Sala 2 | De Santo a Demonio: ¿qué hay detrás de la caída de Cuomo?
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Sala 2 | De Santo a Demonio: ¿qué hay detrás de la caída de Cuomo?

El gobernador de Nueva York se ha convertido, aparentemente, en el villano del momento para los medios elitistas y costeros estadounidenses. Pero pocas acusaciones son nuevas

placeholder Foto: El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo. (EFE)
El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo. (EFE)

La aparente caída del gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, está demostrando de nuevo la caprichosa naturaleza del sistema mediático de EEUU. Las televisiones y periódicos forman una especie de mazacote, una mula que solo sabe avanzar en una dirección, con miles de periodistas subidos a su lomo, escribiendo prácticamente lo mismo. Hace un año, Cuomo era el "pilar del Partido Demócrata", el "nuevo Roosevelt", "el gobernador del mundo", y hoy es un vulgar matón que lleva 30 años acosando, abusando y maltratando a sus allegados, sobre todo a las mujeres.

Y puede que esto sea totalmente cierto. No es el deber de este blog determinar o dar crédito o juzgar el caso Cuomo; para eso, ya hay una investigación en curso. Solo que es notable ver el vuelco de 180 grados en la cobertura del gobernador, especialmente cuando gran parte de aquello de lo que se le acusa ya se sabía hace un año. No es que no hubiese información, sino que no se le daba el hueco. En 2020 tocaba loar a un héroe y, en 2021, quizás a falta de un Donald Trump, atacar a un villano.

El caso que inició la debacle de Cuomo en febrero, el de las muertes en las residencias de mayores, que su Gobierno habría incrementado al haberles prohibido rechazar pacientes enfermos de covid-19 y cuyas cifras reales habría ocultado, ya había sido descrito a lo largo del 2020 por 'The New York Post'. Estas acusaciones fueron ya planteadas a principios de mayo del año pasado en este y otros artículos, y han sido una de las temáticas constantes en el conservador tabloide neoyorquino.

Foto: Andrew Cuomo, gobernador de Nueva York. (Reuters)

Sin embargo, mientras el 'Post' investigaba lo que solo desde hace un mes se ha percibido como un escándalo nacional, Cuomo ganaba un Emmy y era tanteado en la prensa como posible candidato presidencial en sustitución de un gastado Joe Biden. El 'Caballero Blanco' que destrozaría a Trump cara a cara en las elecciones.

Algo similar ha sucedido con las recriminaciones de acoso sexual. La denuncia original, formulada en Twitter por Lindsey Boylan, exconsejera de Cuomo y candidata a liderar el distrito de Manhattan, data de diciembre. Pero solo ganó atracción en febrero, aprovechando que Cuomo ya estaba en el candelero por ocultar, presuntamente, las muertes en residencias. Una cosa llevó a la otra y hoy son ya siete las mujeres que han acusado al gobernador de comportarse inapropiadamente.

Pero tampoco esto es nuevo. El periodista Michael Shnayerson, autor de una biografía del gobernador publicada en 2015, documentó decenas de abusos por parte de Cuomo a cualquiera que se pusiera por delante, hombre o mujer, demócrata o republicano. Si hablamos de mujeres, su propia exesposa, Kerry Kennedy, se habría visto obligada a dormir encerrada en el baño y habría sido víctima de maltratos, como le habría confesado a una amiga. "El comportamiento depredador de Cuomo ha sido evidente durante años", escribe Shnayerson.

Foto: El senador de Virginia Occidental Joe Manchin. (EFE) Opinión

Ahora descubrimos la penicilina. La periodista de 'New York Magazine' Rebecca Traister echó un vistazo debajo de la manta y esto fue lo que encontró: "Hablando con 30 mujeres", escribe, "casi todas las que trabajaron para él comentaron la extrema presión aplicada tanto por el gobernador como por sus principales consejeras femeninas para vestir bien y de forma cara; a algunas se les dijo explícitamente que tenían que llevar tacones cuando él estuviera presente".

El ambiente de trabajo era tan "tóxico" que el "drama interpersonal, la ansiedad y el rencor" eran "completamente agotadores". Por eso, muchos de los empleados "empezaron terapia y [a tomar] antidepresivos por primera vez en sus vidas". Otro texto del 'New York Times', para el que se contó con el testimonio de 35 trabajadores antiguos o actuales, describe una atmósfera "caótica, nada profesional y tóxica, especialmente para las mujeres jóvenes". A Cuomo le gustaría humillar y enfrentar a sus colaboradores entre sí. Podríamos reemplazar "Cuomo" por "Trump" y parecería uno de los miles de artículos sobre el expresidente escritos entre 2016 y 2020.

Así que todo lo que sale de Cuomo es "tóxico". Este lunes conocimos una encuesta de Sienna College según la cual el gobernador aún goza de popularidad entre los votantes afroamericanos. Al mismo tiempo, Cuomo ha dicho que se pondrá la vacuna contra el covid-19 en un barrio de mayoría negra, lo cual no ha gustado. "Ahora, Cuomo está recurriendo al manual usado por los demócratas en problemas: abrazar a demócratas negros tan fuerte como sea posible", escribe Chris Smith en 'Vanity Fair'.

Y lo que es peor: hay sospechas de que ahora el gobernador, cuya dimisión piden la mayoría de los congresistas demócratas estatales y casi toda la delegación parlamentaria de Nueva York en Washington, incluidos los dos senadores, esté ligando la campaña de vacunación en los diferentes distritos al apoyo político que le brinden los jefes de esos distritos. El encargado estatal de distribuir las vacunas, Larry Schwartz, llamó al menos a dos de estos jefes para hablar de la situación política de Cuomo, y, a continuación, abordar el tema de las vacunaciones.

Foto: El expresidente estadounidense Donald Trump durante su discurso en la CPAC el pasado domingo. (Reuters) Opinión

Quienes están disfrutando del momento, además del alcalde de Nueva York y enemigo jurado de Cuomo, Bill de Blasio, son los medios conservadores o de centroderecha. 'The New York Post' y 'The Wall Street Journa'l llevan tiempo siendo críticos con el demócrata, pero su trabajo languidece como una vocecilla si lo comparamos con la gran maquinaria de los medios costeros.

"La regla de su administración de que las residencias de ancianos tenían que aceptar pacientes de covid-19 de los hospitales llevó a muchas muertes innecesarias", escribe el 'Journal' en un editorial. "Pero todo el mundo supo esto desde hace meses, al mismo tiempo que la prensa nominaba al Sr. Cuomo para la santidad del covid". "El nuevo consenso mediático es que el Sr. Cuomo es un matón que dirige un ambiente de trabajo 'tóxico' y acosa a las mujeres. ¿Un matón? No me digáis. El Sr. Cuomo es gobernador desde hace 10 años. Ha abusado de los reporteros a plena luz del día desde el principio, y amenazado a los políticos que se atrevían a criticarlo".

A medida que se aclaren las aguas, podremos ver qué ha pasado realmente: por qué Cuomo ha pasado de Santo a Demonio, cuando la información que había disponible era muy parecida. Se dice que las crecientes acusaciones, en la era del 'Me Too', han marcado la diferencia. También que, desaparecido Trump, Cuomo ya no es tan útil al Partido Demócrata: se puede sacrificar. Y así lo habrían decidido aquellos a los que Cuomo humilló de distintas formas, como el senador demócrata y líder de la mayoría en la cámara alta, Chuck Schumer. Los agravios se han convertido en represalias.

'The Wall Street Journal', pese a sus críticas, dice que Cuomo tiene derecho a la presunción de inocencia. "Incluso los políticos impopulares merecen un proceso justo, especialmente cuando los antiguos idólatras le dan la espalda tan rápido como los progresistas a Cuomo". Algo parecido ha dicho Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes. Las acusaciones son "creíbles y serias", ha declarado, pero primero toca esperar a ver qué dice la investigación de la fiscalía neoyorquina.

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