unido como un símbolo de triunfo en la era post Brexit. (Reuters)

Por lo tanto, aunque para el 21 de junio se espera que terminen todas las restricciones sociales, los británicos no van a regresar a la 'normalidad' que esperan. Los pubs estarán abiertos, también los teatros y los conciertos, pero habrá 'pasaporte covid'. Porque, de alguna manera, se tiene que continuar controlando al enemigo.

“¿Qué va a pasar a partir de junio?”, le preguntaron recientemente al 'premier' en una entrevista. “¿Vamos a necesitar un certificado de estado de covid para ir a un pub? Dice que no lo necesitaremos antes del 21 de junio. Pero ¿qué va a pasar después?”, insistió el periodista. La respuesta del líder 'tory' fue la siguiente: “Ahora no se necesita ningún tipo de certificado. Y tampoco se necesitará nada el 17 de mayo, cuando los pubs y restaurantes puedan abrir también la zona interior”. En definitiva, no contestó.

Este martes, cuando le plantearon la misma cuestión la respuesta fue casi idéntica. Aunque añadió que el “certificado de estado de covid” podría utilizarse “para abrir algunos de los servicios que fueron muy difíciles de abrir el año pasado”. “El Gobierno anunciará más detalles a su debido tiempo, si es que lo encontramos útil. Yo creo que lo sería”, apuntilló.

Downing Street insiste en que “aún no se han tomado decisiones finales al respecto” sobre el pasaporte. Pero no es cierto: sí se han tomado. El gran problema ahora es venderlo a la población.

En este tipo de circunstancias es cuando los políticos recurren siempre a nombres inocuos. Por mucho que en la década de los 80 Margaret Thatcher hablara de un “cargo comunitario”, la realidad era que se había impuesto un nuevo impuesto de 'Poll Tax'. Y por mucho que ahora Johnson hable del “certificado de estado de covid”, la realidad es que para entrar en los establecimientos se deberá mostrar un pasaporte.

placeholder Jovenes celebran el fin de algunas restricciones contra el covid-19 en Londres. (Reuters)
Jovenes celebran el fin de algunas restricciones contra el covid-19 en Londres. (Reuters)

En Reino Unido no existe el DNI. El intento que realizó el Ejecutivo laborista hace 15 años resultó en un auténtico fracaso. Así que “vender” ahora el producto no va a ser tarea fácil. Israel ya ha dado a los ciudadanos vacunados un 'Pase Verde' para que puedan usar gimnasios y hoteles; China ha creado un sistema en WeChat, su red social más popular; Dinamarca ha desarrollado 'Coronapas' y Bahréin está utilizando el 'BeAware'.

Londres, por tanto, no sería el pionero. Pero el tema de la privacidad y respeto a las libertades civiles en el país es una cuestión cultural muy arraigada. Aunque luego estén todas las calles repletas de cámaras de seguridad. Más de 1.200 líderes de la Iglesia han instado Johnson que cambie sus planes porque consideran que cualquier pasaporte es una “forma de coerción poco ética”. En una carta abierta, los líderes, que incluyen ministros anglicanos y católicos, advierten que podrían crear un “estado de vigilancia”. Por su parte, el organismo de control de la igualdad del Reino Unido indica que estos certificados podrían crear una “sociedad de dos niveles”.

Para junio, aunque la campaña de vacunación en el país esté muy avanzada, no habrá podido llegar a toda la población adulta, sobre todo a los más jóvenes, los que se espera que disfruten más del sector hostelero. Por lo tanto, el certificado que planea el Ejecutivo tendrá tres elementos para poder demostrar que uno está protegido: vacuna, evidencia de anticuerpos por haber pasado la enfermedad de manera natural o resultado de un test reciente. Una marca en cualquiera de estas tres casillas será suficiente.

Foto: Foto: Reuters.

De momento, el foco de atención está en la Superliga. Lo que no ha conseguido el Brexit lo ha logrado el fútbol. Johnson; el líder de la oposición laborista Keir Starmer; el presidente francés Emmanuel Macron y la Comisión Europea se han puesto de acuerdo a la hora de criticar el proyecto de los grandes clubes. Pero en los próximos días, Johnson tendrá que someter el pasaporte covid a votación en la Cámara de los Comunes, donde más de 70 diputados de distintas formaciones ya han manifestado que votarán en contra, entre ellos alrededor de 40 conservadores rebeldes.

En este sentido, podría ser la primera vez que los nacionalistas escoceses del SNP con asiento en la Cámara Baja tuvieran voz y voto en el asunto. Tradicionalmente, los independentistas siempre se abstienen en medidas que solo afectan a Inglaterra (como será el caso, ya que es donde Downing Street tiene competencias sanitarias). Pero ahora consideran que también afectarán a los escoceses que vayan a visitar a amigos o familiares.

El apoyo del SNP al Gobierno daría aún más margen de maniobra a los 'tories' rebeldes. Por lo tanto, aunque se da por hecho que la medida saldrá adelante, ya que Johnson cuenta con mayoría en la Cámara, el 'premier' podría cosechar la peor revuelta desde que se mudó al Número 10. Pero no le queda otra, porque los científicos ya han advertido que una apertura sin control desencadenará otra ola este verano que podría llevar al mismo nivel de ingresos hospitalarios registrados el pasado mes de enero. El escenario se basa en suposiciones “pesimistas, pero plausibles” sobre la eficacia de las vacunas. Porque todos aquellos que crean que con las vacunas es suficiente, solo tienen que mirar a Chile.

Por lo tanto, Johnson, que siempre recurre a su “gran héroe” en momentos decisivos para el país, quizá recuerde en los próximos días el discurso de Churchill tras la batalla de El Alamein. En la lucha contra el covid, solo será “el final del principio” si la normalidad a partir del 21 de junio, no regresa como los británicos esperan.

Tras la victoria de El Alamein (1942), Winston Churchill recalcó: “Este no es el final, ni siquiera es el principio del fin. Pero es, quizá, el final del principio”. Por primera vez, los británicos no daban la II Guerra Mundial por perdida. Pero aún faltaba un largo recorrido. Y es exactamente en el punto en el que se encuentra ahora Reino Unido respecto en su lucha contra el Covid.

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